The Legend of Heroes: Trails through Daybreak II es la duodécima entrega de la aclamada saga de RPG desarrollada por Nihon Falcom, conocida como Kiseki en su natal Japón y como Trails en esta parte del mundo. Lanzada originalmente en septiembre de 2022 en la Tierra del Sol Naciente y otras partes de Asia, esta obra constituye la segunda parte del arco de la República de Calvard, centrado en el mismo elenco protagónico de la primera parte..
Siendo una de las secuelas de la compañía que más rápido han logrado llegar a Occidente gracias al trabajo y dedicación de Nis America, publisher del título en esta parte del planeta, el estreno de Trails through Daybreak II es uno de los últimos videojuegos del legendario estudio japonés en finalmente contar con una localización al inglés. Debido al estreno de Ys X el pasado 2024, tan solo resta una obra más de la compañía para que todas las más modernas estén disponibles para el público occidental.
Continuando la excepcional historia y escenario logrados por el primer Trails through Daybreak con una plétora de mejoras jugables y un nuevo misterio en la apasionante tierra que conecta el Occidente y Oriente de Zemuria, en este análisis te contamos si Trails through Daybreak II logra estar a la altura de su predecesor o si se verá relegado a ser uno de los títulos más modestos de esta sensacional saga.

Un nuevo caso a resolver y la búsqueda del octavo Genesis
Los eventos de «Trails through Daybreak II» ocurren solo dos meses después de su precuela. Tras haber acabado con la amenaza de Almata y de haber restaurado una relativa paz en Calvard, Van Arkride continúa con su trabajo como Spriggan en la capital Edith cuando, de repente, recibe la inesperada visita de Elaine Auclair, bracer de rango A así como también su amiga de la infancia y ex novia.
La joven acude al protagonista buscando ayuda para investigar un nuevo misterio: una criatura no identificada ha comenzado a causar estragos en distintos puntos de la ciudad, llegando incluso a asesinar a miembros de un escuadrón de operaciones especiales de la División de Inteligencia de Calvard (CID por sus siglas en inglés). Por ello, el Gremio de Bracers y la Policía del país han empezado a tomar cartas en el asunto y requieren toda la ayuda posible, incluyendo a la siempre controversial Arkride Solutions.
Van decide ayudar a Elaine y juntos recorren Edith para dar con pistas sobre el paradero del responsable de estos ataques. Eventualmente, el dúo descubre que se trata de Grendel Zolga, un ser que se asemeja a la transformación Grendel de nuestro héroe pero con un color negro carmesí y un aura siniestra como principales características además de estar acompañado por una extraña hada roja similar a Mare.
Los descuidos y el exceso de confianza de nuestros protagonistas al manejar esta situación los llevan no solo a perder contra este monstruo, sino también a ser asesinados por su exuberante fuerza. Al ver ante sus ojos cómo su vida se extinguía, Agnés Claudel, asistente de Van, llora desconsoladamente antes de que un extraño fenómeno tome lugar, regresando en el tiempo horas antes de que la tragedia ocurra.

Es así como Van y Elaine tienen una nueva oportunidad de afrontar esta situación, pero esta vez con las medidas necesarias para no ser presas de su peligroso adversario. Con la ayuda de Agnés y René Kincaid, logran hacerle frente y, debido a la enigmática regresión del tiempo, el dúo logra predecir los ataques de la criatura con gran precisión. Sin embargo, cuando la situación comienza a complicarse nuevamente, la aparición de dos aliados del pasado que están buscando a alguien muy importante en la tierra de Calvard salva a nuestro elenco protagónico.
Este encuentro marca el inicio de un nuevo caso para Arkride Solutions y sus aliados, los cuales harán de todo para llegar al fondo del asunto y desenmascarar al verdadero culpable detrás Grendel Zolga. No obstante, en el camino, se hará evidente que este ser no trabaja solo y que cuenta con el apoyo de múltiples agentes del caos dispuestos a sumir a Calvard en el caos una vez más para cumplir sus planes.
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Además, la relación de este caso con cabos sueltos del pasado tales como el legado de Almata y el octavo Genesis llevarán a Van, Agnés y al resto de Arkride Solutions a involucrarse por completo mientras intentan recuperar todas las reliquias del profesor Claude Epstein responsables de estos inexplicables fenómenos temporales y que, por si fuera poco, tienen el potencial de “acabar con todo lo que conocemos” si caen en manos equivocadas.
La historia de Trails through Daybreak II continúa lo visto en la primera parte, pero su estructura narrativa es distinta. Mientras que el primer Daybreak mantenía el clásico esquema de capítulos en los que la primera parte se desarrollaba en Edith para luego pasar a otra locación con el objetivo de que el argumento progrese, este videojuego nos presenta algo un tanto distinto a su fórmula.

