Gracias a su Edición Deluxe y a las múltiples mejoras que ha recibido durante casi 11 años, es fácil olvidar cuánto tiempo ha pasado desde el debut de Mario Kart 8. Considerado por muchos como uno de los juegos de carreras de karts más completos jamás creados, ha logrado posicionarse como la versión definitiva del género. Su enorme lista de personajes y circuitos ha sido clave para mantener su relevancia en la cultura popular durante más de una década. Y ahora una nueva generación podrá revivir esa magia con Mario Kart World, el lanzamiento más destacado para la Nintendo Switch 2.
Tras esa introducción, da gusto confirmar que Mario Kart World es otro rotundo acierto. Aunque algunas novedades no terminan de brillar, la esencia clásica que tanto amamos está más presente que nunca, con una presentación visual y jugabilidad que alcanzan un nuevo nivel. En pocas palabras, Mario Kart World cumple con todas las expectativas y se alza como el campeón que todos esperábamos para este momento de transición entre consolas.
La diversión que proporciona Mario Kart sigue siendo incomparable. Desde su origen en Super Nintendo, ha sido una parte esencial de la experiencia de muchos, y jugar Mario Kart World en 2025 logra despertar esa nostalgia única que solo los videojuegos pueden generar. Los menús llenos de color, una alineación diversa de personajes del universo Mario (con nuevos rostros como la querida Vaca), los encantadores trajes alternativos y esa música pegajosa que no puedes dejar de tararear mientras corres… Todo está presente.



En cuanto a la jugabilidad, la fórmula básica de Mario Kart no ha cambiado mucho desde el éxito de Mario Kart 8, pero se han incorporado mecánicas nuevas: ahora puedes grindear sobre rieles, realizar saltos y conducir por paredes para tomar atajos si tienes la destreza necesaria. Lo más destacable es cómo aprovecha el hardware de la Switch 2: una frecuencia de cuadros más estable y una calidad gráfica impresionante lo colocan como el juego de karts más espectacular a nivel visual hasta la fecha. Es vibrante, fluido y visualmente deslumbrante. Además, ahora las carreras incluyen hasta 24 participantes en simultáneo, lo que añade un hermoso caos lleno de caparazones, balas, estrellas y rayos volando por doquier. Que funcione tan bien en medio de ese frenesí es, sin duda, un logro técnico admirable.
Las pistas en las que competirás han sido renovadas de forma impresionante; ahora presentan más obstáculos que nunca, desde tráfico activo hasta las peculiares aves de pico grande en Peach Beach, además de otros peligros que invaden la carretera. La diversidad es realmente notable: el juego no solo rinde tributo a entregas pasadas con circuitos emblemáticos como Wario Stadium (Mario Kart 64) y Dino Dino Jungle (Mario Kart: Double Dash!!), sino que también introduce algunos completamente nuevos que brillan por su riqueza visual. Un ejemplo destacado es DK Spaceport, una pista que evoca el arcade original de Donkey Kong, incorporando secciones inspiradas en el título de 1981 con un giro moderno: un Mecha Donkey Kong que lanza enormes barriles desde lejos.
Además, las pistas están repletas de novedades, como el hecho de que muchas ya no siguen el patrón clásico de vueltas en circuito. En su lugar, varias pistas se desarrollan en enormes recorridos lineales, de punto a punto, que se retuercen de maneras sorprendentes. Esto significa que ya no estarás rebasando a rivales con tanta frecuencia, y tampoco podrás depender de memorizar patrones fijos, ya que cada recorrido puede resultar impredecible. Esta variación le da frescura a la experiencia, haciendo que pases sin pausa de una conducción tradicional a fases sobre el agua, vuelos aéreos y momentos llenos de acción..
Donde Mario Kart World vuelve a destacar, como lo ha hecho siempre la saga, es en sus modos multijugador. He pasado muchas horas explorándolos, desde las carreras estándar hasta el clásico Battle Mode, con el regreso de Balloon Battle y Coin Runners. Estas batallas se sienten más caóticas que nunca, en gran parte por el número elevado de participantes. Con 23 oponentes tras de ti, cinco globos parecen durar muy poco. Afortunadamente, los modos por equipos ayudan a equilibrar la intensidad, y las partidas 12 contra 12 resultan muy entretenidas, aunque difíciles de planear con estrategia. Pero esa anarquía también tiene su encanto.




