Un grupo de 19 trabajadores de control de calidad (QA) del estudio Raven Software, conocido por su labor en Call of Duty, ha logrado ratificar su primer contrato sindical con Microsoft. La votación fue unánime, marcando un momento histórico para los empleados que buscan mejores condiciones laborales en la industria de los videojuegos.
Este acuerdo llega más de tres años después de que Activision Blizzard reconociera oficialmente al sindicato Game Workers Alliance, según reportó la periodista Shannon Liao. Durante este tiempo, los trabajadores lucharon por establecer un contrato que atendiera sus demandas de estabilidad y derechos laborales.
El nuevo contrato incluye un aumento salarial del 10% en un periodo de dos años, la opción de trabajo remoto permanente para la mayoría del personal de QA, medidas para reducir la cultura del “crunch”, y un proceso claro para ascensos y aumentos salariales, ofreciendo mayor transparencia y seguridad en el crecimiento profesional de los empleados.
La Game Workers Alliance, creada en mayo de 2022, surgió tras la promesa del entonces CEO de Activision Blizzard, Bobby Kotick, de negociar de buena fe un acuerdo colectivo. No obstante, el proceso fue largo y lleno de obstáculos, al punto de que el sindicato presentó una queja ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales, denunciando que Activision y Microsoft estaban retrasando las negociaciones.

Según Erin Hall, tester de QA y miembro del comité negociador, este logro demuestra que la organización sindical puede dar resultados reales. Hall destacó que el contrato mejora la paga, define trayectorias profesionales y protege a los trabajadores contra el agotamiento, valorando finalmente la labor del equipo de QA. Además, expresó su esperanza de que este avance inspire a otros trabajadores de la industria a seguir el mismo camino.





