Pese a haber participado recientemente en diversos proyectos importantes —como el esperado Metal Gear Solid Delta: Snake Eater—, el estudio de apoyo Virtuos estaría atravesando una etapa de recortes de personal. De acuerdo con Gauthier Andres, de Origami, cerca del 7 % de su plantilla habría sido despedida, lo que representa unos 300 trabajadores, con un impacto especialmente fuerte en China, donde se habrían visto afectados aproximadamente 200 empleados.
Según explica Andres, Virtuos estaría tratando de redefinir su rol dentro de la industria para enfocarse en colaborar con grandes franquicias. Comparó esta estrategia con la de Bluepoint Games, destacando que durante el desarrollo de The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered, el estudio se autoimpuso una gran presión. Presuntamente, el acuerdo para ese proyecto no incluía incentivos económicos como regalías o bonos, y los empleados fueron exigidos para ofrecer un rendimiento superior.
Andres también relató que, en febrero, hacia la recta final del desarrollo de Oblivion, la empresa congeló los aumentos salariales y redujo los bonos generales. Ante la inquietud del equipo sobre posibles despidos, la dirección negó que existiera tal riesgo.
En reacción a la reciente ola de despidos, el personal de la sede de Virtuos en Lyon habría iniciado una huelga, buscando tanto expresar su desacuerdo con los recortes como proteger la estabilidad de la oficina, actualmente inmersa en una reestructuración de liderazgo. Además, se señala que el estudio está comenzando a implementar herramientas de inteligencia artificial generativa, pasando en un año de simples presentaciones internas a sesiones de formación básicas obligatorias.
Por ahora, Virtuos no ha emitido una declaración oficial al respecto. No obstante, miembros del estudio ya habían abordado públicamente temas como la optimización de juegos para Nintendo Switch 2 y la positiva recepción de su reciente lanzamiento.





