El 2025 ha sido otro año excepcional para los videojuegos, marcado por lanzamientos como Clair Obscur: Expedition 33, Donkey Kong Bananza, Silent Hill f y Hollow Knight: Silksong. Aun así, entre tantos estrenos de gran calibre, ha surgido un título inesperado que está superando a muchos de ellos en Steam: Inazuma Eleven: Victory Road. El juego de Level-5 ha logrado colocarse entre los mejor valorados del año.
Este híbrido entre deporte y RPG ha alcanzado el codiciado estatus de “Abrumadoramente Positivo” en Steam, con un 96% de reseñas positivas entre más de 700 valoraciones. Jugadores con decenas de horas destacan que, incluso sin gustarles el fútbol, el título destaca por su historia, sistema online, construcción de equipos y su mezcla entre anime y RPG. Para muchos, “lo tiene todo y lo hace bien”, incluso incluyendo un sistema gacha totalmente gratuito.
El recibimiento ha sido sorprendentemente uniforme, con usuarios asegurando que no es necesario haber jugado Inazuma Eleven antes ni que te guste el deporte para disfrutarlo. Esto ha permitido que Victory Road se convierta en uno de los juegos mejor valorados de 2025, a pesar de pertenecer a una franquicia que llevaba más de una década sin un lanzamiento importante y cuyo anime no recibe nuevo contenido desde hace casi diez años.
La razón de la expectativa acumulada es clara: Victory Road fue un proyecto extremadamente prolongado. Anunciado originalmente en 2016 como Inazuma Eleven Ares y previsto para 2018, el título fue retrasado repetidas veces, renombrado en múltiples ocasiones y reestructurado a lo largo de más de ocho años. Incluso después de recibir nombres como Heroes’ Great Road, siguió acumulando retrasos hasta llegar finalmente a su forma definitiva.
Tras cambios de dirección, rebrandings, nuevas versiones para consolas de siguiente generación y postergaciones constantes, el juego terminó lanzándose el 13 de noviembre de 2025, casi una década después de su anuncio original. Hoy, con una recepción espectacular, Victory Road demuestra que la larga espera valió la pena, consolidándose como uno de los grandes triunfos inesperados del año.





