Lara Croft regresa con Tomb Raider IV-VI Remastered, bautizada retroactivamente por Aspyr como “The Darkness Trilogy.” Al igual que Tomb Raider I-III Remastered lanzado el año pasado, esta compilación revive tres títulos clásicos de Tomb Raider, ahora con mejoras visuales impresionantes y ajustes en la jugabilidad. No obstante, mientras la trilogía original es ampliamente aclamada, las entregas del 4 al 6 generan opiniones más divididas.

Evaluar esta colección no es tarea fácil, ya que si bien las remasterizaciones son de gran calidad, los juegos en sí no fueron precisamente los mejores de la saga. La combinación de plataformas, acertijos y acción sigue funcionando, pero a lo largo de estos títulos se nota el desgaste de la fórmula. Tomb Raider 4 y 5 se apegan demasiado a la estructura de la trilogía original, mientras que Angel of Darkness, aunque trata de reinventar la serie, se ve afectado por un desarrollo problemático y la pérdida de algunos de los elementos más sólidos de sus predecesores.

Dicho esto, el trabajo de Aspyr merece reconocimiento, ya que han logrado adaptar estos juegos para una audiencia moderna sin alterar su esencia. En el caso de Angel of Darkness, han hecho un esfuerzo adicional al corregir problemas técnicos y restaurar contenido que nunca llegó a completarse.

Si bien disfruto estos juegos, su valor real fuera del público más fiel es cuestionable. Son ideales para los fans que desean revivir estos clásicos o para aquellos que simplemente quieren más Tomb Raider, pero la falta de variedad en los niveles de Tomb Raider 4 y 5 se hace evidente en comparación con los tres primeros títulos. Por otro lado, la sexta entrega introduce ideas interesantes, pero su intento de modernizar la serie queda opacado por la fluidez del parkour y la acción más espectacular de la trilogía Legend. Cada título conserva la esencia de Tomb Raider, pero con sus tropiezos en el camino.

Al igual que la colección anterior, Tomb Raider IV-VI Remastered incorpora varias novedades. El modo foto regresa junto con el Flyby Camera Maker, una herramienta que permite a los jugadores crear sus propias cinemáticas. Aunque es una función algo específica, es un detalle interesante. También vuelve la posibilidad de cambiar los atuendos de Lara, aunque en esta ocasión el número de opciones es más reducido.

El remaster también añade una impresionante lista de 168 logros. Me encanta cómo estos desafíos fomentan la exploración y la experimentación, incentivando a los jugadores a probar el exigente New Game +, que también hace su regreso. Sin embargo, parece haber algunos inconvenientes con los logros del sexto juego: algunos no se activan correctamente, mientras que otros se desbloquean al ingresar a un nivel. Con suerte, esto se solucionará antes del lanzamiento.

El gran atractivo de esta colección son los gráficos mejorados, ¡y se ven espectaculares! Las texturas renovadas logran equilibrar la modernización sin perder el estilo original de los juegos. La iluminación dinámica también es una gran mejora con respecto a los entornos estáticos del pasado, aunque en ciertos momentos hace que algunas áreas oscuras sean difíciles de recorrer. Afortunadamente, se puede cambiar entre los gráficos originales y los actualizados en cualquier momento, una característica fantástica que debería ser estándar en todas las remasterizaciones.

Los escenarios ahora son mucho más legibles gracias a los nuevos gráficos, ya que elementos como escaleras y obstáculos resaltan con mayor claridad. También se han añadido detalles adicionales, como esqueletos dispersos en algunas tumbas que ayudan a indicar el camino. Chronicles incluso incluye el vestido descartado que Lara usa al inicio del juego.

En Angel of Darkness, las mejoras visuales no son tan evidentes a simple vista. Aunque la mayoría de las texturas han sido limpiadas y presentan mayor resolución, las originales, con su aspecto más áspero y desgastado, se adaptaban mejor al tono de la historia. Sin embargo, algunos elementos, como las pinturas, han sido notablemente mejorados. Mientras que ciertos modelos de personajes han sido completamente renovados, otros permanecen sin cambios. Los protagonistas lucen muy bien, pero cuando Lara comparte escena con un modelo desactualizado, la diferencia resulta chocante.

Se han implementado pequeños ajustes en la jugabilidad, como barras de vida para los jefes, contadores de munición y nuevas animaciones en toda la trilogía. Estas mejoras hacen que la experiencia sea mucho más fluida en comparación con las versiones originales. Tomb Raider 4 y 5 se han mantenido prácticamente intactos, mientras que la sexta entrega ha recibido una gran cantidad de mejoras. El título original fue conocido por sus controles torpes y fallos técnicos, problemas que en su mayoría han sido solucionados. No obstante, persisten algunos errores, como enemigos que pueden atascarse en las paredes y un gran crasheo que experimenté, pero en general, la estabilidad del juego ha sido sorprendente.

