Guilty Gear -Strive-, el epitafio de una de las sagas de videojuegos de lucha más atesoradas por los entusiastas de este género, tuvo gran aceptación por parte de sus fans veteranos y por nuevos jugadores atraídos por su sublime apartado artístico, carismático elenco de peleadores, banda sonora cargada de energía y, sobre todo, por una jugabilidad refinada que recompensa la técnica y destreza con los controles.

Tras ser lanzado inicialmente en PS4, PS5 y PC allá por 2021, el título llegó a Xbox Series X|S y Xbox One en 2023 para ampliar aún más su base de jugadores, alcanzando los 3 millones de jugadores hasta su último reporte. Ahora, tomando en consideración el éxito de la consola híbrida de “la Gran N”, Team RED y Arc System Works decidieron portear su videojuego a Nintendo Switch.

Las versiones de obras de third-parties para esta máquina siempre son una apuesta, con una tendencia más cercana hacia lo negativo. Si bien tenemos ejemplos muy buenos ejemplos como The Witcher 3: Wild Hunt o DOOM (2016), lo cierto es que el estándar de los ports para esta consola suele ser inferior al de otras plataformas debido a su limitado poder y tecnología obsoleta.

¿Será este un nuevo controversial traslado de un videojuego moderno a la híbrida de Nintendo o será Switch un más que digno nuevo hogar para la culminación de una de las sagas de videojuegos de lucha más aclamadas? Este es el análisis de Guilty Gear -Strive- for Nintendo Switch.


Una épica odisea con calidad visual cuestionable

Como bien mencionamos anteriormente, Guilty Gear -Strive- es la entrega que le pone fin a la historia de la saga que se ha contado desde su primera entrega lanzada en 1998. Al ser un port, el argumento sigue siendo el mismo: Sol Badguy, Ky Kiske y el resto de sus asociados deberán enfrentar a Asuka -el siempre enigmático “That Man”, quien ha comenzado a dirigir una operación para obtener la “paz mundial” desde su confinamiento en la Casa Blanca gracias a la intervención de su secuaz I-No.

A su vez, esta logró liberar a un ser conocido como Happy Chaos Valentine del cuerpo de Ariels -villana de la anterior entrega Xrd- por lo que junto a este nuevo enemigo y al poderoso vampiro Nagoriyuki, unirán fuerzas con Asuka para lograr su objetivo.

La historia de Guilty Gear -Strive-, además de demostrar por qué la saga impuso un nuevo estándar en lo que a guiones para títulos de este género se refiere, es sumamente compleja y requiere que el jugador esté al tanto de términos propios de su universo y eventos que ocurrieron en entregas anteriores.

Es posible llegar a entender la historia de este videojuego, pero requiere de un esfuerzo considerable por parte del jugador ya que también tenemos acceso a GG World, un apartado en el que podemos explorar términos, lore y eventos del pasado. Este es un extenso glosario con prácticamente todo lo que hay que saber para ponerse al día con la franquicia y para poder entender de mejor forma los eventos de este título.

Eso sí, el modo historia de Guilty Gear -Strive- está compuesta de 9 cinemáticas de entre 15 y 30 minutos cada y, si bien hacen gala de los espectaculares modelos de personajes que ya se han convertido en el sello de Arc System Works, el jugador sólo será espectador y no participará en ninguna batalla. Prácticamente, es el equivalente a ver una película animada de casi 4 horas de duración con pequeñas pausas entre capítulos para guardar la partida o descansar.

Esta forma de experimentar una historia en un videojuego no es la más óptima, ya que nuestro medio apela a la interactividad con el jugador. Sin embargo, sería mezquino no reconocer al guión de Guilty Gear Strive como lo que es: una gran épica que le pone fin -al menos de momento- a la trama principal de la saga.

Desgraciadamente, en lo que respecta a la versión de Nintendo Switch, estas bellas cinemáticas y animaciones se muestran con una calidad bastante pobre, llegando a verse bastante borrosas tanto en el modo portátil como en el modo de sobremesa. Es posible que sea una limitación impuesta por la misma desarrolladora para no forzar a la máquina, pero sin duda es uno de los puntos más criticables de este port.

Por fortuna, esta es la peor característica de la edición de Switch ya que su jugabilidad compensa las falencias antes mencionadas con maestría.


Combates frenéticos a 60 FPS estables… ¡EN NINTENDO SWITCH!

Como todo buen título de lucha, Guilty Gear -Strive- tiene su propio gameplay. Contamos con cuatro botones de ataques básicos: golpe, slash, heavy slash y patada, cada uno con su propio poder, rapidez y área de daño. Presionar estos botones en sucesión nos llevará a crear combos para ir reduciendo la salud del enemigo hasta que se reduzca a cero.