Si bien contamos con un prólogo y una obertura, el juego luego se separa en actos, con dos rutas disponibles para cada uno: mientras que el primero usualmente se centra en Van y sus actividades en otras de las ciudades de Calvard, el segundo sigue a Agnés, Elaine y a los otros personajes presentes en Edith y quienes también contribuyen con la investigación. No obstante, las cosas cambian cuando llega el intermedio ya que se hace un mayor énfasis en el gran gimmick de esta entrega: los bucles temporales.
Al llegar a ciertas partes de la historia, nos encontraremos con un “dead end” (callejón sin salida) que nos obligará a regresar al pasado para hallar alguna forma de poder progresar. Aunque el concepto sea interesante, esta mecánica nos forzará a revivir varias escenas, diálogos y -a veces- hasta peleas y otras secciones jugables por lo que puede llegar a ser un tanto repetitivo y tedioso.
Si bien la implementación de los viajes en el tiempo siempre es una idea fascinante, tiende a ser muy compleja como para ser ejecutada de forma correcta y, aunque Falcom decidió mantener controlado este recurso narrativo limitándose solo a bucles, lo cierto es que esto provoca que algunas decisiones tomadas por los personajes para “forzar” los bucles resultan un tanto polémicas. No arruinan la experiencia de forma irremediable, pero sí te lleva a pensar “¿por qué siguen siendo tan descuidados?” luego de experimentar este fenómeno un par de veces.
Pero, en lo que respecta a la trama general de la saga, este título falla estrepitosamente en avanzar los eventos que se encaminaron en la anterior entrega. Si bien se resuelven algunos misterios que quedaron de la primera parte, algunos de los más importantes como el propósito y rol de los Geneses, la nueva fase del plan maestro de Ouroboros y el proyecto secreto de Roy Gramheart, presidente de Calvard, aún quedan reservados para una futura entrega y esto resulta decepcionante para todos aquellos que pensábamos que el arco de Calvard no sería tan largo como el de Erebonia.

El final de Trails through Daybreak II no es, ni por asomo, igual de autoconclusivo que el de su predecesor que podía considerarse como un buen final a una parte de la historia general de Trails pese a que muchos misterios aún permanecían en el aire para futuras entregas. Dado que este título falla en revelarnos todos los secretos que quedaron y, peor aún, añade más a la lista, esta obra no se siente tanto como una secuela, sino más bien como una expansión o como un “Daybreak 1.5”, al menos en lo que al argumento respecta.
Un cast loable con el sello de calidad “Nihon Falcom”
Por suerte, hay algo que no falla en esta entrega y eso es el desarrollo de personajes. Trails through Daybreak II mantiene la tendencia de la saga de seguir explorando a su elenco protagónico en la secuela y explorar sus trasfondos, motivaciones y roles dentro del grupo, algo que hace de maravilla. Van Arkride sigue erigiéndose como el pilar de este arco, tal como debería ser un protagonista, y su personalidad e interacciones con el resto de miembros de Arkride Solutions es para sacarse el sombrero.
Daybreak II también le da más tiempo para brillar a personajes que quizás quedaron un tanto relegados a segundo plano en el título anterior como Feri; Aaron, Judith y, sobre todo, Quatre, quién es la estrella de este juego en lo que a la party respecta. Incluso otros personajes más secundarios como Marielle; Jack; Halle; Cao; Kasim y más también reciben un tratamiento especial.

