Capcom sorprendió a los jugadores al anunciar Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen durante el más reciente Nintendo Direct. La expansión llegará el 9 de octubre a Xbox Series X|S, PS5, PC y Nintendo Switch 2, aunque su desarrollo comenzó apenas seis meses después del lanzamiento del juego base, con el objetivo de responder a las principales solicitudes de la comunidad.
Uno de los aspectos confirmados es que Dark Arisen no incluirá escalado de nivel para los enemigos. El director Kento Kinoshita explicó que el equipo decidió no implementar esta mecánica porque divide a los jugadores: mientras algunos disfrutan de que los enemigos se adapten al nivel del personaje, otros prefieren mantener una progresión fija durante la aventura.
Lo que sí está sobre la mesa es la incorporación de un Modo Difícil. Tanto Kinoshita como el productor Naoto Oyama reconocieron que ha sido una de las funciones más solicitadas desde el lanzamiento de Dragon’s Dogma 2, y actualmente están evaluando cómo implementarlo para que pueda disfrutarse tanto en la campaña principal como en las nuevas zonas de la expansión. Sin embargo, todavía no ha sido confirmado oficialmente.
La expansión también añadirá una característica muy esperada: el sistema de transfiguración (transmog). Gracias a esta función, los jugadores podrán personalizar la apariencia de su personaje sin sacrificar las estadísticas del equipamiento. Capcom adelantó que este sistema estará ligado a la exploración de la nueva región de Norgan, aunque aún no ha revelado todos los detalles sobre su funcionamiento.

Además de una nueva historia, Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen ofrecerá cacería de reliquias en Norgan, 12 nuevas mazmorras de desafío y la posibilidad de conseguir armaduras y armas inéditas, sumando más de 25 horas de contenido adicional. Antes de su lanzamiento, Capcom también publicará una importante actualización a finales de agosto para seguir mejorando el rendimiento del juego base.