También tenemos técnicas más avanzadas como el “Dust” para lanzar a los enemigos por los aires a los costados; el “Cancel” para cortar animaciones y conectar nuevos movimientos con la intención de expandir el combo; el “Roman Cancel” para ralentizar al rival por unos segundos a cambio de un poco de nuestra barra de Tensión (con la que se efectúan los ataques especiales u Overdrives como se les conoce en esta saga); el “Burst”, que sacrifica la barra de tensión para generar una explosión y disipar la presión del rival; el “Faultless Defense”, un escudo de energía que sirve para eliminar el daño enemigo y también provocar que los ataques bloqueados te hagan retroceder más de lo normal para escapar el alcance del enemigo; entre otras más.

Guilty Gear no es un título de lucha sencillo de aprender ni mucho menos de dominar debido a la plétora de mecánicas y sistemas que tiene. Claro, es posible jugarlo y divertirte hasta cierto punto con los comandos básicos de ataque, pero lo más probable es que una persona con pleno conocimiento de todo lo que un personaje puede hacer en un duelo no solo se divierta más sino que también pueda vencer sin problemas a uno que no sabe.

En este título no hallaremos los autocombos de otros videojuegos de la compañía como Dragon Ball FighterZ que incentivan el masheo de botones para los menos experimentados, por lo que es necesario un mínimo compromiso por parte del jugador para conocer el moveset de su luchador preferido. Esto es más importante si consideramos que los personajes pueden ser bastante distintos entre sí. Cada uno de los 28 personajes jugables pueden clasificarse en las categorías Balance; Zoning; Rushdown; Shooting; One Shot; Power y Unique.

Por ejemplo, personajes como Sol Badguy y Ky Kiske pertenecen al grupo Balance ya que cuentan con habilidades para atacar de cerca y de lejos, manteniendo un equilibrio entre fuerza y velocidad. Otros como Potemkin y May son Power ya que sus golpes cuerpo a cuerpo son más devastadores a cambio de una movilidad y rapidez reducidas. Finalmente, luchadores como Asuka R# y Zato encajan en Unique ya que sus habilidades, aunque difíciles, pueden ser excepcionales en el combate si se ejecutan a la perfección.

Guilty Gear -Strive- exige al jugador y espera que esté dispuesto a aprender a jugarlo para que pueda disfrutarlo al máximo. No es tan accesible como un Street Fighter o un Mortal Kombat, pero sí ha dejado atrás mecánicas de entregas pasadas como los Instant Kill y combos más intrincados para que la curva de aprendizaje sea más llevadera. Si te encanta el género de lucha, estás ante uno de los mejores títulos de este estilo.

Lo sorprendente de la versión para Nintendo Switch es que, pese a las limitaciones técnicas de la plataforma, el videojuego corre a unos 60 cuadros por segundo estables durante los combates. Incluso la espectacularidad de los Overdrives y los escenarios pueden exhibirse sin sacrificar la tasa de cuadros por segundo tanto en su modo portátil como en su modo de sobremesa. Los tiempos de carga también son sorprendentes ya que una pelea solo demora unos cuantos segundos en iniciar. 

Claro está que hay algunos detalles a considerar. Algunos elementos gráficos han sido degradados ligeramente para lograr esta proeza técnica por lo que esta versión no luce igual de bien que las de consolas más potentes. Además, la menor resolución del juego en Nintendo Switch puede generar un ruido considerable cuando nos toca combatir en un escenario cargado de elementos en el fondo. Pese a todo esto, la posibilidad de jugar una obra como Guilty Gear -Strive- en Nintendo Switch a 60 FPS estables incluso en su modo portátil es prueba del excelente trabajo y la dedicación del equipo desarrollador con este port.

En cuanto al juego en línea, podemos señalar que Guilty Gear -Strive- for Nintendo Switch se juega bastante bien a pesar de las complicaciones que existen para la gran mayoría de videojuegos que cuentan con un apartado en línea en esta plataforma. Como muchos de los otros títulos de Arc System Works, esta obra cuenta con su propio lobby en forma de torre, en el que jugadores de todas partes del mundo pueden interactuar y, por supuesto, enfrentarse en duelos.

Gracias a la implementación del rollback netcode, los usuarios pueden disfrutar de una experiencia en línea con muy pocos fallos de conexión o complicaciones de lag. No obstante, la versión para Nintendo Switch no cuenta con crossplay, por lo que es algo a tomar en consideración para aquellos que quieran jugar con amigos que compraron el título en otras plataformas o con el resto de los 3 millones de usuarios que ya tiene Strive.


Una banda sonora que quedará para la historia

Por supuesto, si hablamos de la saga Guilty Gear, es imperativo mencionar su música. Daisuke Ishiwatari, creador y diseñador de la franquicia, es también el encargado de componer la banda sonora de este título y los resultados han sido siempre una auténtica delicia para todos aquellos que adoran el hard rock y el heavy metal.

