Capcom explicó que los remakes de Resident Evil se han convertido en una parte fundamental de su estrategia, reemplazando la antigua costumbre de lanzar spin-offs entre las entregas principales. Según el productor Masachika Kawata, desarrollar un nuevo Resident Evil cada año sería una tarea demasiado compleja, por lo que rehacer títulos clásicos permite mantener un lanzamiento anual sin comprometer la calidad.
Kawata señaló que los remakes no son proyectos secundarios, sino que tienen la misma importancia que las entregas principales. Además de actualizar juegos clásicos para una nueva generación de jugadores, también sirven para que el equipo perfeccione sus habilidades mientras trabaja en nuevas tecnologías y procesos de desarrollo.
Uno de los aspectos más importantes de esta estrategia es el financiero. Los remakes generan los recursos económicos necesarios para financiar tanto nuevas entregas de Resident Evil como propiedades intelectuales completamente originales, como Pragmata. De esta manera, Capcom ha encontrado un modelo que le permite sostener el desarrollo de múltiples proyectos de gran escala.
El productor también reconoció que algunos fans echan de menos los spin-offs de la saga, pero explicó que los recursos del estudio son limitados. Actualmente, la prioridad absoluta del equipo está centrada en desarrollar las nuevas entregas principales, como Resident Evil Requiem, y los remakes, por lo que no queda suficiente capacidad para producir proyectos paralelos.

En cuanto al presente de la franquicia, Resident Evil Requiem se lanzó este año para PC, PlayStation 5, Xbox Series X/S y Nintendo Switch 2, obteniendo una excelente recepción por parte de la crítica. Mientras tanto, el próximo proyecto de la saga será Resident Evil Veronica, un remake de Resident Evil – Code: Veronica, cuyo lanzamiento está previsto para 2027.
Finalmente, Kawata dejó entrever por qué esta estrategia ha sido tan exitosa. Según rumores recientes, Resident Evil 4 Remake ya habría superado los 16 millones de copias vendidas, convirtiéndose en el remake más exitoso de la franquicia. Analistas estiman que el juego habría generado alrededor de 560 millones de dólares en ingresos, dinero que habría contribuido al desarrollo de títulos como Pragmata y Onimusha: Way of the Sword.





