A pocos meses del lanzamiento de Resident Evil Requiem y a días del estreno de Pragmata, Capcom y Nvidia presentaron en la Game Developers Conference una charla de una hora donde explican cómo integraron el path tracing en el RE Engine, marcando un salto importante en el apartado visual de ambos juegos.
La implementación fue liderada por desarrolladores de Capcom y tomó alrededor de un año y medio, utilizando tecnologías como DLSS Ray Reconstruction para eliminar ruido visual y mantener un rendimiento aceptable en tiempo real. Sin embargo, esta integración tiene una limitación clave: solo es compatible con tarjetas RTX de Nvidia, dejando fuera a otros usuarios.
Para lograr eficiencia, el equipo adoptó varias decisiones técnicas, como el uso de streaming RIS para priorizar las fuentes de luz más importantes, así como ajustes en iluminación y sombreado. Entre ellos destacan la compensación de brillo, el uso de modelos simplificados de difusión y especularidad, y la exclusión de ciertos sistemas más complejos para mantener el rendimiento.
Además, DLSS Ray Reconstruction juega un papel crucial al corregir problemas visuales como artefactos en superficies translúcidas, vidrio borroso o efectos de refracción, mejorando significativamente la calidad final de la imagen en escenas complejas.
Los tráilers en PC de ambos juegos ya han mostrado el impacto de esta tecnología, con iluminación mucho más realista y detallada, junto a mejoras adicionales como DLSS 4 y Multi Frame Generation, que ayudan a aumentar los FPS generando cuadros adicionales.
En cuanto a los juegos en sí, ambos han sido bien recibidos por la crítica, consolidando el buen momento de Capcom. Mientras Resident Evil Requiem ya está disponible en múltiples plataformas, Pragmata llega con propuestas jugables interesantes, como el combate que combina armas del protagonista Hugh con las habilidades de hackeo de la androide Diana, necesarias para enfrentar enemigos con altas defensas.





