Electronic Arts atraviesa uno de los momentos más complicados de los últimos años. Tras confirmarse el cierre definitivo de BioWare, un nuevo reporte revela que la compañía también ha despedido a alrededor de 400 empleados como parte de una profunda reestructuración interna. La decisión habría sido tomada luego de que la directiva analizara durante varios meses el futuro del negocio y definiera cuáles serán sus principales prioridades.
De acuerdo con una carta interna enviada por el director de operaciones David Tinson y el jefe de estudios Cam Weber, EA también canceló varios proyectos, incluyendo el desarrollo del próximo Mass Effect. La empresa aseguró que busca redirigir su talento e inversiones hacia aquellas franquicias con mayor potencial de crecimiento y rentabilidad a largo plazo, dejando atrás iniciativas que ya no encajan en su estrategia.
Todo apunta a que los grandes beneficiados serán las franquicias deportivas de EA y Apex Legends, que seguirán recibiendo fuertes inversiones. Además, la compañía mantiene en desarrollo el próximo Star Wars Jedi y Marvel’s Iron Man, este último a cargo de Motive. Mientras tanto, Battlefield continuará siendo una prioridad y los rumores indican que DICE y Respawn Entertainment estarían colaborando en un nuevo proyecto, posiblemente el esperado Star Wars Battlefront 3.

Sin embargo, no todas las franquicias tienen asegurado su futuro. Reportes recientes señalan que EA Sports College Football también podría estar en riesgo dentro de los próximos cinco años. Aunque la serie regresó con éxito en 2024, las ventas de la entrega más reciente han disminuido, mientras que los elevados costos asociados a licencias de jugadores, estadios y otros elementos complican su rentabilidad.
Con este movimiento, EA deja claro que priorizará únicamente las franquicias capaces de generar ingresos sostenibles, incluso si eso significa cerrar estudios históricos como BioWare y cancelar proyectos tan esperados como Mass Effect. La reestructuración marca un cambio importante para la compañía y podría redefinir el rumbo de algunas de sus sagas más importantes en los próximos años.





