Los foros de Steam vuelven a estar en el centro de la polémica tras el lanzamiento de 007 First Light, ya que numerosos usuarios han llenado las discusiones con mensajes que califican al juego de “woke”, critican su diversidad y atacan a personajes por cuestiones raciales o de representación. La situación llegó a tal punto que Valve tuvo que bloquear varios hilos de discusión debido a la escalada de comentarios tóxicos.
Muchos de estos mensajes afirman que la franquicia ha sido “secuestrada” por políticas de diversidad e inclusión, mientras otros exigen incluso advertencias para contenidos relacionados con DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión). Aunque algunos usuarios han sido sancionados, gran parte de estos debates permanecen visibles, acumulando cientos de comentarios y reacciones de personas que comparten esas mismas posturas.
El problema no se limita únicamente a los foros, también pueden encontrarse reseñas negativas centradas en criticar la diversidad del reparto de personajes en lugar de evaluar el juego en sí. Esto ocurre a pesar de que 007 First Light mantiene actualmente una valoración general de “Muy Positiva” en Steam, lo que demuestra una diferencia notable entre la recepción del juego y ciertas discusiones dentro de la comunidad.

La situación ha reavivado las críticas hacia la moderación de Steam. Diversos desarrolladores y medios especializados sostienen que la falta de control ha convertido los foros y reseñas en un campo de batalla cultural donde temas políticos y sociales terminan eclipsando las conversaciones sobre los propios videojuegos. Incluso se señala que algunos grupos y curadores dedicados a identificar contenido “woke” contribuyen a amplificar este tipo de conflictos.
El caso de 007 First Light es presentado como otro ejemplo de un problema más amplio dentro de Steam. Aunque la plataforma sigue siendo la tienda de PC más importante del mundo gracias a sus funciones sociales y comunitarias, muchos jugadores consideran que la escasa moderación está haciendo que estos espacios sean cada vez menos acogedores para quienes simplemente quieren hablar sobre los juegos, alejando la atención del producto y centrándola en debates cada vez más polarizados.





