La próxima gran actualización de Destiny 2, titulada Shadow and Order, ha sido oficialmente retrasada. Inicialmente prevista para marzo, ahora llegará el 9 de junio, en medio de especulaciones sobre una posible redistribución de recursos hacia Marathon o un intento de Bungie por solucionar problemas más profundos del juego.
A través de publicaciones en BlueSky, la cuenta oficial confirmó que la actualización no solo se retrasa, sino que será modificada y ampliada con importantes mejoras de calidad de vida, además de recibir un nuevo nombre. Los detalles completos se revelarán más cerca del lanzamiento.
Entre los contenidos confirmados se encuentran el sistema de mejora de armas por niveles, la expansión del equipo por tiers a todas las actividades de incursiones y mazmorras, el regreso de Pantheon en versión 2.0 y estadísticas de nivel 5 para armaduras exóticas, junto con otros ajustes relevantes.
Mientras tanto, los jugadores podrán esperar más correcciones de errores, el regreso de Guardian Games el próximo mes, una mayor frecuencia de Iron Banner desde abril y la continuidad de modificadores en el Portal. Bungie también prometió compartir más información sobre el futuro del juego en las próximas semanas.
El retraso llega en un momento complicado para Destiny 2 tras el lanzamiento de The Final Shape, cuya recepción habría estado por debajo de lo esperado, y después de The Edge of Fate, que no logró recuperar a la comunidad. Aunque Renegades, la expansión temática de Star Wars, fue mejor recibida, la base de jugadores —especialmente en Steam— sigue cayendo a mínimos históricos, dejando a Bungie en una etapa crucial de transición antes del estreno de Marathon.





