Advertencia: estea nota contiene spoilers de 28 Years Later: The Bone Temple.
La directora Nia DaCosta ha aclarado uno de los momentos más debatidos de 28 Years Later: The Bone Temple: si Samson está realmente curado al final de la película. Esta secuela continúa la saga décadas después del brote original, ampliando el mito del Virus de la Ira e introduciendo nuevas ideas sobre la naturaleza de los infectados.
La historia retoma los hechos de 28 Years Later (2025) y sigue a un grupo de supervivientes que descubre un enigmático refugio conocido como el Templo de los Huesos. Allí, el doctor Ian Kelson (Ralph Fiennes) busca algo más que contener a los infectados: intenta recuperar la humanidad que aún pueda quedar en ellos.
Kelson centra sus experimentos en Samson (Chi Lewis-Parry), un imponente infectado Alpha. Mediante sedantes y tratamientos antipsicóticos, logra que Samson muestre signos claros de mejoría: recupera la comunicación, recuerda su vida pasada y conserva su fuerza y tamaño, además de aparentar cierta inmunidad a una nueva infección.
En una entrevista con The Hollywood Reporter, DaCosta explicó que Samson no está completamente curado, aunque el nivel de sanación alcanzado es permanente. Según la directora, ya no es el monstruo que era al inicio, pero tampoco puede considerarse plenamente humano, una ambigüedad clave de cara a la tercera película, ya en desarrollo.

Uno de los grandes giros del filme es la revelación de que el Virus de la Ira podría estabilizarse o incluso curarse, un descubrimiento que Kelson se lleva a la tumba. A lo largo de la película, el médico desarrolla un vínculo con Samson y plantea que el virus lo dejó atrapado en un estado de psicosis extrema, no como una criatura carente de humanidad.
Esta revelación marca una evolución importante del universo 28 Days Later, que desde su origen redefinió el género zombi con infectados rápidos y violentos, impulsados por la rabia y no por lo sobrenatural. Ahora, la saga introduce una zona gris entre monstruo y ser humano, mucho más compleja.
De cara al futuro, la recuperación incompleta pero estable de Samson podría cambiar por completo las reglas de la franquicia. Si el virus no se revierte, pero sí se controla, las próximas entregas podrían explorar conflictos morales, científicos y sociales en torno a estos nuevos “curados”, elevando la saga más allá de la simple lucha por la supervivencia.





