Bungie se prepara para lanzar la última gran actualización de contenido de Destiny 2 el próximo 9 de junio, marcando oficialmente el final del soporte para el shooter live service lanzado en 2017. Sin embargo, detrás del cierre de esta etapa, nuevos reportes apuntan a una situación bastante complicada dentro del estudio.
Según información compartida por Paul Tassi, la mayoría de empleados de Bungie no sabía que Destiny 2 dejaría de recibir soporte hasta el momento del anuncio oficial. Esto provocó que muchos equipos siguieran trabajando normalmente en contenido futuro, incluyendo una supuesta expansión llamada Shattered Cycle, sin conocer que el proyecto ya tenía los días contados.
Los reportes también indican que algunos empleados que sí conocían la decisión se sintieron completamente aislados dentro del estudio. Incluso habrían pedido insistentemente a los directivos que informaran al resto del equipo sobre el futuro real de Destiny 2. A esto se suman rumores de despidos importantes dentro de Bungie, aunque aparentemente todavía no serían inmediatos.
Otro dato preocupante es que Destiny 3 ni siquiera estaría en producción activa. Según el periodista Jason Schreier, el principal motivo sería el enorme costo económico que implicaría desarrollar una secuela completa. Además, considerando los problemas recientes de Sony Interactive Entertainment con sus proyectos live service, la compañía no estaría dispuesta a invertir grandes cantidades de dinero en este momento.
Aun así, Bungie aparentemente no abandonará por completo la franquicia Destiny. El estudio estaría presentando nuevas ideas relacionadas con la IP, aunque no serían secuelas directas tradicionales. Por ahora no se sabe exactamente qué forma tomarán esos proyectos, pero todo apunta a que la era de Destiny tal como los fans la conocían está llegando oficialmente a su fin.





