Princess Peach: Showtime! es el más reciente videojuego exclusivo de Nintendo Switch desarrollado por Good-Feel y publicado por la misma Nintendo. Este título de acción/aventura y plataformas es el primer videojuego en ser protagonizado por la Princesa Peach de la saga Super Mario desde Super Princess Peach, lanzado en 2005 para la ya mítica Nintendo DS.
Luego de que The Super Mario Bros. Movie, el filme animado que regresó al fontanero y compañía a la gran pantalla, se convirtiera en todo un éxito, muchos fans de la saga comentaron con entusiasmo cómo la Princesa Peach pasó de ser la clásica “damisela en apuros” a un personaje con muchos más matices y con una mayor importancia en la trama.
Ahora que la soberana del Reino Champiñón dejó de cargar con el estigma que la persiguió por tantos años, era inevitable que un nuevo título protagonizado por Peach llegara al mercado y ahora que ya lo tenemos, te contamos qué tal está esta simpática aventura.

Atrapada en el Sparkle Theater
En Princess Peach: Showtime!, la princesa recibe una invitación para acudir a una función de teatro en un lugar llamado Sparkle Theater. Lo que aparentaba ser una apacible visita al pronto se convierte en una auténtica pesadilla cuando el recinto es atacado por Grape, una malvada bruja acompañada de su séquito: los Sour Bunch.
Durante el asalto de la antagonista y su grupo, la princesa pierde su icónica corona y es ahí cuando conoce a Stella, la guardiana y administradora del teatro. Peach se compromete a recuperar este lugar de las garras de Grape y se embarca en una aventura junto a Stella para liberar a los Theets y Sparklas -actores y actrices de las obras que se presentan en el teatro- mientras acaban con las malévolas ambiciones de la villana.
Con una premisa simple y cumplidora, Princess Peach: Showtime! le devuelve el protagónico a Peach después de 19 años. Puede que el argumento sea bastante básico pero esto es algo muy característico de este tipo de juegos y, sobre todo, de los títulos de la franquicia Super Mario en favor de la accesibilidad a una mayor cantidad de jugadores.

A medida que avanzamos por los múltiples niveles, Stella nos va revelando más detalles sobre el Sparkle Theatre (que sirve como el hub world o mundo central del videojuego) y conocemos a los Sparklas que portan los trajes originales de cada obra de teatro. No obstante, como mencionamos antes, nada es especialmente profundo o complejo. Grape y su grupo existen para que Peach y Stella tengan un motivo por el cual atravesar los niveles y enfrentar a los jefes de cada estancia.
Por desgracia, la trama de Princess Peach: Showtime! se queda muy por detrás de otros exponentes del género que se preocuparon por construir algo más sólido en este apartado como Klonoa: Door to Phantomile o A Hat in Time (por mencionar algunos ejemplos), pero su virtud reside en el área más importante para un videojuego de este estilo: el gameplay.
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Lista y vestida para la ocasión
En esencia, Princess Peach: Showtime! es una obra del género de acción/aventura con cierto grado de plataformeo. Al entrar a cada nivel, la protagonista deberá acabar con los Sour Bunch que están causando problemas utilizando los poderes de su acompañante Stella. Ésta es un lazo que puede vencer a los enemigos y purificar las partes del escenario afectadas por su energía maligna, además de devolver la vitalidad y alegría a los Sparklas que actúan en cada nivel.
No obstante, la dinámica cambia radicalmente cuando Peach encuentra un Sparkle. Esta fuente de energía combinada con el poder de Stella le permite a la princesa transformarse y portar distintos trajes que le otorgan nuevas habilidades.

