¿Cómo se puede continuar después de algo como Before Your Eyes? Un juego que tocó fibras profundas, que hizo llorar incluso a quienes creían tener el corazón blindado. Esa pregunta me rondó desde que supe de Goodnight Universe: ¿qué nueva historia emocional y devastadora contarían esta vez? ¿Qué tanto me haría sentir? ¿Qué diría sobre la condición humana? ¿Y volvería a recordarme que hay que apreciar cada instante, incluso los más difíciles, como si fuera el último? Como su predecesor, Goodnight Universe es un juego solo de nombre. En realidad, se siente más como una película interactiva, una experiencia que te pide una sola cosa: abrir el corazón y dejarte llevar.
Desarrollado por Nice Dream y publicado por Skybound Games, es una historia que te captura en cuestión de segundos y no te suelta hasta el final. Habla de esperanza, amor, vida y aceptación, pero también del dolor, las heridas que pasan de generación en generación, el miedo al fracaso y las contradicciones inevitables de ser humano. Todo contado, sorprendentemente, a través de los ojos de un bebé de seis meses.
Goodnight Universe es una aventura narrativa en primera persona, protagonizada por un bebé llamado Isaac. Es todo lo que uno esperaría de un niño pequeño: adorable, curioso y amado por su familia. Pero bajo esa ternura se esconde algo más: un poder psíquico misterioso que empieza a manifestarse sin control. Y no pasa mucho antes de que una megacorporación tecnológica intente secuestrarlo para aprovechar esas habilidades con fines oscuros. El destino de Isaac —y la relación con su familia— dependerá de cómo uses esos poderes.
Puede parecer una locura pedirle al jugador que viva una historia desde la perspectiva de un bebé que apenas puede moverse, pero con la mente reflexiva de un adulto de treinta y tantos años. Un niño capaz de pensar en arte, filosofía y propósito… aunque siga usando pañales y se canse después de llorar. Pero ahí está la magia del juego: Goodnight Universe abraza esa rareza y la transforma en algo conmovedor y divertido, una experiencia que pasa del humor al drama con una naturalidad asombrosa, creciendo en intensidad emocional a lo largo de sus tres horas de duración.



No quiero revelar demasiado, porque gran parte de su encanto está en cómo logra hacerte sentir. Pero puedo decir que es una experiencia verdaderamente especial, capaz de equilibrar momentos de alegría infantil y tristeza demoledora con una sensibilidad poco común. Todo está acompañado por una banda sonora bellísima, un estilo visual colorido y expresivo, y una narración brillante de Lewis Pullman, quien logra transmitir tanto la inocencia de un bebé descubriendo el mundo como la desesperación de un niño que busca consuelo y el desconcierto de sentirse pequeño ante la complejidad de los adultos.
Goodnight Universe fluctúa con elegancia entre la risa y el llanto, entre lo tierno y lo trágico. Sus momentos de comedia funcionan sin esfuerzo, y sus escenas más intensas se tratan con una sensibilidad genuina. El resultado es un guion profundo, poético y emocionalmente poderoso, con frases que se clavan en el pecho y te dejan pensando mucho después de que los créditos terminen.
Goodnight Universe lleva aún más lejos la tecnología de seguimiento facial y de cámara que conocimos en Before Your Eyes, permitiendo que el jugador forme parte activa de la historia usando su webcam. Tras una breve calibración —que puede tomar un poco de tiempo hasta que el juego reconozca bien tus gestos—, el sistema detecta tus parpadeos, cuándo cierras los ojos, hacia dónde miras e incluso tus emociones, y usa todo eso para definir cómo Isaac reacciona e interactúa en distintas escenas. Lo mejor es que no estás obligado a usar la cámara: puedes activar o desactivar cada función según qué tan cómodo te sientas o cómo prefieras vivir la experiencia.
Isaac, el protagonista, tiene un conjunto de poderes psíquicos que le dan un giro muy original a la jugabilidad. Puede encender o apagar aparatos electrónicos con un “parpadeo psíquico”, o mover objetos con la mente cerrando los ojos y deslizando el mouse hacia los lados. También puede escuchar los pensamientos de otros o proyectar los suyos gracias a la telepatía y la geolocalización, girando la cabeza como si sintonizara una frecuencia. En los tres capítulos del juego, irás descubriendo nuevas habilidades, lo que evita la monotonía y mantiene la sensación de estar realmente viviendo la historia de un bebé con poderes mentales, con iconos que te indican cuándo puedes usar cada poder.


