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Siempre es llamativo cuando una gran compañía apuesta por algo nuevo, sobre todo en una industria que vive de sus franquicias más seguras. En ese contexto, Pragmata destacó desde su anuncio por ser una IP original de Capcom tras muchos años, aunque su desaparición inicial hizo pensar que había sido cancelado. Sin embargo, su regreso con una demo jugable dejó claro que no solo seguía vivo, sino que tenía algo diferente que ofrecer dentro del género.

La historia se desarrolla en la Luna, donde una misión de investigación sale mal y deja a Hugh aislado en una colonia abandonada, con androides convertidos en amenaza. Allí conoce a Diana, un androide con apariencia de niña, y juntos forman una relación emocional muy fuerte que se convierte en el corazón del juego. Más allá de la acción, la narrativa destaca por su ambientación y por cómo se construye a través del entorno y los detalles que vas descubriendo.

En lo jugable, Pragmata mezcla acción en tercera persona con mecánicas de metroidvania, pero lo que realmente lo diferencia es su sistema de combate. El hackeo a través del Grid cambia por completo la dinámica de los enfrentamientos, obligando a pensar estratégicamente antes de disparar. A esto se suman builds, armas, mods y habilidades que aportan mucha profundidad, haciendo que cada combate se sienta distinto y más táctico de lo habitual.

En conjunto, el juego ofrece una experiencia compleja y bien conectada, donde todos sus sistemas se complementan entre sí. Aunque puede resultar exigente, destaca por su originalidad, su profundidad y el cuidado en cada uno de sus apartados, desde el diseño de niveles hasta el sonido y la actuación de voz. Todo esto convierte a Pragmata en una propuesta fresca y una de las nuevas IP más interesantes de los últimos años.

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Johann Aldazábal

Director Editorial | Analista de la industria de los videojuegos y el entretenimiento | Psicólogo Clínico | Músico amateur, geek, cinéfilo.