El auge del uso de IA generativa en arte ha obligado a un estudio japonés de videojuegos a modificar por completo su proceso de contratación. Su jefe de diseño gráfico reveló que ahora los postulantes deben demostrar su habilidad dibujando en persona durante la entrevista, debido a la creciente dificultad de distinguir obras humanas de imágenes creadas por IA.
Este cambio surge en un contexto más amplio: en Japón, incluso concursos de arte con décadas de historia se están cancelando porque ya no es posible diferenciar trabajos originales de piezas generadas por IA. Esta situación ha llevado a diversas empresas a replantear cómo evalúan el talento creativo, especialmente en sectores como el desarrollo de videojuegos.
Según el diseñador —identificado como Mr. B—, antes bastaba con presentar un portafolio, pero ahora eso ya no garantiza autenticidad. La empresa incluso llegó a contratar candidatos que atribuían como propias imágenes generadas por IA, lo que derivó en bajo rendimiento y múltiples problemas laborales. Por eso, el estudio optó por exigir pruebas prácticas en el momento, aunque reconoce que el proceso es más engorroso y parece un retroceso.
Mr. B comenta que la situación podría cambiar, pues la dirección de la empresa cuestiona si realmente necesitan contratar artistas cuando “la IA podría ser suficiente”, o si más bien deberían contratar expertos en el uso de IA generativa. Aunque él defiende que solo los creadores humanos pueden producir personajes y gráficos verdaderamente memorables, admite que su influencia en la compañía se está debilitando frente al entusiasmo por la automatización.

El debate refleja una tensión creciente en la industria: muchos profesionales valoran la IA como herramienta de apoyo, pero rechazan la idea de que sea una solución total. Incluso figuras como Dan Houser, exescritor de Rockstar, han advertido que la IA podría volverse insostenible si se alimenta de contenido generado por ella misma, comparándolo con una especie de “enfermedad de las vacas locas” digital.





