Starship Troopers de Paul Verhoeven de 1997, me encanta. Es una película llena de gore, hiper-violenta pero deliberadamente irónica y anti-bélica, que adapta satíricamente la novela militarista del mismo nombre escrita por Robert A. Heinlein en 1959. En ese sentido, Starship Troopers es una película de acción llena de batallas interplanetarias a gran escala entre la humanidad y una aparentemente interminable horda de insectos gigantes conocidos como «Arachnids» o «Bichos». Con una idea como esa, es bastante claro que es una premisa perfecta para los videojuegos, especialmente aquellos que involucran acción rápida, por lo que sorprende que solo haya habido dos juegos de disparos en primera persona basados en la franquicia. Esto incluye un título de PC de 2005 (también con el mismo nombre) y Starship Troopers: Extermination, que acaba de salir de Early Access el pasado viernes.

Starship Troopers: Extermination es un juego como servicio (GAS) que permite a hasta 16 jugadores unirse en línea para combatir la amenaza Arácnida (Arachnids) como una de las seis clases de soldados en 8 planetas diferentes. Incluye una campaña tutorial opcional en solitario llamada «Special Operations Group», en la que los jugadores comandan un escuadrón de 4 personas bajo la dirección de Johnny Rico, con la voz del actor original, Casper Van Dien. Rico, ahora un General condecorado, guía a los jugadores a través de misiones subterráneas para limpiar túneles infestados de bichos y una colmena Arácnida. Los eventos principales del juego, sin embargo, son las misiones en línea y el Frente Galáctico.

Si has jugado Aliens: Fireteam Elite de 2021 o el mucho más reciente Helldivers 2, entonces definitivamente has jugado Starship Troopers: Extermination antes, pero en una forma mucho más pulida y visualmente impresionante.

No hay nada demasiado complicado en lo que Starship Troopers: Extermination intenta hacer; es una propuesta directa y sencilla que sobrevive manteniéndolo simple: te enfrenta a enormes hordas de bichos que explotan de manera espectacular, y armas impresionantemente potentes para acabar con ellos. De hecho, las armas de este juego son colosales. Me encantan. Y nos hacen sentir que, en realidad, las armas en los shooters recientes han perdido su impacto. ¿Por qué ya no se sienten tan pesadas? ¿Por qué no suenan tan feroces? ¿Dónde está mi recoil?

Las explosiones de granadas también merecen una mención, porque son impresionantes. Offworld ha logrado capturar el impacto desorientador y estremecedor de estar cerca de una explosión, y ver cómo enormes insectos alienígenas se convierten en una lluvia de pedazos de neón es difícil de ignorar: te hace sentir como un auténtico soldado. La tecnología que hace posible ver hordas de alienígenas trepando unos sobre otros para alcanzarte es muy impresionante, especialmente dado que este no es un juego de producción AAA.

Las incursiones aquí son bastante intensas a veces debido a lo potente que es todo. Momentos de mucha tensión abundan cuando tu equipo está atrapado en un túnel siendo atacado por cientos de pequeños insectos y algunas enormes monstruosidades blindadas. Offworld también ha sido inteligente al hacer que los objetivos, aunque simples, requieran un poco de trabajo en equipo. Construir y reparar, que juegan un papel importante en la defensa de la base en la mayoría de las misiones, es fácil de entender, aunque aún no estamos convencidos de que el modo de construcción fuera realmente necesario. Quizás eso sea solo una queja personal.

Algo interesante es que, a pesar de contar con los seis roles estándar de clases (médico, francotirador, pesado, etc.); todos los soldados en la Deep Space Vanguard se ven prácticamente iguales, sin importar si eliges al ágil explorador, al ingeniero con lanzallamas, al francotirador de largo alcance o cualquier otra clase. Eres solo un autómata con visor y sin rostro, lo cual encaja con el concepto del juego. Sin embargo, Helldivers 2 maneja mejor este concepto y con más estilo. Los jugadores que quieran destacar en Starship Troopers: Extermination deberán comprar skins premium en la tienda del juego, pero desde ya te digo que ninguna de ellas es particularmente deslumbrante.

Starship Troopers: Extermination logra reflejar la magnitud y escala de la película de Verhoeven de 1997, con amplios escenarios, oleadas de bichos y explosiones. Esto es posible gracias al sistema ‘Carnage,’ una tecnología desarrollada por Knight’s Peak que permite que los cadáveres de enemigos y jugadores se acumulen en el entorno sin afectar el rendimiento. Los cuerpos de los bichos continúan apilándose a menos que se destruyan, y pueden bloquear caminos o ser usados para acceder a áreas antes inalcanzables, tanto para humanos como Arácnidos.

