El sistema de navegación apareció por primera vez en la saga Assassin’s Creed III en 2012, pero Ubisoft tardó muchos años en lanzar un juego completamente centrado en piratas con Skull and Bones. En una entrevista, el exdirector creativo Alex Hutchinson señaló que le resultó “extraño” ver cómo ideas similares reaparecían más de una década después, refiriéndose a mecánicas que ya habían sido desarrolladas años antes.
Hutchinson explicó que el larguísimo desarrollo del juego probablemente se debió a la falta de experiencia del estudio encargado, Ubisoft Singapore. Fundado en 2008, el estudio había trabajado principalmente como equipo de apoyo en proyectos de otros estudios, colaborando en títulos como Assassin’s Creed II y entregas posteriores, pero sin liderar proyectos de gran escala.
Según el director, las ideas en los videojuegos tienen una “ventana de oportunidad”, y si el desarrollo tarda demasiado pueden quedarse obsoletas. En su opinión, el equipo intentaba crear una mezcla entre el estilo de piratas de Assassin’s Creed y la estructura multijugador de juegos como World of Tanks, pero no contaban con la experiencia necesaria para ejecutar esa visión, lo que terminó complicando el proyecto.
También criticó la dinámica interna del estudio, asegurando que muchos desarrolladores franceses y canadienses enviados a Singapur lo veían casi como unas vacaciones laborales de un año. Esto, según él, provocó una falta de compromiso real para construir un estudio fuerte y con talento local, lo que dificultó aún más el crecimiento del equipo.

El juego fue anunciado oficialmente en 2017, aunque su desarrollo comenzó alrededor de 2013 como una posible expansión de Assassin’s Creed IV: Black Flag. Con el tiempo el proyecto cambió de dirección varias veces, lo que alargó su producción durante más de una década hasta su lanzamiento final en 2024.
Finalmente, el lanzamiento de Skull and Bones recibió críticas tibias, con muchos jugadores señalando que el gameplay era poco inspirado. La situación se volvió más polémica cuando el CEO de Ubisoft, Yves Guillemot, defendió el precio de 70 dólares describiéndolo como un “juego cuádruple A”, una afirmación que generó bastante debate entre la comunidad.





