La Steam Machine lleva menos de un mes en el mercado y continúa posicionándose entre los productos más vendidos de Steam. Aunque su recepción ha sido variada debido a su precio, Valve sostiene que gran parte del incremento en los costos se debe a la actual crisis de memoria, un problema que, según la compañía, aún está lejos de resolverse.
El ingeniero de Valve Yazan Aldehayyat aseguró en una entrevista con Bloomberg que la situación sigue empeorando. Explicó que los precios que los consumidores ven actualmente en las tiendas reflejan condiciones de hace entre tres y seis meses, mientras que los costos reales de suministro al por mayor ya son considerablemente más altos.
Por su parte, el ingeniero Pierre-Loup Griffais confirmó que Valve está fabricando todas las unidades que le es posible, pero reconoció que la disponibilidad de memoria es el principal cuello de botella. En otras palabras, la compañía no puede aumentar la producción al ritmo que desearía debido a las limitaciones en el suministro de este componente.
A pesar de estas dificultades, Valve considera que la plataforma está cumpliendo su objetivo. Aldehayyat señaló que Steam Machine representa una solución efectiva para una necesidad real del mercado, por lo que, si esa percepción se mantiene entre los usuarios, la empresa la considera un éxito, independientemente de las complicaciones actuales en la cadena de suministro.

Valve también anticipa que la crisis de memoria podría extenderse hasta bien entrado 2027, afectando no solo a Steam Machine, sino también a proyectos como Project Helix e incluso a la próxima generación de consolas PlayStation. Aun así, la compañía asegura que continuará dando soporte al dispositivo durante los próximos años conforme más usuarios reciban sus equipos.
Actualmente, Steam Machine está disponible en versiones de 512 GB por 1.049 dólares y 2 TB por 1.349 dólares, mientras que el Steam Controller se vende por separado por 79 dólares. Para adquirir una unidad es necesario registrarse en un sistema de reservas, diseñado para evitar la compra masiva mediante bots y combatir la reventa, limitando además la compra a una consola por hogar.





