Durante los años noventa y principios de los 2000, los videojuegos basados en películas vivieron una época que difícilmente volverá a repetirse. Antes de que las licencias se limitaran a simples adaptaciones apresuradas o desaparecieran casi por completo, estudios como Disney Interactive demostraban que era posible crear juegos capaces de complementar el universo de una película y, en muchos casos, destacar por mérito propio. Toy Story: Retro Roundup recupera precisamente ese legado, reuniendo varias de las adaptaciones más recordadas de Pixar en una colección que apuesta tanto por la preservación como por la nostalgia.
Lejos de ser una simple recopilación de ROMs antiguas, Digital Eclipse vuelve a demostrar por qué se ha convertido en uno de los mayores referentes cuando se trata de preservar la historia de los videojuegos. La colección reúne Toy Story, Toy Story 2, Toy Story Racer, Buzz Lightyear of Star Command y A Bug’s Life, respetando prácticamente intactas sus versiones originales mientras incorpora suficientes mejoras para que puedan disfrutarse cómodamente en hardware moderno.
Lo más sorprendente es comprobar cuánto han resistido el paso del tiempo algunos de estos títulos. Entré a Retro Roundup pensando que la mayoría serían simples recuerdos de niñez difíciles de volver a jugar, pero la realidad terminó siendo muy distinta. Salvo algunas excepciones evidentes, la mayoría continúa ofreciendo mecánicas sólidas, diseños de niveles bien construidos y una personalidad que todavía logra destacar frente a muchas propuestas actuales.



Uno de los ejemplos más claros es Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue, que continúa siendo uno de los mejores plataformas tridimensionales licenciados de su generación. Su estructura basada en exploración, coleccionables y progresión mediante nuevas habilidades sigue resultando tremendamente entretenida, recordando constantemente a clásicos como Banjo-Kazooie. Incluso hoy mantiene un diseño sorprendentemente moderno para un juego lanzado hace más de dos décadas.
Otra agradable sorpresa es Buzz Lightyear of Star Command. Aunque nació como adaptación de una serie menos conocida del universo Toy Story, termina convirtiéndose en una de las propuestas más originales del paquete gracias a su mezcla de acción arcade, disparos y progresión mediante mejoras. Es precisamente el tipo de juego que una recopilación como esta ayuda a rescatar del olvido.
Por su parte, Toy Story Racer demuestra que no todos los juegos de carreras inspirados por el éxito de Mario Kart fueron simples imitaciones. Sus circuitos están llenos de creatividad, ofrece suficientes desafíos para jugar en solitario y mantiene intacto su divertido modo multijugador local, convirtiéndose en una excelente alternativa para compartir con amigos incluso en la actualidad.
Incluso A Bug’s Life, que podría parecer el invitado extraño dentro de la colección, termina sorprendiendo gracias a un plataformas tridimensional mucho más competente de lo esperado. Sus mecánicas de exploración, el uso del entorno y el diseño de niveles permiten entender por qué muchos de estos videojuegos fueron mucho más que simples productos derivados de una película.



Naturalmente, no todo ha envejecido igual de bien. El primer Toy Story para SNES y SEGA Genesis presenta controles bastante rígidos y un diseño que requiere paciencia para adaptarse a sus particularidades. Sin embargo, donde realmente se nota el paso del tiempo es en las versiones de Game Boy y Game Boy Color, cuyos controles limitados y apartado visual hacen difícil recomendarlas más allá de la curiosidad histórica.
Precisamente ahí aparece el mayor mérito de Digital Eclipse. La intención nunca fue ocultar los defectos de estos juegos ni modernizarlos por completo, sino conservarlos tal y como fueron concebidos. Esa filosofía de preservación convierte incluso a los títulos menos logrados en piezas importantes para entender la evolución de los videojuegos licenciados.
Afortunadamente, la colección incorpora una enorme cantidad de mejoras opcionales que facilitan enormemente la experiencia. Guardar la partida en cualquier momento, rebobinar unos segundos, reasignar controles, aplicar filtros CRT o incluso utilizar trucos clásicos permite adaptar cada juego al gusto de cada jugador sin alterar la esencia original. Lo mejor es que ninguna de estas funciones resulta obligatoria.
Más allá de los juegos, Retro Roundup también funciona como un auténtico museo interactivo. Las entrevistas con desarrolladores, ilustraciones conceptuales, manuales originales, documentos de diseño y hasta las cajas digitales de cada lanzamiento aportan un enorme valor histórico que convierte la colección en mucho más que un simple recopilatorio.
Ese trabajo de documentación demuestra el enorme respeto que Digital Eclipse siente por estas producciones. No se limita a vender nostalgia; explica cómo fueron creados estos videojuegos, quiénes participaron en su desarrollo y por qué terminaron siendo tan importantes para toda una generación de jugadores. Ese contexto convierte cada partida en una experiencia mucho más enriquecedora.



Quizá esa sea la mayor virtud de Toy Story: Retro Roundup. Más que una colección de videojuegos, es una cápsula del tiempo que preserva una etapa muy particular de la industria, recordándonos que muchas licencias cinematográficas llegaron a ofrecer propuestas realmente creativas cuando existía libertad para experimentar. Evidentemente, no todos los títulos alcanzan el mismo nivel de calidad y algunos muestran claramente el peso de los años. Sin embargo, el excelente trabajo de preservación, las numerosas opciones de accesibilidad y la calidad general de los mejores juegos hacen que esos tropiezos pasen rápidamente a un segundo plano.
Al final, Toy Story: Retro Roundup representa exactamente lo que debería ser una recopilación retro. Respeta la historia, preserva obras importantes, incorpora mejoras inteligentes sin alterar su identidad y permite que nuevas generaciones descubran títulos que llevaban décadas atrapados en hardware antiguo. Puede que no todos los juegos hayan envejecido de la misma manera, pero el cariño con el que Digital Eclipse ha tratado esta colección convierte a Retro Roundup en una compra casi obligatoria para cualquier fan de Pixar, de Toy Story o simplemente de la preservación de los videojuegos.

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Toy Story: Retro Roundup brindada por Atari para PlayStation 5.
PUNTOS BUENOS
Una recopilación ejemplar que preserva algunos de los mejores videojuegos de Toy Story, permitiendo disfrutarlos nuevamente en plataformas modernas sin perder su esencia. Las mejoras de calidad de vida son excelentes, con funciones como guardado rápido, rebobinado, reasignación de controles y múltiples opciones de accesibilidad que hacen más cómoda la experiencia. El contenido adicional añade un enorme valor histórico, gracias a entrevistas, artes conceptuales, documentos de desarrollo, manuales y otros materiales que convierten la colección en un auténtico museo interactivo. Títulos como Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue, Buzz Lightyear of Star Command y Toy Story Racer siguen siendo sorprendentemente divertidos incluso hoy, demostrando que han envejecido mucho mejor de lo esperado.PUNTOS MALOS
No todos los juegos han resistido igual el paso del tiempo, especialmente las versiones de Game Boy y Game Boy Color, que hoy resultan bastante difíciles de disfrutar. El primer Toy Story presenta controles y mecánicas que pueden resultar toscos para jugadores modernos, requiriendo un periodo de adaptación. La calidad entre los juegos es irregular, por lo que algunos títulos destacan mucho más que otros y no toda la colección mantiene el mismo nivel.CONCLUSIÓN
Toy Story: Retro Roundup es mucho más que una colección retro: es una carta de amor a la preservación de los videojuegos que rescata con enorme cariño una de las mejores épocas de Disney Interactive.