Además, tenemos nuevas incorporaciones como Dominique Lanster, Zita Asval, Gaolang y los gemelos Ixs y Jolda, los cuáles jugarán un papel crucial en esta historia. El regreso de personajes de arcos anteriores elevan el cast de este título a un nuevo nivel y, debido a que también reciben un desarrollo destacado y contribuyen a la trama principal, su presencia en el título está más que justificada más allá del fanservice.
Los villanos también brillan con luz propia ya que, a diferencia de los ultra malévolos Almata, esta vez chocaremos más seguido con Ouroboros, la sociedad secreta responsable de varios de los eventos más importantes de la saga y principal antagonista de la misma. Pero, uno en específico probablemente sea el más flojo pese a que su premisa y objetivo resultaron bastante interesantes en concepto. Nuevamente, una demostración de que el equipo desarrollador tuvo grandes ideas con esta entrega, pero la ejecución no terminó de convencer del todo.
Con Trails through Daybreak II, Falcom vuelve a demostrar por qué sus personajes son tan queridos por sus fans y que, pese a los años y a la gran cantidad de personalidades en Trails, sigue siendo capaz de crear fascinantes nuevos rostros para su épica historia. Una pecata minuta respecto a este apartado es que, tal como ocurrió con la primera entrega, algunos personajes siguen quedando relegados a segundo plano para futuras entregas. En esta lista, podemos contar a Risette en lo que a la party respecta y a algunos otros personajes claves como René, Roy Gramheart y hasta antagonistas como Ellroy Harwood.
No quiero dejar pasar este punto sin la obligatoria mención a los NPCs, los cuáles siguen teniendo sus propias tramas de lo más interesantes y tienen mucho carisma y personalidad, llevándolos a ser más que simples personas en el fondo para convertirlos en parte de este mundo que se siente vivo.

Afortunadamente, Trails through Daybreak II mantiene casi todas las virtudes de su antecesor en el aspecto narrativo tales como su magnífico elenco de personajes, ahora incluso más desarrollados y con una especial atención a Feri, Aaron, Agnés y Quatre; grandes momentos en los que tanto la trama como el lore de la saga llegan a nuevos horizontes y, por supuesto, con el tratamiento correcto de temas más oscuros, maduros y que hasta pueden llegar a ser controversiales como el nacionalismo extremo, la discriminación racial, el abuso infantil y otros más.
Es una lástima que la historia sufra durante su tercer acto por el excesivo uso de los bucles temporales y del siempre confiable -aunque no menos frustrante- lavado de cerebro para convertir a aliados en enemigos temporales. Esto no convierte al juego en una experiencia irremediablemente negativa, pero sí se siente como una oportunidad sumamente desaprovechada y, probablemente, sea una de las entregas que menos contribuyen a la narrativa global de la saga.
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Refinando el combate para acercarlo a la perfección
En lo que al gameplay se refiere, Trails through Daybreak II nos vuelve a presentar la estructura de su predecesor pero agregando varias mejoras y hasta regresando mecánicas que se hicieron extrañar en la primera parte. Seguimos teniendo el trabajo de campo en el que exploramos Edith o cualquier otra ciudad o pueblo en el que nos situemos, con la posibilidad de misiones 4SPG con tareas que van desde ayudar a aquel que lo solicite, incluso si eso signifique rozar lo ilegal, hasta eliminar peligrosos monstruos.
El sistema LGC Alignment vuelve a estar presente en el juego, brindándonos la posibilidad de decidir de qué forma solucionar una misión. Según el método elegido, sumaremos puntos en nuestros parámetros Law, Gray y Chaos, cada uno pudiendo subir desde el nivel 3 hasta el 7 y ofreciendo distintas recompensas por cada uno de estos hitos.