Uno de los aspectos más destacados de esta remasterización es la restauración de contenido en Angel of Darkness. Ahora se han añadido tiendas donde los jugadores pueden adquirir armamento, y finalmente Lara puede usar sus icónicas pistolas dobles. También se han incorporado nuevas áreas, armas y mejoras en sus controles. El jugador puede elegir entre los controles originales o los modernos. Probé ambas opciones durante un tiempo considerable y ninguna resulta completamente ideal. Para Tomb Raider 4 y 5, recomendaría utilizar los controles tipo tanque, mientras que los modernos funcionan mejor en Angel of Darkness. Sin embargo, algunos ajustes de los controles modernos no terminan de encajar, ya que intentan imitar los shooters actuales de manera poco natural.

La falta de claridad en los controles modernos es frustrante. Aunque ofrecen mayor libertad de movimiento, el juego no explica bien los cambios que esto conlleva. Movimientos esenciales como los pasos hacia atrás y los saltos laterales no son fácilmente accesibles. Es posible activar los controles tanque manteniendo presionado el botón de mirar, pero esto también hace que Lara equipe sus binoculares, interrumpiendo el flujo del juego. Es molesto que el título no aclare estas diferencias. Además, hay decisiones extrañas en el esquema de controles: disparar e interactuar no pueden asignarse al mismo botón, y la función de mirar parece no funcionar correctamente.

A pesar de sus problemas, los controles modernos también tienen ventajas. Nadar es más sencillo, ya que Lara se agarra automáticamente a los bordes, y el movimiento direccional completo se siente más natural que los controles tanque. No obstante, la falta de explicaciones y de opciones para personalizar cada ajuste es decepcionante. Hubiera sido ideal una opción híbrida como en el Resident Evil Remake, donde el joystick permite un movimiento moderno y la cruceta conserva los controles tanque. Uno de los cambios más útiles son los atajos mejorados, aunque aún presentan algunos inconvenientes. Ahora es posible cambiar de arma o guardar la partida rápidamente con combinaciones de botones, reduciendo la necesidad de navegar por menús tediosos.

Tomb Raider IV: The Last Revelation nos lleva a Egipto, donde Lara debe enfrentarse a su antiguo mentor, Werner Von Croy. Aunque el juego introduce mejoras en la movilidad, como la posibilidad de balancearse en cuerdas y movimientos más fluidos en comparación con Tomb Raider III, sufre por la falta de innovación. Centrar la historia en un solo país aporta coherencia y permite un mejor desarrollo de personajes y escenarios, pero también limita la variedad.

Egipto es un entorno ideal para la exploración de tumbas, pero la ausencia de paisajes distintos y sorpresas hace que la fórmula se sienta estancada. En esta entrega, los niveles están interconectados en lugar de seguir una progresión lineal, lo que obliga al jugador a retroceder constantemente en busca de pistas. Aunque esta estructura añade un giro diferente, la falta de claridad sobre los objetivos vuelve la experiencia frustrante. Afortunadamente, esta mecánica no se repitió en la saga. A pesar de sus problemas, Last Revelation ofrece momentos memorables, como la secuencia de acción en un tren en movimiento o la escalada de una pirámide. Sin embargo, estos destellos de brillantez se ven eclipsados por una sucesión de criptas y cuevas arenosas que resultan poco inspiradas. Es, sin duda, la entrega que menos disfruto, ya que aporta poco a la serie.

Tomb Raider V: Chronicles adopta un formato de antología, presentando distintos episodios de la vida de Lara en lugar de una historia continua. Aunque sigue arrastrando los problemas de una fórmula desgastada, la variedad de escenarios le aporta frescura. Las mecánicas nuevas, como balancearse en postes y caminar sobre cuerdas flojas, no son suficientes para evitar que el juego se sienta repetitivo. Sin embargo, los entornos más originales elevan la experiencia. Comienza en Roma con un estilo clásico, pero pronto sorprende con una isla irlandesa infestada de criaturas sobrenaturales y una misión de espionaje al estilo Mission: Impossible, que encaja sorprendentemente bien con la jugabilidad.

