Phil Spencer se retira como CEO de Microsoft Gaming tras casi 40 años en Microsoft. Su salida marca el fin de una etapa clave para la división Xbox, que bajo su liderazgo consolidó adquisiciones históricas y reforzó su ecosistema de consolas, PC y servicios en la nube.
Su reemplazo será Asha Sharma, quien hasta ahora se desempeñaba como presidenta de desarrollo de producto en la división CoreAI. Asumirá el cargo de CEO y vicepresidenta ejecutiva de Microsoft Gaming, reportando directamente al CEO de Microsoft, Satya Nadella.
La reestructuración no termina ahí. Sarah Bond dejará la compañía, mientras que Matt Booty será promovido a chief content officer. Estos movimientos forman parte de un ajuste estratégico en la cúpula directiva de Xbox.
Microsoft Gaming engloba cerca de 40 estudios, incluyendo gigantes como Activision Blizzard, Bethesda Softworks y Mojang Studios, responsables de franquicias de enorme peso como Call of Duty, Halo y Minecraft. Además, gestiona la plataforma Xbox en consola, PC, nube y móvil.
En un mensaje interno, Spencer recordó que ingresó a Microsoft como becario en 1988 y calificó su trayectoria como “el privilegio de su vida”. Explicó que llevaba meses planificando la transición junto a Nadella para garantizar estabilidad y continuidad, y confirmó que permanecerá en un rol asesor durante el verano para facilitar el traspaso.

Por su parte, Nadella destacó que Sharma cuenta con experiencia escalando plataformas globales y construyendo ecosistemas para miles de millones de usuarios, algo que considera crucial para la próxima etapa de crecimiento del negocio gaming. Sharma afirmó sentirse con “humildad y urgencia” ante el reto, subrayando que la industria atraviesa un período de transformación acelerada.
En conjunto, el cambio marca un nuevo capítulo para Xbox y Microsoft Gaming, en un momento clave para la industria. Con Spencer cerrando una era y Sharma tomando el mando, la compañía busca reforzar su liderazgo y preparar la división para su siguiente fase de expansión global.