Por ejemplo, tenemos el traje de espadachina con el que Peach puede utilizar un estoque para vencer a los Sour Bunch, cortar obstáculos y usar un parry. También contamos con un traje de ninja que nos ofrece un salto más alto, más velocidad de movimiento, la posibilidad de caminar por las paredes y el uso de un camuflaje para evitar que los enemigos nos detecten.
Cada uno de los 10 trajes cuenta con sus propias características y añade nuevos elementos muy interesantes al diseño de juego, dotando a la aventura de una apreciada variedad. Los niveles se sienten como experiencias únicas y por momentos cuesta creer que pertenecen al mismo videojuego.
Algunos escenarios incluso nos permiten disfrutar de minijuegos que tranquilamente podrían ser parte de algún Mario Party como los niveles en los que usamos el traje de Peach pastelera para decorar pasteles y hornear galletas para progresar o cuando portamos el traje de detective para resolver misterios investigando pistas o reuniendo testimonios de los NPCs.
Cada uno de los 10 tipos de niveles por los que podemos atravesar denotan una gran creatividad y frescura en ideas por parte del equipo desarrollador, el cual fue encabezado por Etsunobu Ebisu (director de Mystical Ninja Starring Goemon para Nintendo 64). Sin embargo, es imposible evitar pensar que la jugabilidad se vio limitada de cierta forma por el sector demográfico al que está dirigido el título.

Princess Peach: Showtime! es claramente una obra enfocada a un público infantil y es por ello que su desafíos son casi nulos con excepción de casos puntuales como los niveles EX que se nos ofrecen en cada piso y las peleas contra los jefes que podemos encontrar en los niveles con trajes centrados en la acción y el combate (espadachina, artista marcial, vaquera, etc) así como también los que deben ser vencidos para acceder al siguiente piso.
Es probable que si el jugador tiene muy poca experiencia con videojuegos de este género o si aún es de corta edad, puede hallar un mayor reto en este título. Sin embargo, los que estamos curtidos en esta rama o que tenemos cierta habilidad en el gaming gracias a los años que llevamos jugando no encontraremos mucha satisfacción en superar los niveles.
Sí, son creativos y hasta contienen elementos de diseño de juego muy interesantes, pero su capacidad de entretenimiento para este sector no es muy alta a diferencia de otros títulos de la misma Nintendo como Super Mario Odyssey o Super Mario Wonder. En lo personal, ver niveles en los que varias transformaciones de Peach pudieran ser utilizadas en sucesión para progresar hubiese sido una buena forma de romper el bucle de entrar al nivel con un traje específico y usar sus habilidades para completarlo. Poder usar solo un traje por escenario merma las posibilidades que podrías adoptar con estos poderes en lo que a jugabilidad se refiere y se nota que aún tiene mucho para ofrecer.
Durante la aventura, podemos conseguir diversos coleccionables que nos invitarán a explorar con más cuidado cada nivel. Uno de estos son las Sparkle Gems, las cuales están ocultas en cada obra de teatro y son necesarias para poder acceder al combate contra el jefe de cada piso, además de desbloquear fotografías para nuestro álbum y cosméticos exclusivos para el post-game.
También tenemos los lazos, los cuales desbloquean nuevos vestidos para Peach y colores para el lazo de Stella en la tienda. Para adquirirlos, basta con reunir la cantidad necesaria de monedas que abundan en los niveles.

Existen 235 Sparkle Gems y 32 lazos en total, pero solo 80 Sparkle gems son necesarios para acceder al jefe final y poder terminar el juego. Por desgracia, Princess Peach: Showtime! también flaquea en lo que a rejugabilidad respecta ya que, si bien obtener cada uno de los coleccionables puede resultar llamativo para ciertas personas que gustan de completar los juegos a su 100%, no hay muchos incentivos de peso para hacerlo más allá de un vestido especial para Peach y Stella.
No contamos con niveles bonus o con la posibilidad de utilizar a un nuevo personaje tras completar el juego a su máxima capacidad (un cameo de la Princesa Daisy hubiese sido bastante interesante, en opinión de un servidor) y lo único reservado exclusivamente para el post-game son los Theets ocultos que podemos encontrar en cada nivel para desbloquear otro vestido secreto para Peach.
El título puede pasarse en unas 5 o 6 horas y, si contamos la recolección de coleccionables para conseguir el 100%, podemos agregar unas 2 o 3 horas más. La duración es un poco más baja del promedio y, como mencionamos, no existe una auténtica motivación que nos lleve a querer completarlo.