Knockout Tour, por su parte, marca un paso adelante en la evolución de Mario Kart, y todo apunta a que será la novedad más popular y querida del juego. En este modo, 24 corredores compiten en una gran carrera que combina cuatro circuitos de Mario Kart World en un solo recorrido continuo, donde cada cierto tiempo los últimos cuatro jugadores son eliminados en puntos de control. Ir rezagado mientras el cronómetro avanza genera una tensión y competitividad comparables a estar en el duelo final de un battle royale. Es una auténtica locura, en el mejor sentido: pasaba con frecuencia de liderar la carrera a caer al último lugar, y luego volver a recuperar la punta.
Este tipo de carrera prolongada da pie a remontadas épicas y momentos muy divertidos, y es pura adrenalina. Cuando logras alcanzar la última fase y salir victorioso, la sensación es gloriosa. Personalmente, podría quedarme jugando Knockout Tour durante horas sin cansarme. En línea, el nivel de caos aumenta aún más: con 24 jugadores reales, los ítems aparecen constantemente, el liderazgo cambia todo el tiempo y cualquiera puede superarte en cualquier momento. Es una experiencia mucho más intensa que competir contra la IA, que ya era bastante competente, y convierte este modo en una propuesta altamente adictiva mientras luchas por hacerte con la corona.
Otra de las grandes innovaciones en Mario Kart World es el modo Free Roam, que permite explorar libremente un entorno abierto formado por pistas conectadas entre sí, sacar fotos, completar desafíos o simplemente pasear con amigos mientras conduces sin restricciones. Algunos lo han comparado con juegos de carreras de mundo abierto como Forza Horizon, aunque después de probarlo, diría que esas comparaciones quizás le quedan un poco grandes.
Durante el recorrido encontrarás switches azules con la letra “P”, que al activarlos te lanzan directamente a una misión. Estas tareas son más variadas y complejas de lo que imaginé inicialmente. En una tuve que esquivar un montón de Whomps, en otra cruzar una zona de lava mientras usaba una estrella, y también recolectar monedas azules mientras evitaba los ataques de pirañas congeladas. Incluso tuve que grindear y saltar entre las paredes de un castillo para llegar a una línea de meta complicada. Estas misiones, junto con un flujo constante de recompensas en forma de stickers por logros, hacen que Free Roam sea, en general, una experiencia amena y atractiva.



También puedes usar el mapa para alejarte rápidamente con el zoom, elegir a otro personaje ubicado en otra parte del mundo del juego, e intercambiar el control instantáneamente, al estilo del cambio de personajes en GTA V, pero dentro del universo de Mario Kart World. Esta función termina siendo bastante útil: al principio me topé con varios switches P uno tras otro, pero luego pasé mucho tiempo conduciendo sin encontrar casi nada interesante. Supuestamente hay más de 100 misiones distribuidas por el mapa, pero mientras algunas áreas están repletas de ellas, otras apenas tienen contenido.
Puedes recoger Monedas Peach o hallar bloques ocultos con el signo de interrogación, aunque parecen ser simples objetos coleccionables sin mayor propósito. Esto puede resultar atractivo para quienes disfrutan completar todo, pero hubiera preferido recibir algún tipo de recompensa significativa por descubrir un objeto difícil de alcanzar. El típico “¡Has encontrado algo!” no basta para motivarme a seguir buscando. Aunque resulta entretenido, el modo me pareció un poco monótono o carente de vida, muy distinto a la energía que normalmente caracteriza a Mario Kart. Puedes tomar el control de un camión enorme algunas veces, pero esa mecánica también pierde el encanto tras muchas repeticiones.
Y es ahí donde tengo sentimientos encontrados con Mario Kart World. Por un lado, el nuevo modo Knockout Tour es excelente, y representa una adición inolvidable que me atrapa cada vez más. La emoción que genera es algo que nunca había sentido antes en esta saga. Por otro lado, aunque el juego lleva el título “World”, el modo Free Roam no alcanza a convertirse en una experiencia verdaderamente impactante. Es un buen pasatiempo, pero no me provocó ese asombro que esperaba vivir.



Dicho eso, tras todo lo que Mario Kart 8 Deluxe ofreció durante más de una década, ya no me veo regresando a él. Mario Kart World es sin duda una evolución significativa en la historia del karting de Nintendo. Mario Kart World es increíblemente fácil de amar, en gran parte gracias a su sólida dosis de nostalgia y a sus mejoras visuales, que ayudan a justificar el salto de hardware. Es el Mario Kart con mejor aspecto y más fluido hasta la fecha y, al jugar con amigos, sigue siendo el rey indiscutible, lo que convierte a este juego en un título imprescindible para tu flamante Switch 2, que sin duda se disfrutará durante muchos años.

PUNTOS BUENOS
El Mario Kart con mejor aspecto y más fluido hasta la fecha. Knockout Tour es una incorporación increíble. La variedad de circuitos es excelente, con muchos detalles visuales. El multijugador sigue siendo divertidísimo, ya sea local o en línea.PUNTOS MALOS
Free Roam, aunque entretenido, resulta algo flojo en términos generales.CONCLUSIÓN
Mario Kart World aporta una nueva e interesante dosis de inmersión y maniobrabilidad a una saga que no había tenido una entrega completamente nueva en dos generaciones, y lo hace con mucho estilo.