Hoy en día, los usuarios son particularmente cautelosos con el spyware, incluso más que con otros programas que requieren acceso a nivel de kernel, como algunos juegos multijugador. Esta preocupación es lo que llevó a que se generaran acusaciones sobre Borderlands 4.
Algunos jugadores acusaron a Take-Two de intentar incluir spyware en Borderlands 4 debido a una cláusula en los Términos de Servicio, lo que provocó que el estudio respondiera públicamente en la página comunitaria del juego.
En su comunicado, Take-Two enfatizó la importancia de mantener la transparencia y la confianza con la comunidad. En la sección titulada «Take-Two no utiliza spyware«, aclararon que la recopilación de datos de usuarios tiene fines legítimos, como garantizar la compatibilidad del juego y personalizar la experiencia de usuario, y que las credenciales solo se recopilan si el usuario crea una cuenta.
Sobre los mods, Take-Two aclaró que tomará medidas contra aquellos que afecten negativamente a otros jugadores o busquen acceder a contenido no autorizado, pero generalmente no interviene contra mods para un jugador, no comerciales y que respeten los derechos de propiedad intelectual.

No es la primera vez que Take-Two enfrenta preocupación por los EULA, ya que una supuesta actualización del EULA de Borderlands 3 provocó review-bombing y acusaciones de spyware, aunque sin pruebas. Finalmente, Take-Two negó las acusaciones, mientras que la mayor preocupación actual del editor es la puntuación “Mixta” de Borderlands 4 en Steam, debido al rendimiento técnico inconsistente.