Aun así, me cuesta imaginar jugar Goodnight Universe sin la cámara encendida y haberme sentido igual. Me pregunté si hubiera experimentado la misma conexión emocional con Isaac usando solo el mouse. ¿Jugar sin webcam le quitaría fuerza al relato? ¿Se perdería parte de esa intención original de los desarrolladores de hacerte sentir dentro del mundo de Isaac? Cuando decidí probar una segunda partida sin la cámara, seguí disfrutando mucho del juego, pero la magia no fue la misma. No porque ya conociera la historia, sino porque dejó de sentirse tan personal: en lugar de cerrar los ojos para tomar decisiones, simplemente presionaba un botón. Esa diferencia, aunque pequeña, cambia por completo la manera en que te involucras con lo que ocurre.
También me hizo pensar en cómo será para los jugadores con alguna discapacidad visual o motora, que quizás no puedan usar el seguimiento facial como se pensó originalmente. Quienes tengan problemas en la vista podrían verse forzados a jugar con el mouse o un mando, lo cual altera el ritmo y la inmersión. Es un detalle importante que debería considerarse desde el punto de vista de la accesibilidad, porque realmente cambia la experiencia.
Durante la aventura, el juego también te deja hacer lo que mejor saben los bebés: jugar. Puedes montar una aspiradora robot y fingir que vuelas, apilar bloques de madera, mover los trenes de juguete de tu padre o abrazar peluches en busca de consuelo. Todo esto contribuye a que Goodnight Universe despierte en ti una sensación genuina de asombro infantil, esa mezcla de curiosidad, ternura y magia que te hace recordar cómo era mirar el mundo por primera vez.
Goodnight Universe me trajo de inmediato recuerdos de ciertos pasajes de What Remains of Edith Finch. No solo por la fuerza emocional y el instinto de protección que logra despertar, sino también por la forma tan íntima en que te invita a jugar. Es una experiencia sensorial y curiosa, como la de un niño que descubre el mundo con las manos, que se maravilla con cada cosa nueva y luego te arrastra con inocencia hacia otro momento lleno de ternura y emoción.



El juego aprovecha de forma brillante sus mecánicas de parpadeo y cierre de ojos, usándolas como una herramienta narrativa cargada de significado. Goodnight Universe entreteje la historia y la jugabilidad con una naturalidad sorprendente, haciendo que el jugador se convierta en parte activa del relato, influyendo en él sin darse cuenta. La sensación de inmersión es profunda; el sistema de seguimiento facial está tan bien logrado que cuando Isaac sentía miedo o temía dañar a alguien querido, yo también me sentía culpable. Cuando lloraba, me entristecía con él. Y cuando todo terminó… me conmoví mucho.
Hay algo mágico en cómo Goodnight Universe te priva de lo visual para que puedas escuchar y sentir de verdad. Cada vez que usas tus poderes psíquicos y la pantalla se oscurece, el juego te obliga a conectar con los sonidos del mundo de Isaac: los juguetes que parecen cobrar vida, las voces de su familia entre risas y discusiones, las canciones de cuna que su madre le canta, y los esfuerzos silenciosos de quienes lo aman por mantenerlo a salvo. Son momentos sencillos, pero honestos y conmovedores, que logran algo muy especial: hacerte sentir que vives dentro de la historia, que compartes con Isaac no solo lo que ve, sino lo que siente en lo más profundo.
Goodnight Universe es una experiencia profundamente inmersiva, contada con una sensibilidad increíble y cargada de catarsis. Todo encaja a la perfección: una banda sonora que potencia cada emoción, un estilo visual lleno de vida y color, y una mecánica que une tus acciones con una historia profundamente humana sobre el amor y la familia. Sin exagerar, es una de las experiencias más emotivas y memorables que he vivido en un videojuego este año.

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Goodnight Universe brindada por Skybound Games para PlayStation 5.
PUNTOS BUENOS
Bellamente escrito y acompañado por una banda sonora memorable. Mejora la mecánica de parpadeo para reforzar la conexión del jugador con la historia. Te brind auna historia realmente sensible que puede llegar a emocionarte más de lo que crees. El diseño artístico es bastante hermoso.PUNTOS MALOS
La mecánica de parpadeo podría excluir a jugadores con discapacidades que no puedan interactuar con ella.CONCLUSIÓN
Goodnight Universe es una experiencia interactiva profundamente emotiva que combina tecnología, narrativa y humanidad para recordarnos —a través de los ojos de un bebé con poderes psíquicos— la belleza, el dolor y la fragilidad de estar vivos.