Las quests siguen siendo uno de los aspectos más destacados del videojuego, con misiones secundarias a la altura de la historia principal y a veces hasta llegando a superarla. Muchas de estas no solo nos permiten explorar más de Van y del resto de Arkride Solutions sino que también pueden llegar a desarrollar a los NPCs que habitan en Edith y en las ciudades que visitamos.
Pero, tal como ocurrió en el primer Daybreak, el LGC Alignment no tiene mucho más peso en el título más allá de permitirnos ver distintas aproximaciones a la resolución de un problema y de los objetos que podamos obtener al mejorar nuestro nivel. Es más, ahora es incluso más irrelevante debido a que ya ni siquiera tenemos la interacción del Capítulo 5 del anterior juego.
Tras cumplir con éxito una misión, podremos reportar nuestros logros al final de cada capítulo o voluntariamente en distintos puntos para ganar Spriggan Points (SP) y aumentar nuestro ranking que va desde el rango E hasta el AAA, otorgando premios como accesorios, armaduras u objetos valioso para el combate.
La compra y venta de objetos; la cocina; las películas y los Connect Events también están presentes, pero algo que regresa para alegría de los fans longevos de la saga son los minijuegos. El primer Trails through Daybreak retiró todos estos simpáticos pasatiempos que formaron parte de la saga desde sus primeras entregas y, si bien no afectó demasiado en su grandeza, lo cierto es que siempre pareció una decisión de diseño bastante extraña.

Por suerte, la segunda parte del arco de Calvard no solo nos devuelve el minijuego de pesca con la que posiblemente sea su mejor iteración hasta la fecha, sino que además incorpora otros más como un minijuego de hacking en el que deberemos conducir a Mare o FIO por un laberinto para desbloquear un sistema, un minijuego de básquetbol y Seventh Hearts, un minijuego de cartas que puede ser entretenido, pero no logra superar lo visto con Vantage Master en Cold Steel 3 y 4 o Reverie.
Nuevamente, no es que estos últimos sean trascendentales para que el juego sea bueno, pero le añaden mucha más personalidad y -dado que a estas alturas forman parte de la identidad de la franquicia- su presencia es más beneficiosa que su ausencia.
No obstante, lo que verdaderamente ha mejorado es el combate. La primera parte nos introdujo el excelente sistema de combate híbrido con el que la saga se reinventó luego de años de mantener el mismo estilo de pelea por cinco entregas con ligeras modificaciones. En lo que al modo de acción respecta, los jugadores podían atacar, esquivar y usar un ataque cargado tras llenar un medidor, pero ahora también se añaden los Quick Arts y los Cross Charge al repertorio.
Los Quick Arts son ataques mágicos que provocarán grandes daños y aturdirán al enemigo. Manteniendo presionado el botón correspondiente, nuestro personaje podrá conjurar un ataque elemental dependiendo del Driver equipado. Los Cross Charge son destructivas maniobras que podremos realizar al esquivar un ataque en el momento preciso. Pulsando el comando asignado, cambiaremos de personaje y este lanzará un ataque cargado contra el rival y será potenciado por unos pocos segundos para provocar más daños.

Estos añadidos no solo le dan más variedad al simple combate de acción de la primera entrega, sino que también son herramientas que nos permitirán abordar el combate por turnos con más eficacia y, como era de esperarse, este último es el que más mejoras y cambios ha recibido para balancear la jugabilidad.
Tal como en Trails through Daybreak, el combate por turnos cuenta con los comandos estándar de la saga como ataque, defensa, Arts (la magia en Trails) y los Crafts, técnicas únicas de cada personaje que sirven para infligir daño, sanar, causar efectos de estado o ganar buffs temporalmente. El movimiento libre de los miembros de nuestra party en cada turno y la importancia del posicionamiento para potenciar ciertos Crafts también se mantienen, igual que los Shard Circular Linked Metafield (SCLM) con sus respectivas maniobras Chain y Support.
La primera modificación importante viene en la forma de la nueva barra de turnos. Como bien comentamos en nuestra review de la primera entrega, este elemento de la interfaz era poco legible y varias veces confundía al usuario o impedía notar qué bonificación recibiría cada personaje o enemigo. Ahora, la barra ha sido rediseñada para ver los turnos de los miembros de la party y de los rivales por separado, haciéndola más intuitiva y fácil de distinguir.
Además, varias mecánicas han sido balanceadas para que el título sea más retador que su antecesor. Para empezar, seguimos contando con 3 puntos de S-Boost para potenciar al personaje y, sobre todo, para realizar un S-Craft, técnica definitiva de cada personaje que puede provocar daños severos a los enemigos, curar y revivir a todos los miembros de la party o provocar otros efectos. Pero, ahora el personaje tendrá un cooldown y no podrá volver a efectuar este movimiento hasta que su Boost se termine. Es decir, su S-Craft estará desactivado por 2 o 3 turnos luego de usarlo.

