¿Alguna vez has tenido tantas tareas pendientes que hubieses deseaso poder clonarte para terminarlas todas? ¿Y por qué limitarse a dos copias? Con tres o cuatro versiones de ti mismo, podrías avanzar mucho más rápido. The Alters toma esta idea y la lleva al extremo, permitiéndote crear un ejército de clones para sobrevivir en una estación espacial ubicada en los parajes hostiles de un planeta alienígena. Sin embargo, estos duplicados no son simples obreros sin personalidad; trabajar junto a ellos puede llevarte a descubrir facetas desconocidas de ti mismo.
The Alters, el nuevo título de 11 Bit Studios, los creadores del aclamado This War of Mine, comparte parte del espíritu del juego original, pero con una escala mucho mayor: una base más amplia, entornos 3D por explorar, más personajes a tu cargo, decisiones más significativas y una narrativa más marcada. A diferencia del tono sombrío y desesperanzador de su predecesor, este juego añade momentos curiosos y ligeros, aunque el crecimiento en ambición sacrifica algo de la sutileza y equilibrio que caracterizaban al anterior.
La historia comienza cuando el explorador espacial Jan Dolski se estrella en un planeta alienígena durante una misión minera para la corporación Ally Corp, interesada en un misterioso elemento llamado Rapidium (pariente ficticio del Vibranium y Unobtainium) que acelera el crecimiento de la vida orgánica. Como único sobreviviente, deberás construir una base, mantenerte con vida y desvelar las verdaderas intenciones de la corporación respecto a este recurso. Una tarea demasiado grande para afrontarla solo…



Pronto descubrirás que tu base está equipada con una computadora cuántica que te da la capacidad de crear clones de ti mismo a partir de vidas alternativas que podrías haber vivido. ¿Qué habría pasado si Jan hubiera seguido estudiando y se convirtiera en un científico brillante? ¿O si un acto de valentía en el pasado lo hubiese llevado a ser médico?
Estos “Alters” se consideran a sí mismos el verdadero Jan Dolski, pero representan fragmentos de su psique, cada uno con emociones, personalidades y traumas propios que deberás manejar para mantener la paz en la base. Todo esto plantea, además, un profundo dilema moral: ¿es correcto traer a la existencia seres conscientes basados en versiones no realizadas de tu propia vida?
La jugabilidad de The Alters ofrece varias capas, pero el eje central de la experiencia es tu enorme base modular con forma de rueda espacial. Para expandirla, deberás recolectar recursos en la superficie del planeta, o mejor aún, delegar esta tarea a tus Alters, y emplearlos en la construcción de nuevas secciones, así como en la creación de elementos que fortalezcan la estructura y la conecten al terreno. La base se gestiona desde una vista 2.5D, similar a la de This War of Mine, donde podrás moverte por diferentes módulos para realizar acciones como fabricar herramientas, cultivar alimentos o cocinar. Estas mismas tareas pueden ser asignadas a tus Alters, una estrategia recomendable ya que tú necesitarás aventurarte fuera de la estación para recolectar materiales y establecer puestos mineros que aseguren el flujo de recursos.



La sensación constante de escasez y amenaza inminente marca el ritmo del juego, donde cualquier error puede desencadenar un desastre. Una vez que te acostumbras a la dinámica de sobrevivir y progresar, la experiencia se vuelve tensa y adictiva. Todo ocurre en tiempo real (excepto en el menú de gestión), por lo que cada segundo cuenta. Tus Alters trabajan en horarios limitados y su rendimiento baja si están desmotivados, mientras que tú mismo tienes tus propias restricciones físicas. Es un simulador de supervivencia espacial con tintes de granja futurista, pero muy alejado del tono relajado de Animal Crossing, puesto que tormentas magnéticas, radiación nocturna y el calor extremo del sol acercándose te obligarán a moverte y adaptarte constantemente para no sucumbir.
Al igual que en This War of Mine, las decisiones pesan y sus consecuencias son difíciles de anticipar. En una de mis partidas, todo parecía ir sobre ruedas: un equipo eficiente, investigación avanzada, recursos a buen ritmo e incluso una mesa de juegos. Sin embargo, un mal cálculo respecto a la reacción de mis Alters desató el caos: la tripulación perdió efectivos y moral, los suministros se agotaron y la base quedó prácticamente destruida. La narrativa de 11 Bit Studios logra que estos giros sean un verdadero golpe emocional, obligándote a asumir riesgos extremos en busca de redención, aunque a veces solo puedas aspirar a un desenlace “aceptable” tras tus errores.
La ambición del juego también acarrea problemas que entorpecen la experiencia. La base, más grande y compleja, resulta incómoda de recorrer pese a sus pasillos y ascensores; encontrar a tus Alters para conversar o completar misiones puede volverse tedioso. La cámara, demasiado cercana, dificulta la navegación al no ofrecer un viaje rápido interno. Además, el sistema de mantenimiento está poco explicado y su importancia no se nota hasta que una crisis grave lo deja en evidencia. A esto se suman fallos como errores ortográficos, fragmentos de texto sin traducir, cambios bruscos de tono en ciertos diálogos y un tercer acto que pierde parte de la tensión de supervivencia inicial. Nada de esto arruina la propuesta, pero sí evita que alcance todo su potencial.



The Alters es una ambiciosa propuesta de supervivencia que recoge la experiencia de 11 Bit Studios y la lleva a un nuevo nivel. El juego logra ampliar de forma acertada muchas de las ideas y mecánicas características del estudio, entregando una narrativa atractiva que se adapta a tus decisiones y una constante sensación de tensión, salpicada de humor peculiar y personajes excéntricos. Interactuar con tus Alters, así como con las demás figuras y corporaciones involucradas en esta accidentada misión espacial, ofrece una experiencia inmersiva y memorable, ideal para quienes disfrutan de la gestión de recursos bajo presión. Algunos inconvenientes en el ritmo, la navegación y diálogos poco refinados restan algo de brillo a lo que por lo demás es un fascinante viaje hacia lo desconocido. Y aunque quizás no deje una huella tan duradera como This War of Mine, mi tiempo compartido con las distintas versiones de Jan Dolski me hizo reflexionar profundamente sobre las decisiones y sus consecuencias.

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de The Alters brindada por 11 Bit Studios para PlayStation 5.
PUNTOS BUENOS
La fórmula de supervivencia se adapta muy bien a un escenario de ciencia ficción a mayor escala. El ritmo de gestión de recursos y relaciones es tenso pero cautivador. El estrés del juego se equilibra con una buena dosis de humor. Las decisiones importan y tienen un peso real en la historia.PUNTOS MALOS
La mecánica de mantenimiento de la base no se explica adecuadamente hasta que se convierte en un gran problema. El tercer acto pierde fuerza, diluyendo la sensación de supervivencia. Recorrer la base a pie no es una experiencia agradable.CONCLUSIÓN
11 Bit Studios da en el blanco, ofreciendo una propuesta renovada que adapta las destacadas mecánicas de This War of Mine y las traslada a un entorno espacial.