The Callisto Protocol

Crear un sucesor espiritual de uno de los videojuegos de terror más queridos de todos los tiempos es una tarea difícil, pero aún así Striking Distance Studios asumió el reto. El nuevo equipo creado por el veterano de la industria Glen Schofield, acreditado como uno de los creadores del Dead Space original, ha desarrollado otra terrorífica aventura, pero esta vez con el nombre The Callisto Protocol.

Y, a pesar de sus evidentes aciertos, la falta de variedad e innovación en los escenarios de combate hace que The Callisto Protocol no sea más que un bonito homenaje a Dead Space. Aunque bastante bien hecho, siento que no llega a crear ideas propias lo suficientemente frescas en lo jugable, respaldándose más en sus increíbles visuales y elementos atmosféricos. Pero vayamos por partes.

Ambientado en el futuro, en el año 2320, encarnas a Jacob, un transportista que se encuentra atrapado en una prisión de máxima seguridad situada en la luna muerta de Júpiter, Callisto. A medida que los reclusos empiezan a convertirse en criaturas terroríficas, tendrás que descubrir el misterio de lo que está pasando e intentar escapar. En su mayor parte, la esencia del juego es de ciencia ficción de terror estándar, pero todo se ve muy bien realzado por las interpretaciones de Josh Duhamel y Karen Fukuhara en particular, que añaden un poco más de profundidad a la espeluznante historia de un extraño virus que claramente se ha salido de control, con algunos giros y sorpresas por el camino.

Lo que The Callisto Protocol consigue es crear una atmósfera única. Es realmente desconcertante navegar por una nave espacial desconocida, y los impresionantes efectos visuales lo corroboran. Los personajes, fotorrealistas, dan vida al elenco, y la iluminación y los pequeños detalles realzan el entorno. Por supuesto, «nave espacial oscura y taciturna» no da muchas oportunidades para variedad, pero aún así el universo parece cobrar «vida» en sus distintos escenarios. Del mismo modo, el diseño de las criaturas es horrible, en el mejor de los sentidos, con un montón de partes carnosas que seguramente arrancarán una sonrisa a cualquier aficionado al gore.

Oirás a las criaturas revolotear por los conductos de ventilación, verás trozos de cuerpos esparcidos por el lugar de forma horripilante y observarás cómo las luces parpadean, creando sombras inquietantes. El título genera tensión al doblar cada esquina sin saber lo que te espera, y te asegura estar siempre al borde del asiento. Y si bien no me pareció tan aterrador como Dead Space, sí que hay muchos momentos clásicos, como girarse y encontrar monstruos grotescos esperándote de cerca, o ver cómo un cadáver es arrastrado rápidamente fuera de la pantalla por una entidad desconocida.

Los enemigos, en particular, suenan realmente repugnantes cuando sus miembros se arrastran y sus restos de carne palpitan en las paredes. La música espeluznante y premonitoria, el zumbido de los ventiladores industriales es ruidoso e inquietante, y el audio suena crujiente e impactante cuando le abres la cabeza a un enemigo o lo haces pedazos con un pisotón bien colocado. Puede que no te haga gritar, pero sin duda te hará sentir incómodo, sobre todo cuando te veas forzado a actuar en espacios reducidos.

Una combinación de combate y exploración ligera hace que The Callisto Protocol avance a un ritmo relativamente rápido. Al principio, el combate cuerpo a cuerpo es el objetivo del juego, y para esquivar basta con mover el joystick izquierdo. No existe el tradicional botón de «esquivar», así que si quieres crear distancia entre enemigos, simplemente tendrás que correr hacia atrás, lo que puede resultar tosco, pero a menudo significa que te verás obligado a enfrentarte cara a cara con los horrores que te esperan, y eso mantiene la tensión alta.

Con el tiempo accederás a mejor armamento, que podrás imprimir una vez encuentres los esquemas. La munición es escasa, así que recurrir al cuerpo a cuerpo, especialmente en escenarios uno contra uno, es sin duda lo más conveniente. Las armas pueden incorporarse a los combos, y puedes adquirir un ritmo decente esquivando, golpeando a los enemigos en la cabeza y luego disparándoles rápidamente para causarles más daño. La sensación es crujiente y satisfactoria, y siempre hay tensión, ya que un par de golpes pueden matarte.

Sin embargo, el combate cuerpo a cuerpo se resiente cuando hay varios enemigos a la vez en pantalla. Si uno de ellos está justo detrás de ti, te golpeará a diestra y siniestra, lo que hace que esquivar de izquierda a derecha se sienta torpe. También existen enemigos que pueden agarrarte aleatoriamente, obligándote a pulsar un botón, lo que puede resultar molesto. Los enemigos varían en sus patrones de ataque, pero si consigues esquivarlos en el momento adecuado no tendrás problemas, con algunas excepciones, como las criaturas acorazadas u otras que te escupen desde lejos.

