El catfishing puede ocurrir en diversas plataformas en línea, siendo las redes sociales, los foros especializados y las comunidades de juegos en línea las más comunes, después de las aplicaciones de citas. Los «catfishers» crean perfiles falsos usando imágenes, audios y datos de otras personas, o mediante herramientas de inteligencia artificial generativa, lo que hace difícil que las víctimas detecten el engaño. Según ESET, los estafadores emplean tácticas como la adulación, la manipulación emocional o el chantaje para generar una falsa intimidad y obtener información personal, dinero o favores. Una vez que logran lo que desean, recurren a amenazas y chantajes para controlar a las víctimas y evitar que denuncien el fraude.
La inteligencia artificial generativa, si bien tiene muchos beneficios, también facilita el catfishing, como es el caso del «Deepfake», que manipula videos, imágenes o audios para hacerlos parecer reales. Los catfishers aprovechan esta tecnología para simular conversaciones humanas auténticas, lo que hace más difícil detectar las estafas. En 2022, la Comisión Federal de Comercio de EE. UU. reportó que las estafas románticas, incluidas el catfishing, costaron a las víctimas 1,300 millones de dólares, con un promedio de 2,500 USD por persona. No obstante, el daño no es solo económico, sino también emocional.
Las aplicaciones de citas generan un espacio más vulnerable para los usuarios, ya que es más probable que compartan información personal sin conocer bien a la otra persona. Un estudio de «all about cookies» reveló que el 20% de los perfiles de citas en línea utilizaban imágenes robadas o engañosas. Los catfishers suelen usar de 3 a 5 perfiles falsos y distribuirlos en las plataformas más populares.
ESET destaca las cinco señales de advertencia más comunes de una posible estafa romántica. Primero, es extraño que la víctima sea quien inicie el contacto, pues por lo general es el catfisher quien toma la iniciativa. Además, suelen parecer demasiado buenos para ser verdad, utilizando imágenes atractivas y haciendo cumplidos excesivos. También evitan las llamadas telefónicas y videollamadas, lo que puede indicar que no están dispuestos a mostrar su verdadera identidad. La comunicación puede ser vaga o demorada, ya que un catfisher está interactuando con varias personas al mismo tiempo. Finalmente, pueden pedir dinero o favores personales, comenzando por solicitar información confidencial o imágenes comprometedoras.
Para protegerse del catfishing, ESET sugiere tomar varias precauciones. Es fundamental investigar al nuevo contacto en línea, comprobando su identidad a través de redes sociales y búsquedas en internet. Además, nunca se debe compartir información personal o confidencial en línea, ya que los catfishers pueden utilizar esta información para manipular a las víctimas. Es importante confiar en los instintos y el sentido común, especialmente si algo parece demasiado bueno para ser cierto. Finalmente, se recomienda tener cuidado en redes sociales como Facebook, Instagram, y aplicaciones de citas, evitando aceptar solicitudes de amistad de extraños o iniciar conversaciones con personas desconocidas.





