La escasez de RAM provocada por la demanda masiva del sector de la IA está disparando los precios del hardware a niveles preocupantes. A día de hoy, un solo módulo de RAM puede costar más que una PS5, una situación que incluso ha obligado a fabricantes de consolas como Xbox a subir el precio de su hardware hasta cifras difíciles de justificar.
Este problema no solo afecta a los consumidores, sino también al desarrollo de videojuegos. Estudios como Larian Studios han reconocido que la falta de RAM les está forzando a realizar más trabajo de optimización del deseado durante el acceso anticipado, alterando sus planes de desarrollo. Paradójicamente, el propio uso de IA dentro de la industria también contribuye a agravar la situación.
Lejos de mejorar, el panorama podría empeorar en los próximos años. Con la IA dominando el mercado tecnológico, resulta difícil imaginar una bajada de precios a corto plazo. De hecho, todo apunta a que las GPU también podrían encarecerse aún más, especialmente a partir de 2026, debido a decisiones estratégicas de Nvidia.
Según informes procedentes de China, Nvidia planea recortar la producción de GPUs GeForce entre un 30 y 40 % en 2026, afectando primero a modelos como la RTX 5060 Ti 16 GB y la RTX 5070 Ti. El motivo sería la escasez de memoria GDDR7, que impediría mantener el ritmo actual de fabricación.

Todo indica que Nvidia priorizará sus GPUs más caras y orientadas al mercado profesional, sacrificando la disponibilidad de modelos de gama media. Para los jugadores de PC, esto supone menos stock y precios aún más altos, obligándolos a elegir entre pagar mucho más por una GPU potente o conformarse con opciones inferiores. Si estás pensando en actualizar tu equipo, quizá no sea mala idea hacerlo antes de que llegue 2026.