Por suerte, existen algunas herramientas que entran en juego y que te dan la oportunidad de crear distancia cuando te enfrentas a grupos y también de ser creativo con tu enfoque. El dispositivo GRP te permite atraer a tus enemigos antes de lanzarlos rápidamente en la dirección a la que apuntes. La mayoría de las salas de combate están plagadas de peligros, como pinchos en las paredes, turbinas que zumban rápidamente o ventiladores gigantes. Si lanzas a un enemigo contra cualquiera de estas zonas, lo matas al instante, así que es una forma inteligente de despejar una sala rápidamente. También puedes lanzar a los enemigos unos contra otros o lanzarles explosivos para causarles el máximo daño. Un detalle es que el GRP necesita cargarse, así que no está disponible para usarlo constantemente, pero debo decir que es útil y satisfactorio convertir a las criaturas en puré usando el peligroso entorno a tu favor.

Además, The Callisto Protocol sigue el ejemplo de Dead Space a la hora de cortar partes del cuerpo para crear una ventaja. Puedes destrozar los brazos de los enemigos, limitando sus ataques, o incluso quitarles las piernas, lo que los obliga a arrastrarse con las manos. A veces, incluso separarlos de sus cabezas no es suficiente, ya que el cuerpo sigue intentando atacar.

Aunque satisfactorio al principio, el combate tiende a volverse un poco monótono a medida que avanza el juego. Se resiente más en las últimas fases, en las que las batallas se desarrollan en zonas más amplias y simplemente dejan caer más y más enemigos en el espacio, obligándote a realizar varias tareas a la vez y a hacer malabarismos, lo que no es sencillo con un protagonista que se mueve con lentitud. Uno de los enemigos más difíciles del final del juego se te echa encima más de una vez, lo que supone un desafío frustrante, ya que puede acabar contigo de un solo golpe. Además que, particularmente, la animación para curarte es realmente lenta. Te toma entre 5 o 6 segundos poder curarte y ese es tiempo preciado en el que te quedas inmóvil a la merced de los enemigos de turno. Eso básicamente significa que no podrás curarte en medio de una batalla, y si bien entiendo que la idea de esto es crear algo más de tensión, para mí terminó siendo molesto y haciendo que algunas peleas sean innecesariamente difíciles.

El juego es bastante lineal, ya que vas de batalla en batalla sin mucho más que hacer aparte de alguna habitación oculta o puerta cerrada. La exploración no es precisamente emocionante. Salirte del camino lineal puede llevarte a conseguir más créditos Callisto para tu próxima mejora, o a vender objetos raros, pero la mayoría de las veces te moverás por zonas similares, agotando todas las posibilidades para llenar tu inventario.

A la hora de avanzar por las distintas zonas, a menudo se encuentran bloqueadas por una puerta que necesita una célula de energía, un interruptor que hay que pulsar en otro sitio o una tarjeta llave que hay que arrebatar del cadáver de un guardia. Estos bloqueos proporcionan distracciones y más zonas de combate que afrontar, pero parecen inconvenientes menores más que algo realmente desconcertante que resolver. Me queda la idea de que habría estado bien ver algo más de variedad, ya que The Callisto Protocol se centra casi por completo en la atmósfera y el combate, que pueden resultar repetitivos sin ningún tipo de respiro.

Otra idea que se me pasó por la cabeza mientras jugaba The Callisto Protocol es su parecido a Dead Space, lo cual es un gran cumplido, pero también va en su detrimento. Ya que este juego no es Dead Space y eso es algo que debe salir de la cabeza de todos. Entonces, si tú estás esperando entrar con la idea de revivir lo sucedido en el Ishimura, entonces podrías darte de lleno contra una pared, ya que esta no es esa experiencia. Con sus aciertos y errores siento que The Callisto Protocol está marcando una distancia con su predecesor y eso es muy bueno y algo que quiero dejar en claro.

No quiero insistir en este punto; Dead Space es uno de mis juegos de terror favoritos, y The Callisto Protocol hace un trabajo admirable reproduciendo sus mejores partes. No obstante, es al momento de querer distanciarse en que siento que la suma de todas sus partes no desembocan en la mejor experiencia. A nivel visual es hermoso, realmente bello, pero el gameplay se siente tan limitado que me da la sensación de que podría haber habido más variedad para crear una experiencia más sólida. En sus 8 horas de duración la he pasado muy bien, como un primer vistazo, pero siento que un segundo o tercer recorrido podría sentirse algo más pesado.

Con todo y todo, mi viaje en Callisto ha sido disfrutable y espero que Striking Distance siga buscando solidificar ese diferencial que haga que esta nueva IP se sienta bastante única por derecho propio. Siento que el camino es el correcto y yo, que soy un gran fanático del terror en todas sus clases, estoy más que alegre de que existen estas experiencias triple A del género.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de The Callisto Protocol para PlayStation 5 brindada por Krafton.