El estilo de Ishiwatari está fuertemente influenciado por algunas bandas occidentales como Queen, Guns & Roses y Metallica, así como también por el Metalcore con un gran énfasis en los solos de guitarra. Esto lo ha llevado no solo a incluir referencias a sus agrupaciones musicales favoritas en la historia de la saga, sino también a crear temas a la altura del frenético combate de Guilty Gear y esta última entrega no es la excepción.

Además del maravilloso opening “Smell of the Game”, el cual transmite una energía incomparable y nos pone en el mood perfecto para unos duelos con la máquina, amigos o gente en línea, tenemos otras grandes canciones como “Find Your One Way”; “The Roar of the Spark”; “Love the Subhuman Self”; “Perfection Can’t Please Me”; “What Do You Fight For”; “Let Me Carve Your Way”; “Crawl”; “The Gravity”; “The Hourglass”; “Mirror of the World”; “Talk About You” y, por supuesto, la sublime “The Name of Heaven”, cargada de sentimiento, nostalgia y fuerza.

Esta maravillosa banda sonora se siente como la culminación de décadas de trabajo y no cabe duda de que Ishiwatari dio todo de sí para hacerle justicia no solo a esta entrega, sino a toda su saga. Incluso si nunca llegas a jugar Guilty Gear -Strive-, este soundtrack merece ser escuchado.


Una sorpresiva excelente versión de la cúspide de Guilty Gear

Guilty Gear -Strive- para Nintendo Switch me dejó gratamente sorprendido. El equipo responsable de este port trabajó arduamente para llevar esta grandiosa obra a la consola híbrida con una calidad impresionante y, sobre todo, con un rendimiento de ensueño pese a las limitaciones técnicas de la plataforma.

Como dato adicional, este título tiene un costo de 60 dólares, pero incluye los personajes de las temporadas 1, 2 y 3, los cuales son DLC de pago. Actualmente, la versión para otras plataformas tiene un costo de 40 dólares y, si quieres adquirir los otros luchadores del roster, debes comprar los tres primeros pases de temporada, invirtiendo 65 dólares más. Con este port, prácticamente estás ahorrando 45 dólares en contenido descargable. Es una gran oferta para cualquier persona que no adquirió -Strive- antes o que estuvo esperando una “edición definitiva”.

Si no te incomoda la baja resolución de las cinemáticas en el modo historia, el ligero sacrificio en los gráficos o la ausencia de crossplay, Guilty Gear -Strive- for Nintendo Switch es una gran opción si buscas enriquecer tu catálogo con uno de los mejores videojuegos de lucha de los últimos años.

gamecored score 8.5

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Guilty Gear -Strive- brindada por Bandai Namco para Nintendo Switch.

PUNTOS BUENOS

Los combates se mantienen a 60 FPS estables, tanto en modo portátil como en sobremesa. Pese a las limitaciones técnicas de la consola, el rendimiento es sólido, con tiempos de carga rápidos. Incluye los personajes de las temporadas 1, 2 y 3, lo que representa un ahorro de 45 dólares en comparación con las versiones de otras plataformas. El soundtrack, compuesto por Daisuke Ishiwatari, es una de las mejores partes del juego, con temas llenos de energía y emoción. La mecánica de combate sigue intacta, con un estilo técnico que recompensa la habilidad. El juego en línea es estable y tiene un buen desempeño gracias al rollback netcode, incluso en Nintendo Switch.

PUNTOS MALOS

Las cinemáticas de la historia se ven borrosas, tanto en modo portátil como en sobremesa. Para mantener el rendimiento, algunos elementos visuales han sido reducidos, lo que afecta la estética del juego. No tiene crossplay con otras plataformas, lo que limita la base de jugadores en Nintendo Switch. Se compone de cinemáticas largas sin participación del jugador, lo que puede no ser del agrado de todos. Pese a ligeros cambios de diseño para hacerlo menos hardcore, no es tan accesible como otros juegos de lucha, ya que requiere dedicación para dominar las mecánicas.

CONCLUSIÓN

La versión de Guilty Gear -Strive- para Nintendo Switch es un port sorprendentemente sólido que logra mantener la esencia del juego original a pesar de las limitaciones de hardware de la consola. Si bien la baja resolución en cinemáticas y algunos sacrificios gráficos pueden restarle atractivo visual, el hecho de que el juego corra a 60 FPS estables tanto en portátil como en sobremesa demuestra el gran esfuerzo de optimización por parte del estudio. La inclusión de los personajes de las temporadas 1, 2 y 3 sin costo adicional hace que esta versión sea una opción atractiva para quienes aún no habían adquirido el título en otras plataformas. Esta es una excelente adición a la consola y una oportunidad única de disfrutar uno de los mejores títulos de lucha en un formato portátil.