La adquisición de Electronic Arts (EA) por parte del Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita, valorada en 55.000 millones de dólares, dio un paso decisivo hacia su cierre luego de que la Unión Europea aprobara oficialmente la operación. Se trata de una de las compras más grandes en la historia de la industria de los videojuegos y acerca el acuerdo a su conclusión definitiva.
El acuerdo, anunciado originalmente en 2025, contempla que el PIF obtenga una participación del 93% en EA, convirtiéndose en el accionista con amplio control de la compañía. En la operación también participan las firmas Silver Lake y Affinity Partners, que forman parte del consorcio de inversionistas encargado de la compra.
La adquisición ha estado rodeada de polémica desde su anuncio. Diversos sectores solicitaron que los organismos reguladores bloquearan la operación debido a las preocupaciones sobre la creciente influencia saudí en la industria del entretenimiento. Además, la participación de Jared Kushner, yerno de Donald Trump, a través de Silver Lake y Affinity Partners, alimentó el debate sobre el nivel de escrutinio que recibiría el acuerdo en Estados Unidos.

Con la aprobación de la Unión Europea, el mayor obstáculo regulatorio parece haber quedado atrás. El organismo explicó que, tras revisar la fusión mediante el procedimiento estándar, concluyó que la operación «no plantea problemas de competencia», ya que su impacto en los mercados donde operan ambas compañías es limitado.
Aunque todavía faltan algunos pasos administrativos para cerrar el proceso por completo, todo apunta a que la adquisición seguirá adelante según lo previsto. De concretarse, el PIF consolidará una de las inversiones más importantes de su estrategia de expansión en la industria del videojuego, mientras que la compra continúa generando preocupación entre parte de la comunidad y analistas del sector.





