Si hay algo que me gustya mucho del gaming en la actualidad es el creciente interés por preservar su historia. Cada vez aparecen más iniciativas en esa dirección —como las de Limited Run Games—, pero cuando Digital Eclipse se encarga del proyecto, es casi seguro que tendremos una mirada mucho más profunda al detrás de cámaras de esos clásicos que marcaron a toda una generación. En mi caso, Rayman siempre ha sido uno de los grandes íconos de los plataformas de los 90, es por ello que Rayman: 30th Anniversary Edition se siente especialmente significativo. El recopilatorio ofrece una retrospectiva muy completa sobre el debut del personaje; sin embargo, aunque el repaso histórico es excelente, la celebración no siempre se ejecuta con la misma precisión.
Lo mejor del paquete, sin duda, está en su contenido de archivo. Si te interesa la historia del desarrollo de videojuegos, la línea de tiempo interactiva por sí sola ya vale la pena. Incluye más de 50 minutos de entrevistas con creadores originales como Michel Ancel y Frederic Houde, además de arte conceptual temprano y materiales de marketing de la época. Y créeme, poder revisar la biblia original de diseño del juego —un documento de 60 páginas— es un auténtico placer para cualquier fan de la saga.
La verdadera joya del museo, sin embargo, es un prototipo jugable de Rayman para el SNES CD de 1992. Es apenas un pequeño fragmento del juego, sí, pero la oportunidad de probar algo que durante años se consideró perdido resulta fascinante. ¿Es particularmente bueno? La verdad, no demasiado. Pero ese no es el punto: lo especial está en poder experimentar una pieza olvidada de la historia que hoy vuelve a ver la luz como parte del legado de Rayman.



Cuando dejas el museo y pasas a los juegos propiamente dichos, la experiencia puede sentirse un poco… repetitiva. En lugar de ofrecer un recopilatorio con las tres primeras entregas principales —lo que habría resultado en un paquete mucho más atractivo—, esta colección reúne cinco versiones distintas del Rayman original de 1995. Aquí encontrarás las ediciones de PlayStation, MS-DOS, Atari Jaguar, Game Boy Advance y Game Boy Color, lo que permite probar el mismo título en varias de sus versiones a lo largo del tiempo.
Desde el punto de vista de la preservación, tener todas estas versiones reunidas en un solo lugar es algo fantástico. En la práctica, eso sí, cuatro de los cinco juegos se sienten casi iguales. Después de probar la versión de PlayStation —a la que volví principalmente por pura nostalgia— hay muy pocas razones para dedicarle demasiado tiempo a las demás. La que realmente destaca es la edición de MS-DOS, ya que incluye más de 120 niveles adicionales provenientes de antiguos packs de expansión. Por otro lado, la versión de Game Boy Color también sorprende, porque en lugar de ser simplemente un port recortado, presenta niveles completamente distintos. En cambio, las versiones de Atari Jaguar y Game Boy Advance… bueno, la verdad es que no ofrecen mucho que invite a quedarse jugando.
Aun así, volver a Rayman ha sido un auténtico placer. El juego sigue siendo una aventura encantadora y llena de color, capaz de sacarte una sonrisa constantemente. El diseño de niveles es excelente, Rayman se controla de maravilla y el mundo está repleto de escenarios extravagantes y creativos que hacen que explorar sea siempre divertido. Eso sí, hay algo que conviene tener en cuenta: es un juego difícil. Nunca fue sencillo cuando lo jugaba de niño y, treinta años después, sigue poniéndome a prueba.
Por suerte, Digital Eclipse ha añadido varias mejoras de calidad de vida que hacen la experiencia mucho más llevadera. La función de rebobinado, por ejemplo, es prácticamente un salvavidas: permite deshacer una muerte injusta sin tener que frustrarse demasiado. También puedes guardar la partida en cualquier momento, lo cual se agradece muchísimo. Incluso hay algunos trucos disponibles en ciertas versiones del juego —sí, de esos de la vieja escuela—, aunque conviene recordar que usarlos desactiva los trofeos o logros.



Lamentablemente, hay un punto negativo importante en esta colección: el apartado de audio. La banda sonora original compuesta por el fallecido Rémi Gazel ha sido retirada por completo y sustituida por nuevas grabaciones de Christophe Héral, compositor de Rayman Origins. Y aunque Héral es un músico con muchísimo talento, estas nuevas versiones simplemente no capturan la misma esencia del clásico de 1995. Para quienes regresan al juego con la nostalgia de la infancia, da la sensación de que algo falta. Si a eso le sumamos algunos fallos extraños de audio que aparecen de vez en cuando, queda claro que al recopilatorio le habría venido bien un poco más de pulido —y ojalá también un parche que permita recuperar las melodías originales con las que muchos crecimos.
Rayman: 30th Anniversary Edition es, en esencia, un bonito recopilatorio que invita a volver al pasado y celebrar a uno de los grandes íconos del plataformas. El contenido tipo museo es excelente y el núcleo jugable del clásico sigue funcionando de maravilla incluso hoy. Eso sí, la colección se queda un poco corta en cantidad de juegos y la ausencia de la banda sonora original le resta algo de fuerza a la experiencia. Aun con esos detalles, sigue siendo una forma muy especial de redescubrir las primeras aventuras de Rayman. Y quién sabe… con un poco de suerte, este aniversario podría ser solo el comienzo y en el futuro también veamos celebraciones similares para otras entregas de la saga.

Este artículo fue escrito luego de jugar una copia digital de Rayman 30th Anniversary Edition brindada por Ubisoft para PC.
PUNTOS BUENOS
Excelente contenido de archivo y museo, con entrevistas, arte conceptual y documentos históricos del desarrollo del juego. El gameplay del clásico sigue funcionando muy bien, con gran diseño de niveles y un mundo colorido que mantiene su encanto. Mejoras de calidad de vida muy útiles, como rebobinar, guardar en cualquier momento y algunos trucos opcionales.PUNTOS MALOS
El recopilatorio incluye básicamente varias versiones del mismo juego, lo que hace que la experiencia se sienta repetitiva. La ausencia de la banda sonora original de Rémi Gazel, reemplazada por nueva música de Christophe Héral, rompe un poco la nostalgia y además hay algunos problemas de audio.CONCLUSIÓN
Rayman: 30th Anniversary Edition es un homenaje nostálgico con gran contenido histórico a un clásico que sigue brillando, aunque su selección limitada de juegos le resta parte de su magia.