CD Projekt RED lleva tiempo generando conversación, incluso antes de revelar oficialmente The Witcher 4. Tras el proceso de redención de Cyberpunk 2077, el estudio implementó cambios significativos en su forma de trabajar, incluyendo un fuerte compromiso por reducir el crunch. Sin embargo, con Ciri tomando el rol principal en esta nueva entrega, el equipo ha decidido canalizar la misma “energía improvisada” que marcó el desarrollo de The Witcher 3: Wild Hunt, según comentó el director narrativo Philipp Weber.
En diálogo con GamesRadar, Weber describió el proceso creativo de aquel entonces como un “caos creativo positivo”, donde muchas decisiones se tomaban por instinto más que por planificación estructurada. “A veces digo: ‘Hazlo como salga, sin miedo. ¡Como lo hacíamos en los viejos tiempos!’”, señaló.
“Queremos rendir homenaje a The Witcher 3 manteniendo la misma filosofía que tuvimos al desarrollarlo: cómo abordábamos el diseño, cómo cuidábamos los detalles y cómo contábamos nuestras historias.”
“Pero también hay nuevas incógnitas que queremos explorar. Este juego debe sentirse como una secuela genuina, no como un simple refrito. La clave está en encontrar un balance entre mantener lo esencial y atreverse a innovar.”

Y creatividad es lo que sobra: Weber afirma que cada diseñador ha propuesto hasta diez veces más ideas de las que finalmente se aplican en el juego. Aun así, una tradición que continúa es evitar las clásicas misiones repetitivas sin profundidad, conocidas como misiones de recadero.
Aunque The Witcher 4 no saldrá antes de 2027, el estudio ya tiene metas técnicas muy ambiciosas. Su objetivo es lograr 60 FPS con iluminación global por ray tracing incluso en una PS5 estándar, lo que refleja un enfoque de desarrollo centrado primero en consolas. Alcanzar ese nivel de rendimiento en plataformas menos potentes, como la Xbox Series S, será un desafío importante, pero la reciente demo técnica demuestra que están comprometidos a lograrlo.