Esto es masivo ya que, si bien el costo de estas poderosas técnicas sigue siendo de solo 100 CP (Craft Points) y un solo Boost, ahora no se podrá spamear para acabar rápidamente con los rivales. Este limitante le añade una capa más estratégica a cada combate, sobre todo a los enfrentamientos contra jefes, ya que el jugador deberá planear con mayor cuidado cuándo utilizar estas habilidades.
Además, varios Crafts y Arts han sido modificados para no ser tan fuertes o para que no estén disponibles durante una etapa temprana de la aventura, con la intención de no romper el juego tan pronto. Las habilidades que confieren escudos como el Cobalt Curtain de Risette, el Jibril Guard de Agnés y el Laplace Code de Quatre, así como también los Arts como Aegis Shield, han sido ligeramente nerfeados, aunque siguen siendo un elemento imprescindible para las batallas en las dificultades más altas.
Algunas Shard Skills también han sido ligeramente retocadas para que no sea tan simple obtenerlas mediante el Xipha. Los valores elementales de habilidades como Guardian; SCLM Boost o Auto Forte/Crest/Quick han sido incrementados mientras que los de otros como Absorbing Arts o Regen/Impassion/Forte/Crest Guard han sido reducidos para que sean más accesibles.
Por supuesto, el equilibrio de la jugabilidad no es lo único que Falcom ha incorporado al combate por turnos en este entrega ya que también tenemos nuevas mecánicas como los Ex Chain, potentes ataques combinados que se activan cuando un personaje en estado “Boost” realiza un SCLM chain o SCLM support (solo con Crafts) contra un enemigo aturdido.
También están los Dual Arts, devastadoras técnicas que combinan dos de los siete elementos de este universo para provocar grandes daños ya que pueden atacar dos debilidades al mismo tiempo y producen otros efectos en los adversarios.

Todos estos cambios hacen que Trails through Daybreak II sea un título genuinamente retador en ciertas secciones en comparación con su antecesor, al cual criticamos por ser demasiado fácil pese a lo excelente y complejo de su sistema de combate. La jugabilidad de este título se siente como un auténtico refinamiento de la revolución que supuso la primera entrega y, en su actual estado, puede hacerle frente a los mejores exponentes del género.
Además, es gracias a que el combate está tan pulido que uno de los añadidos para esta entrega es más que bienvenido: el Marchën Garten.
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Una larga mazmorra que esconde importantes secretos
Durante el inicio del juego, Van y el resto de sus aliados son introducidos al Marchën Garten, un espacio virtual en el que las personas pueden reunirse para interactuar entre sí pese a la distancia (sí, un metaverso en Trails). Si bien el concepto es maravilloso, este lugar ha sido hackeado por una entidad desconocida que le ha infestado de monstruos y lo ha convertido en amenaza para sus visitantes. Arkride Solutions es encargado con la tarea de liberar este espacio, recorriendo sus 9 pisos para dar con el responsable y finalmente purgarlo.
En lo que a jugabilidad se refiere, Märchen Garten es una mazmorra de nueve pisos que nos permite usar a cualquier personaje que se haya aliado con Arkride Solutions en la historia principal.

A medida que recorremos este metaverso, iremos derrotando enemigos y ganando fragmentos que se pueden canjear por varios objetos aleatorios en el Cubo, un sistema gacha que nos puede brindar desde quartz y objetos consumibles hasta trajes alternativos para nuestros personajes y hasta bandas sonoras con las que podremos reemplazar las predeterminadas en Marchën Garten.
Si bien esta zona podría considerarse como opcional por algunos jugadores, lo cierto es que tiene su propio peso narrativo por lo que es recomendable avanzarla a medida que progresamos con la historia principal para mantener a nuestros personajes en un buen nivel y completarla, ya que las revelaciones que aguardan al final del camino son interesantes y relevantes para este título y para la saga en general.
Es válido pensar en Märchen Garten como una especie de Recluse Cube de Trails in the Sky The 3rd o el True Reverie Corridor de Trails into Reverie ya que podremos crear parties con todos nuestros personajes jugables y podremos personalizarlos como deseemos para afrontar los desafíos que nos esperan.
Este apartado agrega muchas más horas de contenido y, si bien puede resultar muy abrumador o innecesariamente largo para ciertos jugadores, lo cierto es que si disfrutas con el refinado combate de Trails through Daybreak II, también gozarás con esta mazmorra. Probar todo tipo de combinaciones de personajes y builds es muy gratificante para cualquier fan de la serie.

