Dave the Diver por fin llegó a Xbox, y después de haberlo jugado varias veces, puedo decir sin dudar que es un juegazo. En la piel del bonachón Dave, te lanzarás a explorar el Blue Hole, un lugar fascinante repleto de vida, momentos divertidos y situaciones inesperadas. En este mundo submarino hay de todo: sirenas, submarinos, armas e incluso Godzilla (si alcanzaste a instalar el DLC que ya no está disponible). A lo largo de la aventura, Dave también irá conociendo a un montón de personajes memorables.
La aventura comienza con una rutina bastante clara: Dave se sumerge varias veces al día en el Blue Hole para conseguir ingredientes para el restaurante Bancho Sushi. Aquí no hay una barra de vida tradicional; en su lugar, todo gira en torno al nivel de oxígeno de Dave. Cada movimiento —recibir daño, nadar rápido o simplemente desplazarse— consume parte de ese tanque, así que administrar bien el aire es clave para sobrevivir a cada inmersión.
Para atrapar peces, Dave cuenta con todo tipo de herramientas, tanto cuerpo a cuerpo como a distancia. Puede usar redes para capturar criaturas pequeñas, arpónes para peces más grandes o incluso armas de fuego cuando la situación se pone más intensa. Además, cada captura tiene un nivel de calidad: métodos menos agresivos, como los dardos tranquilizantes, producen carne de mejor calidad. Y tiene sentido… nadie quiere encontrarse una bala mientras disfruta un buen plato de sushi.

Lo impresionante es lo enorme que es el juego. Justo cuando crees que ya viste todo lo que tiene para ofrecer, aparece un nuevo sistema, mecánica o minijuego. Para algunos podría resultar demasiado contenido, y quizás tengan algo de razón. En mi caso, nunca llegó a cansarme, aunque sí noté que con el tiempo pasaba menos tiempo en actividades como la granja o la piscifactoría, y prefería concentrarme en las inmersiones nocturnas y en manejar el restaurante.
Al principio, el mar parece pequeño, casi limitado. Pero poco a poco podrás mejorar los trajes y tanques de oxígeno de Dave, lo que te permitirá explorar cada vez más profundo. El juego mantiene constantemente esa sensación de progreso: siempre hay algo nuevo por desbloquear. El celular de Dave funciona como el centro de operaciones para mejoras y herramientas, incluso con la ayuda de un excéntrico armero fan del anime que fabrica el equipo necesario para seguir pescando.
Los científicos también estarán constantemente enviando a Dave a buscar objetos o explorar zonas específicas como parte de misiones principales y secundarias. Incluso encontrarás sociedades submarinas donde podrás apostar su moneda local. Y el restaurante de sushi tampoco se queda corto: cada noche venderás el pescado que capturaste, desbloqueando decenas de recetas con el tiempo.
Al principio Dave hace todo: pesca y atiende a los clientes. Pero a medida que el negocio crece, podrás contratar personal de cocina y camareros, cada uno con su propio sistema de niveles. Los platos también pueden mejorarse, e incluso existe una especie de Instagram culinario que te permite desbloquear bonificaciones pasivas. En definitiva, el alcance del juego es enorme, especialmente si se considera que se trata de un indie con un estilo visual relativamente sencillo.


Dave the Diver combina personajes en pixel art con entornos en 3D de una forma que funciona sorprendentemente bien. Algunas animaciones, como las de Bancho o el excéntrico armero fan del anime que ayuda a Dave, recuerdan mucho a clásicos de la vieja escuela como Another World. Al inicio de cada inmersión todo es luminoso, con la luz del sol atravesando el agua. Pero a medida que desciendes, la visibilidad disminuye y la linterna del casco de Dave se vuelve esencial, junto con los distintos objetos que puedes encontrar durante cada expedición.
El Blue Hole también está lleno de restos y objetos que los humanos han dejado atrás, y que ahora pueden resultar muy útiles. Desde armas cuerpo a cuerpo y a distancia hasta ollas con ingredientes valiosos para cocinar. También encontrarás algas que se pueden cortar, madera, metal y otros recursos que sirven para distintos sistemas del juego. Todo termina teniendo algún uso dentro de la experiencia.
Otro de los puntos fuertes es su banda sonora, muy variada y con guiños claros a grandes momentos de la historia de los videojuegos. Dave the Diver disfruta haciendo referencias, y aunque no tiene doblaje de voz, el guion está lleno de humor y pequeños detalles ingeniosos.
En definitiva, Dave the Diver es un juego enorme y sorprendente que vale la pena descubrir por cuenta propia. Lo mejor es acercarse a él sin saber demasiado y dejarse llevar por todo lo que tiene para ofrecer, porque fácilmente puede regalar decenas de horas de algunas de las experiencias más divertidas que pueden encontrarse en los videojuegos.

Este artículo fue escrito luego de jugar una copia digital de Dave the Diver brindada por Mintrocket para Xbox Series X.
PUNTOS BUENOS
Gran variedad de mecánicas y contenido, que mezcla exploración submarina, gestión de restaurante, misiones, minijuegos y progresión constante. Mundo carismático y lleno de personalidad, con personajes memorables, humor en los diálogos y muchas situaciones inesperadas. Dirección artística y banda sonora muy cuidadas, con una mezcla atractiva de pixel art y entornos 3D que le da identidad propia.PUNTOS MALOS
La enorme cantidad de sistemas puede sentirse excesiva para algunos jugadores. Algunas actividades secundarias terminan perdiendo relevancia frente a las partes más interesantes como las inmersiones o el restaurante.CONCLUSIÓN
Dave the Diver es una aventura indie enorme y carismática que combina exploración submarina y gestión con una cantidad sorprendente de mecánicas y contenido.