Haven Studios ha perdido a otro de sus miembros clave en el desarrollo de Fairgame$. En LinkedIn, Daniel Drapeau, quien se desempeñaba como director de juego, confirmó en Linkedin que dejó el estudio y ahora ocupa el cargo de director creativo en WB Games Montreal.
Lo llamativo de esta salida es que Drapeau fue uno de los primeros en unirse a Haven Studios, y según su perfil profesional, su partida se dio en agosto. En su anuncio, expresó entusiasmo por comenzar esta nueva etapa junto al equipo de WB Games Montreal.
Drapeau cuenta con una larga trayectoria en la industria de los videojuegos, iniciada en 2006 como tester. Con el tiempo, fue escalando posiciones, especialmente en el diseño de juegos, participando en proyectos de renombre como Rainbow Six Siege y Shadow of the Tomb Raider. Gran parte de su carrera estuvo ligada a Ubisoft, antes de sumarse a Haven en 2021.
La salida de Drapeau no es un hecho aislado: Jade Raymond, fundadora y cabeza de Haven Studios, también abandonó el estudio en mayo. Su puesto fue ocupado por Marie-Eve Danis y Pierre-François Sapinski, quienes asumieron el liderazgo conjunto. PlayStation agradeció públicamente la visión y aportes de Raymond, destacando su rol fundamental en la creación del estudio.
En cuanto a Fairgame$, el título fue anunciado en mayo de 2023 como un juego de atracos con mecánicas PvEvP, en desarrollo para PC y PS5. Sin embargo, desde su revelación no se han dado mayores actualizaciones oficiales ni por parte de Haven Studios ni de PlayStation.

El tráiler de presentación mostró a un grupo de tres jugadores usando ganchos de agarre para infiltrarse en una instalación fuertemente asegurada, enfrentándose luego a otro equipo con el mismo objetivo. Además, una oferta laboral sugirió que el proyecto apunta a ser un lanzamiento AAA, con una experiencia multijugador ambiciosa.
A pesar de ello, los rumores indican que el desarrollo no va tan bien como se esperaba. Se menciona que, aunque el juego incorporaría elementos inspirados en títulos como Fortnite y The Division, las pruebas internas arrojaron críticas sobre su jugabilidad, señalando que “no se siente bien” y que resulta “torpe” en su estado actual.





