Varios expositores de Gamescom 2026 denunciaron el robo de equipos durante la noche en el recinto de Colonia, Alemania. Uno de los casos más impactantes fue el del desarrollador independiente Ryan Laley, quien explicó entre lágrimas que todos los portátiles utilizados para mostrar su juego Mimic fueron sustraídos, lo que prácticamente puso fin a su participación en la feria.
Laley aseguró que no fue un incidente aislado. Además de perder los ordenadores con su proyecto, confirmó que otros estudios de la misma zona también fueron víctimas del robo, y que tanto la organización como la policía ya habían sido notificadas. El desarrollador lamentó que, como creador independiente, reemplazar ese equipo supone un enorme golpe económico y profesional.
Horas después, la editora iam8bit reveló que también sufrió el robo de dos portátiles utilizados para mostrar Petal Runner y Escape Academy 2. Además del perjuicio para sus reuniones con prensa y creadores de contenido, la compañía expresó su preocupación porque versiones inéditas de ambos juegos podrían filtrarse, comprometiendo el trabajo de sus estudios colaboradores.
Los incidentes no se limitaron a una única zona de la feria. El estudio Tessera Studios informó que también fue asaltado en el área indie de otro pabellón, donde le robaron dos portátiles y una Steam Deck que contenían información personal, empresarial y datos críticos del desarrollo. Según el estudio, también escucharon informes de al menos otros dos robos similares, lo que sugiere que el problema fue mucho más amplio.
La ola de robos ha provocado fuertes críticas hacia la seguridad de Gamescom, especialmente entre los estudios independientes que llevan su propio equipamiento con la expectativa de que esté protegido durante la noche. Incluso algunas compañías afirmaron haber sufrido robos en ediciones anteriores, mientras que un informe publicado el año pasado ya cuestionaba los controles sobre el personal de seguridad del evento.
Tras la polémica, Gamescom publicó un comunicado confirmando que está al tanto de los robos y que todos los casos han sido denunciados ante la policía, cuyas investigaciones ya están en marcha. La organización recordó que los expositores pueden contratar seguridad privada para sus stands y recomendó asegurar el equipamiento, aunque insistió en que se trata de casos aislados y reiteró que la seguridad sigue siendo una de las máximas prioridades del evento.
A pesar de ello, el incidente ha dejado una fuerte preocupación entre los asistentes y desarrolladores, especialmente los estudios independientes, que consideran que la pérdida de sus equipos no solo representa un importante coste económico, sino también un riesgo para proyectos aún no anunciados o en desarrollo, empañando una de las ferias de videojuegos más importantes del mundo.