Una espectacularidad posible gracias a la maestría del motor gráfico
En lo que respecta al apartado gráfico y artístico, Falcom sigue demostrando que el cambio a su propio motor in-house fue una de las mejores decisiones que pudieron tomar. Si bien la compañía sigue reciclando modelos 3D de los NPCs y assets para sus escenarios, estos no dejan de lucir mucho mejores que los vistos en el arco de Erebonia.
Pero, lo que realmente brilla es la dirección artística y creativa para las cinemáticas. El opening y varias secuencias importantes en la historia principal son dignas de un título de actual generación y, si bien la primera entrega ya tenía algunas, su mayor presencia en la secuela es algo que los fans apreciarán. Es una lástima no poder ahondar en cuáles son las escenas más destacadas para no incurrir en spoilers, pero el videojuego los muestra con mucha más frecuencia que en su predecesor.
Otros elementos como las animaciones de los rostros y extremidades de los personajes así como también los nuevos Crafts o Arts introducidos en esta iteración de Trails son sobresalientes y, por supuesto, no se puede dejar de mencionar el arte 2D del juego, cortesía del maestro Katsumi Enami (Bacano, Trails from Zero, Ys Seven) y de los artistas internos de Falcom. Cada vez se va dejando un poco de lado gracias a la creciente maestría del estudio con su motor gráfico, pero se siguen reservando para los personajes principales o relevantes en la trama así como también para grandes momentos de la campaña como recuerdos o narraciones.
Tal como sucedió con la anterior entrega, no hallamos fallas técnicas demasiado graves como para resaltar más allá del ocasional glitch visual o auditivo. Pero, a diferencia de lo que ocurrió con su predecesor, la versión para PS5 de Trails through Daybreak II no sufre de caídas de frames al usar S-Crafts o en secciones del juego donde existen muchos elementos en pantalla.

