Durante años, muchos jugadores han señalado a Sony como una de las responsables de los problemas que ha atravesado Bungie desde su adquisición en 2022. Sin embargo, nuevas declaraciones sugieren que la realidad podría haber sido muy diferente y que, de hecho, la compra por parte de PlayStation habría salvado al estudio de una situación crítica.
La información proviene de Liana Ruppert, exdesarrolladora de Bungie, quien afirmó recientemente en redes sociales que la compañía se encontraba en una situación financiera extremadamente delicada antes de ser adquirida por Sony.
Según Ruppert, Bungie estaba «por debajo de la línea roja» antes de concretarse la compra, hasta el punto de que, sin una adquisición inmediata, el estudio habría tenido que cerrar servicios importantes. Entre ellos, mencionó que Destiny 2 podría haber sido cancelado o finalizado mucho antes de lo que finalmente ocurrió.
Estas declaraciones contrastan con la percepción de una parte de la comunidad, que suele atribuir a Sony decisiones polémicas como los despidos masivos, la falta de avances hacia un hipotético Destiny 3 o los problemas internos que ha enfrentado el estudio en los últimos años.
Ruppert también señaló que el futuro de Bungie depende en gran medida del éxito de Marathon, el nuevo proyecto en el que la compañía ha concentrado gran parte de sus recursos. Según su visión, quienes desean que Bungie continúe operando deberían apoyar este lanzamiento, ya que actualmente representa una de las apuestas más importantes del estudio.
Las declaraciones llegan en un momento complicado para Bungie. Tras varias rondas de despidos, la conclusión de la historia principal de Destiny 2 y la ausencia de noticias sobre una posible tercera entrega, el estudio atraviesa uno de los periodos más inciertos de su historia reciente.
Por supuesto, esta información no ha sido confirmada oficialmente por Sony ni por Bungie. Las afirmaciones provienen de una exintegrante del estudio y de conversaciones que, según ella, mantuvo con directivos y personal de alto nivel durante su etapa en la compañía.
Aun así, las declaraciones aportan una perspectiva distinta sobre la adquisición de Bungie. Aunque muchos jugadores consideran que el estudio sigue enfrentando serias dificultades, la compra por parte de Sony podría haber evitado un escenario mucho más drástico: el cierre anticipado de Destiny 2 e incluso la desaparición de Bungie como desarrolladora independiente.