El tono es más ligero, con villanos caricaturescos y una Lara más sarcástica, lo que le da un aire casi de caricatura. La narrativa nunca ha sido el fuerte de la franquicia, pero debo aceptar que estas historias cortas resultan más entretenidas y fáciles de seguir. Aunque aprecio el enfoque distinto de Chronicles, su variedad solo disfraza momentáneamente el agotamiento de la saga. Los niveles se sienten más reducidos y menos inspirados, y aunque los escenarios sean llamativos, la jugabilidad no logra emocionar. Es evidente que la franquicia necesitaba un cambio, lo que llevó a una transformación radical en la siguiente entrega.

Tomb Raider VI: The Angel of Darkness es, sin duda, el título más peculiar de la franquicia. Lara, acusada de asesinar a su mentor, se convierte en una fugitiva que deambula por las calles de París mientras busca limpiar su nombre. El giro hacia un tono más oscuro y una historia con mayor peso personal marca un cambio radical en la saga, y eso solo en términos narrativos. En cuanto a la jugabilidad, se introducen ciudades explorables con NPCs, opciones de diálogo y misiones con múltiples caminos. Es una apuesta ambiciosa que, irónicamente, termina jugando en su contra. Aunque la trama de una Lara prófuga es más centrada, perder los icónicos entornos desolados de la serie no fue un buen intercambio. La mayor parte de la aventura transcurre en calles vacías o alcantarillas monótonas, desaprovechando por completo el potencial de París. Además, el énfasis en el sigilo supera con creces la exploración de tumbas. Aun así, la infiltración en el Louvre es un punto destacado y muestra lo que Angel of Darkness pudo haber sido. Sin embargo, la mayor parte del juego carece de interés y apenas conserva la esencia de Tomb Raider.

En cuanto a sus mecánicas, Angel of Darkness resulta caótico. Aunque hay ideas con potencial, ninguna se ejecuta con la solidez necesaria. El cuaderno de Lara permite registrar objetivos y pistas de manera inmersiva, pero carece de personalidad. El remaster mejora notablemente el control de Lara, pero no soluciona el problema central: el plataformeo realista no resulta especialmente divertido. Otro añadido extraño es un sistema de fuerza que resulta poco intuitivo. Lara se queja de que “no es lo suficientemente fuerte”, obligando al jugador a realizar ciertas acciones para mejorar su resistencia. Sin embargo, nunca queda claro qué hay que empujar, patear o levantar para incrementar su fuerza, lo que hace que esta mecánica resulte absurda y poco entretenida.

A pesar de los esfuerzos de Aspyr por restaurar contenido inacabado, los recortes y el potencial desaprovechado siguen siendo evidentes. Cada nueva mecánica carece de la profundidad esperada y, en muchos casos, se abandona por completo a lo largo del juego. Se nota la ambición que los desarrolladores originales tenían para Angel of Darkness, y aunque esta versión más pulida puede complacer a los fans, en última instancia, sigue sintiéndose como un experimento fallido.

Tomb Raider IV-VI Remastered es una experiencia disfrutable, aunque existen otros juegos de acción y aventura que logran una ejecución superior. Si te ha gustado lo que la saga Tomb Raider ha ofrecido hasta ahora, esta trilogía será una adición bienvenida. De lo contrario, opciones más accesibles y mejor logradas, como la primera tanda de remasterizaciones o la trilogía Legend, podrían ser alternativas más recomendables. A pesar de sus imperfecciones, es fantástico que la historia de Croft se mantenga viva de esta manera. Ojalá los siguientes tres juegos también reciban su propia colección en el futuro, permitiendo que la serie completa llegue a las consolas actuales.

gamecored score 6.5

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Tomb Raider IV-VI Remastered brindada por Aspyr para PS5.

PUNTOS BUENOS

Excelente combinación de puzles, plataformas y acción en los tres juegos. Los gráficos remasterizados dan nueva vida a estos títulos icónicos. Los ajustes en la jugabilidad hacen que estas aventuras se sientan más fluidas y modernas. La restauración de contenido en Angel of Darkness es especialmente destacable.

PUNTOS MALOS

Jugabilidad repetitiva que no logra innovar respecto a entregas anteriores. Controles inconsistentes. Angel of Darkness sigue siendo un desastre a pesar de las mejoras.

CONCLUSIÓN

Tomb Raider IV-VI Remastered presenta una notable mejora visual para The Last Revelation, Chronicles y The Angel of Darkness, con modelos de personajes mejorados, texturas más definidas y una iluminación renovada que se combinan de forma excepcional. Aunque los controles modernos en la colección pueden resultar incómodos y poco intuitivos, las diversas mejoras en la calidad de vida y un sobresaliente modo foto convierten esta remasterización en una experiencia esencial para los seguidores de la saga.