Bruce Straley, director de Uncharted 4: A Thief’s End, dejó Naughty Dog en 2017 tras 18 años en el estudio, y ahora ha explicado en una entrevista con Polygon los motivos detrás de esa decisión. Aunque durante años evitó hablar del tema, reconoce que llegó un punto en el que necesitaba un cambio profundo en su carrera creativa.
Straley explicó que, tras tanto tiempo en Naughty Dog, empezó a sentirse atrapado en un ciclo repetitivo, resolviendo los mismos problemas una y otra vez. Esa sensación de déjà vu creativo, según él, no era saludable: necesitaba nuevos retos y nuevos estímulos para mantener viva su creatividad.
“Había pasado 18 años allí, es muchísimo tiempo”, comentó. Aunque se siente orgulloso de haber sido una pieza clave en la construcción de la marca y de sagas tan importantes, admitió que el estudio se movía dentro de un paradigma creativo muy definido, uno que él mismo ayudó a crear, pero que ya no lo motivaba como antes.
Uno de los factores más determinantes fue la sensación de estar trabajando muy duro en algo que no le pertenecía. Aunque reconoció que estaba bien remunerado y valorado, sentía que todo su esfuerzo servía para construir IPs que no eran suyas, lo que terminó pesando más que la estabilidad laboral.

Straley señaló que quería crear algo propio, con ideas nuevas, conceptos evolucionados y un equipo diferente. Incluso aceptando el riesgo de fracasar, prefería que ese posible error fuera consecuencia de sus propias decisiones, y no de seguir desarrollando proyectos para terceros.
Actualmente, Straley trabaja en Coven of the Chicken Foot, un juego presentado en The Game Awards 2025. El título, centrado en la exploración y los puzles, explora la relación entre una vieja bruja y una criatura del bosque, con un fuerte énfasis en compañeros reactivos que aprenden del jugador y del mundo. El juego está en desarrollo para PC.