Lejos de las glorias de antaño, pero se deja querer
En cuanto a la banda sonora, esta vez debo admitir que me encontré con una muy grata sorpresa ya que Trails through Daybreak II cuenta con una mucho más sólida en términos generales si la comparamos con su antecesor. La gran mayoría de melodías que incluye este título, contando las que regresan del videojuego anterior, lo convierten en una experiencia bastante grata en lo que a audio se refiere.
Nuevamente, el trabajo de Yukihiro Jindo y Shuntaro Koguchi es para sacarse el sombrero, con temas como Hard-Boiled Short Cake; Work Out a Solution!; Solid-State Shard Blow; Style, When you Stick to it; Pushed Over; Dignity of the Glowing Red; Into the Chill; Regain the Administration!, News of Thaw (sensacional); Skip to the Edith; Rebellion Against Tomorrow -With All Our Powers- (la maestría de Jindo es sublime); Where to Join the Chorus; At The End of My Beloved Time Limit; With the Dilemma; Monochrome Days y la mágica Buster the Ghost of Garden siendo algunos de los más destacados del trabajo.
Sin embargo, la labor de Hayato Sonoda y Mitsuo Singa para este título tampoco está nada mal, pese a lo irregular que puede ser este último. El líder de Falcom Sound Team jdk parece haberse recuperado y lo demuestra con temas como The Battle by a Hair’s Breath; Spiral of Time; Enter the World of Adventure; Welcome to Marduk Support, Rest in the School; Smoky Smoky; Advent Day y la apoteósica Liberation Front.
Por otra parte, si bien Singa es responsable de algunos de los peores temas del catálogo como Extreme Visitor; Elegy of the Shady o Bang of Metatron, lo cierto es que la gran mayoría de sus contribuciones para esta entrega son infinitamente superiores a las de su predecesor.
Tenemos grandes temas como el opening Crimson Sin; Cut Off the Retreat; Heiyue Rebellion; Aiming for the Top of the Bright Sky; Seventh Hearts; Line of Non-Negotiable; Chaotic Loop (interesante propuesta para el momento en el que es usado); Still by your Side; Do or Die!; Exert All One’s Strength y la brillante Believing Heart. Sin duda, este trabajo de Singa resultó ser mucho más redondo que el anterior y elevó al soundtrack en general a un nivel superior. No se acerca a las proezas del pasado de la compañía como Ys VIII o Trails of Cold Steel I, II y III, pero hay que reconocer cuando el esfuerzo.
Conclusión
The Legend of Heroes: Trails through Daybreak II es un título complicado de evaluar. Por una parte, la historia no logra cumplir con las expectativas que los entusiastas de la saga tenían para la segunda parte del prometedor arco de Calvard y, debido a decisiones creativas, abusa de su principal plot device para alargar una trama que tranquilamente podría terminar más rápido. Su poca contribución al desarrollo del argumento general de la franquicia también resulta decepcionante debido al extraordinario trabajo de su precuela en este apartado.
Aún con todo esto, el videojuego está lejos de ser malo o mediocre. Al contrario, logra perfeccionar la excelente jugabilidad introducida el primer Daybreak balanceando mecánicas pasadas e introduciendo nuevas, le da una mayor profundidad a la fase de acción del combate, exhibe el avance de Nihon Falcom con su motor gráfico in-house y hasta cuenta con una banda sonora muchísimo más sólida que la anterior.
Pese a que el acto 3 es uno de los puntos más bajos de la franquicia, el videojuego sigue teniendo grandes momentos que demuestran el por qué ha conseguido tantos adeptos en los últimos años y nos deja con altas expectativas para lo que se avecina en el futuro. Trails through Daybreak II puede ser uno de los títulos más modestos de la saga pero, considerando las cosas que hace bien, por lo menos se queda muy cerca del alto estándar al que la compañía ya nos tiene acostumbrados.
Considerando que solo nos queda un título más de la franquicia Trails por localizar al inglés, el solo hecho de que Daybreak II ya esté disponible desde el pasado 14 de febrero en esta parte del mundo me lleva a pensar que finalmente la saga está en un punto en el que tiene el suficiente apoyo y cariño de los jugadores como para medirse con los grandes del género.


Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de The Legend of Heroes: Trails through Daybreak II brindada por NIS America para PlayStation 5. El juego está disponible en PC, PlayStation 4, PlayStation 5 y Nintendo Switch.
PUNTOS BUENOS
Gran desarrollo de personajes. Tanto protagonistas como secundarios reciben una atención destacada. Refinamiento de la extraordinaria jugabilidad de su antecesor. La inclusión de minijuegos y actividades adicionales como Märchen Garten aportan personalidad y horas extra de entretenimiento. Notable mejora gráfica y dirección artística reflejada en cinemáticas impresionantes y animaciones detalladas. Banda sonora sólida y variada, con composiciones que superan en calidad a la entrega anterior.PUNTOS MALOS
El uso excesivo de bucles temporales en la narrativa provoca repeticiones y puede volverse tedioso. Algunas decisiones argumentales resultan forzadas, generando momentos de frustración por el uso reiterado de ciertos dispositivos narrativos. La trama principal deja cabos sueltos importantes, lo que resta avance al argumento global de la saga. El acto final carece de un cierre autoconclusivo, haciendo que la secuela se sienta más como una expansión o “Daybreak 1.5”.CONCLUSIÓN
The Legend of Heroes: Trails through Daybreak II es un RPG que, pese a ciertos tropiezos narrativos como el exceso de bucles temporales y cabos sueltos en su trama general, destaca por su refinada jugabilidad y su sólido desarrollo de personajes; sellos de la saga. El título mejora significativamente su sistema de combate, incorporando nuevas mecánicas que aportan mayor estrategia, y se apoya en una dirección artística y banda sonora que elevan la experiencia. Aunque la narrativa puede sentirse fragmentada y deja expectativas sin resolver, esta propuesta de Nihon Falcom innova lo suficiente en prácticamente todos sus apartados restantes, logrando así convertirse en una notable adición a la franquicia.