El problema es que, en consolas, Starship Troopers: Extermination presenta problemas de rendimiento, a pesar de las promesas de Knight’s Peak. Las caídas en la tasa de fotogramas dependen del tamaño de la zona de combate, la cantidad de bichos (vivos o muertos), y el nivel de acción. En túneles con menos enemigos, el framerate puede mantenerse en 60fps, pero en grandes asaltos en la superficie o misiones de hordas, frecuentemente cae por debajo de los 30fps, incluso con las configuraciones de rendimiento ajustadas. Esto da lugar a una experiencia apenas jugable, con imput lag en los controles que hacen que estos se sientan imprecisos justo cuando se requiere más exactitud.

El problema empeora cuando el sistema ‘Carnage’ interactúa con la IA o las acciones del jugador, lo cual sucede con frecuencia. La IA es de las peores que he visto en esta generación de consolas. En las misiones en solitario de Operaciones Especiales, los compañeros controlados por la IA pueden quedar atrapados en objetos del entorno o trepar paredes indefinidamente. Si no prestas atención, podrías avanzar una gran distancia antes de darte cuenta de que has perdido uno o más compañeros de escuadrón. La única solución es acercarse a cada NPC y mantener presionado el botón X para dar la orden de ‘Quédate aquí’, y luego repetir el proceso para que sigan al jugador, esperando que obedezcan. Interactuar con objetos inmóviles ya puede ser complicado, pero hacerlo con los compañeros es aún peor. Los NPC suelen moverse constantemente, por lo que los jugadores tendrán que perseguir a cada uno de ellos durante un buen rato para que sigan las instrucciones.

Los problemas del sistema Carnage también se manifiestan en las misiones en línea. Aunque el sistema logra crear montones de cadáveres de Arácnidos que pueden beneficiar o entorpecer a ambos bandos, la interacción con los restos es muy inconsistente. A veces puedes saltar sobre un cadáver y quedarte encima, o simplemente lo atraviesas. Al golpear un cadáver para despejar el camino, puede romperse incluso antes de que el golpe lo toque. En ese sentido, no hay un comportamiento constante entre los jugadores y los cadáveres, y las hitboxes irregulares suelen provocar que los jugadores se queden atrapados, lo que hace que fallen las misiones de extracción.

La construcción de bases es una parte central del juego, y aunque como fan de la Horda en Gears of War me gusta la idea de que una buena defensa sea la mejor estrategia, el juego logra hacer que esta mecánica sea aburrida. Usar un control para acceder a las funciones de construcción es frustrantemente complicado, y si no juegas como Ingeniero, solo puedes construir y reparar durante pausas específicas, como entre las oleadas de la Horda. Los jugadores solo tienen 45 segundos para recargar, curarse y empezar a construir, pero para entonces, los compañeros más rápidos ya han gastado todos los recursos, dejándote sin nada con lo que trabajar, lo cual es muy frustrante.

En cuanto a la presentación, aunque el juego ya salió del acceso anticipado en Steam, aún se siente incompleto, con varios recortes evidentes. Casper Van Dien da voz al General Rico, pero solo lo escuchas por la radio, acompañado de emotes CGI de Rico dando órdenes entre misiones. Tus compañeros de escuadrón tienen nombres y biografías, pero apenas hablan, y cuando lo hacen, repiten las mismas frases. Lo único destacable, aparte de la jugabilidad, es la banda sonora orquestal de Scott Tobin, que captura muy bien el espíritu de la película de 1997.

Starship Troopers: Extermination es una versión llena de acción, exagerada y adecuadamente violenta del universo de Starship Troopers, que te pone en manos grandes y potentes armas y una enorme cantidad de insectos alienígenas que puedes aniquilar en batallas en línea. Hay hordas impresionantes que derribar, y todo podría sentirse bien cuando funciona de manera correcta Sin embargo, hay demasiados errores técnicos en este momento, lo que no da la impresión de ser un juego que acaba de salir de un largo acceso anticipado. Por ahora, es una experiencia inestable, llena de bugs y errores. Espero que con un par de parches y contenido adicional, pueda llegar a tener cierta oportunidad.

gamecored score 6

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Starship Troopers: Extermination brindada por Offworld para PC.

PUNTOS BUENOS

Se ve y suena genial en acción. La tecnología de los insectos es impresionante, con una gran cantidad de enemigos en pantalla. Las armas son extremadamente potentes y las explosiones son espectaculares. Los objetivos, aunque simples, requieren una buena cantidad de trabajo en equipo.

PUNTOS MALOS

Errores y bugs por por todas partes. El modo para un solo jugador es frustrante. Se siente incompleto, barato e inestable en sus menús y pantallas de carga. La IA es terrible.

CONCLUSIÓN

Starship Troopers: Extermination se siente rudimentario, lleno de bugs y, francamente, poco pulido. Aunque el juego tiene visuales nostálgicos para los fanáticos de la franquicia de Starship Troopers, se necesita de más trabajo para hacerlo un juego competente porque, por lo menos, potencial tiene.