Un mundo lleno de color opacado por un factor en particular
En lo que respecta al apartado visual, Princess Peach: Showtime! mantiene la estética colorida y vivaz de todos los videojuegos de la franquicia Super Mario. Debido a que la aventura ocurre en un teatro y los niveles son las obras que se llevan a cabo en este recinto, todo va acorde al escenario principal del videojuego. Todos los elementos sobre la tarima como el ciclorama, la iluminación, la utilería, la escenografía y más van acorde a la temática del nivel y del juego en general.
No obstante, lo que más destaca son las animaciones de Peach durante sus transformaciones. Los diez trajes que utiliza a lo largo de la aventura están perfectamente diseñados y, sumados al carisma innato de la protagonista, consiguen un efecto positivo para los jugadores.
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El arte del juego es destacable, pero se ve comprometido en múltiples ocasiones su irregular rendimiento técnico. Como muchos títulos de la consola híbrida de Nintendo, Princess Peach: Showtime! corre con una calidad de 720p a 30 cuadros por segundo en el modo portátil y 900p a 30 cuadros por segundo en modo dock. Lo negativo se evidencia cuando el título sufre bajones de frames bastante graves durante las cinemáticas y en momentos cuando hay demasiada acción en pantalla, provocando incluso que la imagen se vea más borrosa u opaca.

Música digna de la realeza
Por otra parte, lo que sí eleva la calidad del juego con creces es la banda sonora. Al igual que ocurre con la estética de cada nivel, la música va acorde al escenario. Por ejemplo, tenemos tintes jazzeros para el teatro, los jefes y las obras en las que Peach se transforma en ladrona justiciera; música orquestal y más rimbombante para los escenarios en los que la protagonista porta el traje de espadachina y hasta música con elementos distintivos de Oriente u Occidente para los niveles de ninja y de vaquera respectivamente. Además, todos hacen muy buen uso del leitmotiv principal del videojuego y eso es motivo de elogio.
Algunas de las piezas más llamativas son Uneasy Intermission, Welcome to Sparkle Theater, A Perfect Rehearsal, Sword Play, Grape Takes the Stage, Desperate Final, Legendary Dragon Kick, Leave the Sleuthing to Me, Under the Cover of the Night, Time for Tea?, Galloping Through the Wilderness, Darkle Battle y Gliding Across the Snowscape.

En conclusión, Princess Peach: Showtime! es un notable experimento de Nintendo gracias a su surtido gameplay, buena banda sonora y al regreso de Peach a un rol protagónico tras casi una década, pero se queda muy corto en comparación con otros títulos exclusivos para la consola híbrida de la compañía.
Su prácticamente nulo desafío y problemas de rendimiento técnico lo dejan muy por detrás de sus congéneres como Super Mario Odyssey o Super Mario Wonder y en varias ocasiones se siente como una oportunidad desaprovechada para crear otro clásico de la firma apto para todo público. Es difícil recomendar este videojuego por sus falencias pero, si tienes pequeños en casa y ya adquiriste los títulos antes mencionados, ésta es una buena opción de compra si lo que buscas es algo similar.
Esperamos que las buenas ideas de este videojuego sean incorporadas en un futuro lanzamiento de la desarrolladora y que no tenga que pasar mucho tiempo para volver a disfrutar de una aventura protagonizada por Peach. Pero, esta vez, con un título que tenga la misma calidad de los mayores éxitos del fontanero.


Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Super Princess Peach: Showtime! brindada por Nintendo para Nintendo Switch.
PUNTOS BUENOS
Variedad en su jugabilidad gracias a las transformaciones de Peach. Estética colorida y excelentes diseños para cada traje de la protagonista. Gran banda sonora que va acorde con la temática de los escenarios.PUNTOS MALOS
Falta de desafío por una dificultad sumamente reducida con muy pocas excepciones. Limita su diseño de juego para ser más accesible a un público infantil. La calidad gráfica es bastante irregular por problemas de rendimiento técnico como bajones de frames en cinemáticas y secuencias con varios elementos en pantalla. Pocos incentivos para la rejugabilidad.CONCLUSIÓN
Princess Peach: Showtime! es un notable experimento de Nintendo gracias a su variada jugabilidad, sólida estética y gran banda sonora, pero su falta de ambición y nula dificultad lo deja muy por detrás de sus congéneres desarrollados por la misma compañía. Esperamos que las buenas ideas de este título sean incorporadas en un futuro lanzamiento y que no tenga que pasar mucho tiempo para volver a disfrutar de una aventura protagonizada por Peach, pero ahora con un título que mantenga tenga la misma calidad de los mayores éxitos del fontanero en todos sus apartados.