El inicio de un nuevo año no ha frenado las polémicas en torno al uso de IA generativa, especialmente en publicidad y desarrollo de videojuegos. Esta vez, de forma inesperada, Nintendo quedó en el centro del debate tras presentar My Mario, una línea de productos, juegos y experiencias pensadas para niños pequeños y sus padres, inspiradas en Mario y el Reino Champiñón.
La propuesta fue bien recibida en concepto, pero rápidamente surgieron dudas cuando usuarios en redes sociales acusaron a Nintendo de usar imágenes generadas por IA en la promoción. Uno de los ejemplos más señalados fue una imagen donde los dedos de una modelo parecían anormalmente largos, un error comúnmente asociado al arte creado por inteligencia artificial.
La controversia aumentó cuando la modelo Brittoni O’myah Sinclair, que aparece en las imágenes, negó rotundamente el uso de IA generativa. En redes sociales aseguró: “Puedo prometer que esto no es IA”, intentando despejar las sospechas sobre la procedencia del material promocional.
Poco después, Nintendo confirmó oficialmente que no utilizó IA generativa en las imágenes de My Mario, según declaraciones dadas al periodista Robert DeFelice. Aunque podría tratarse de una interpretación errónea del público, el episodio demuestra lo sensible que se ha vuelto el tema del uso de IA en la industria.
El debate sigue siendo relevante, sobre todo considerando que empresas como Electronic Arts y Square Enix han declarado abiertamente su interés en la IA, y que incluso estudios muy queridos, como Larian, han experimentado con estas herramientas antes de dar marcha atrás. Nintendo, al menos por ahora, parece mantenerse al margen, evitando sumarse a una tendencia que sigue generando división.





