La propuesta de un apagón coordinado contra PlayStation por el fin de la producción de discos físicos en 2028 ha generado un intenso debate dentro de la comunidad. La iniciativa, impulsada por el grupo Does it Play?, invita a los jugadores a no iniciar sesión, no jugar y no realizar compras durante una semana como forma de protesta.
Sin embargo, muchos jugadores dudan de que una medida temporal tenga un impacto real sobre Sony. Argumentan que, al tratarse de un boicot con una fecha de finalización definida, la compañía difícilmente modificará su estrategia, especialmente considerando que PlayStation cuenta con una base de usuarios de decenas de millones de jugadores y ya ha reconocido públicamente las críticas sin dar señales de revertir su decisión.
Algunos miembros de la comunidad sostienen que la única forma de ejercer una presión significativa sería dejar de consumir productos de PlayStation de manera permanente, aunque otros consideran que incluso esa medida tendría un efecto limitado frente al tamaño de la plataforma y al atractivo de futuros lanzamientos como Marvel’s Wolverine o Grand Theft Auto 6.

Otra postura que ha ganado fuerza es la de impulsar cambios mediante iniciativas legales y regulatorias, tomando como referencia movimientos como Stop Killing Games, que buscan proteger los derechos de los consumidores y la preservación de los videojuegos. Sus defensores consideran que este tipo de acciones podría tener un mayor impacto a largo plazo que un boicot de corta duración.
Por ahora, Sony mantiene su decisión de abandonar la producción de discos físicos a partir de 2028, mientras el debate continúa dividiendo a la comunidad entre quienes apuestan por protestas simbólicas y quienes creen que los esfuerzos deberían centrarse en impulsar cambios legislativos.





