La editora de videojuegos Nacon ha solicitado formalmente un proceso de insolvencia, lo que ha provocado la suspensión inmediata de la negociación de sus acciones en el mercado Euronext Paris. Según la compañía, la situación se originó porque su accionista mayoritario, Bigben Interactive, no pudo realizar un pago parcial de su préstamo de bonos, tras una negativa inesperada y tardía del grupo de bancos que lo financiaba.
Ante esta situación financiera crítica, la empresa ha señalado que necesita implementar rápidamente una reestructuración financiera para poder continuar operando. Aunque inicialmente se consideró una reorganización de la deuda bajo supervisión judicial, la compañía concluyó que no dispone de suficientes activos disponibles para pagar sus obligaciones a tiempo.
Con la solicitud de insolvencia, la empresa busca iniciar un proceso de reorganización judicial que permita encontrar soluciones para asegurar su supervivencia. Entre los objetivos están proteger a los empleados, preservar puestos de trabajo y renegociar con los acreedores, mientras se analiza la viabilidad del negocio. La audiencia clave del proceso está prevista para principios de marzo.
El posible impacto es relevante porque Nacon posee varios estudios importantes dentro de la industria, incluyendo a Spiders, responsables de la saga GreedFall, y a Daedalic Entertainment, conocidos por el polémico The Lord of the Rings: Gollum. La editora también ha publicado varios títulos en los últimos años, algunos con mala recepción crítica, como Test Drive Unlimited Solar Crown, aunque otros han sido bien valorados, como Ravenswatch.

Aunque Nacon como marca nació oficialmente en 2020 tras la reorganización del grupo Bigben, la empresa tiene raíces que se remontan a los años 80 y ha adquirido numerosos estudios en los últimos años. Su lanzamiento más reciente fue Styx: Blades of Greed, desarrollado por Cyanide Studio, que llegó este mes a PC, PS5 y Xbox Series X/S con una nueva aventura del asesino goblin Styx. Sin embargo, la actual crisis financiera pone en duda el futuro inmediato del editor y de sus múltiples proyectos en desarrollo.





