La CEO de Lisa Su afirmó que las ventas de CPU de AMD han superado ampliamente sus expectativas, impulsadas por una demanda mucho mayor de lo previsto. Según explicó, el mercado está viviendo un momento especialmente fuerte para los procesadores, aunque gran parte de ese crecimiento no proviene directamente del sector de los PC tradicionales, sino del auge de la inteligencia artificial.
De acuerdo con Su, el incremento de la demanda está estrechamente ligado a las cargas de trabajo de inferencia en IA, es decir, al proceso de ejecutar modelos de inteligencia artificial para ofrecer servicios o generar resultados. A diferencia del entrenamiento de modelos, la inferencia suele requerir mayor uso de CPU, lo que ha disparado el interés por este tipo de procesadores en centros de datos y plataformas de servicios de IA.
En este contexto, las GPU de Nvidia continúan dominando el entrenamiento de modelos de IA, en gran parte gracias a su hardware y al ecosistema de software CUDA. Sin embargo, la inferencia abre oportunidades diferentes, donde las CPU tienen un papel más relevante, lo que explica el crecimiento de las ventas de procesadores de AMD en el sector empresarial.
La propia AMD también está orientando parte de su estrategia hacia este segmento. Por ejemplo, sus GPUs Instinct están siendo cada vez más promocionadas para tareas de inferencia, y acuerdos recientes con grandes empresas tecnológicas —como proyectos de hardware personalizado— apuntan precisamente a optimizar sistemas para ejecutar modelos de IA de forma eficiente.

Este crecimiento ha hecho que algunos clientes reconozcan que la necesidad de potencia de CPU junto a la IA fue subestimada inicialmente, lo que ha generado un aumento inesperado en la demanda. Este fenómeno está impulsando el mercado de servidores y centros de datos, donde las CPU siguen siendo un componente clave junto a aceleradores especializados.
Para el mercado de consumo, las señales son mixtas. Por un lado, la fuerte demanda está generando presión en la cadena de suministro, lo que podría limitar la disponibilidad de ciertos chips. No obstante, Lisa Su aseguró que AMD está bien posicionada para cubrir una gran parte de la demanda gracias a su estrategia de producción.
De cara al futuro, AMD ya confirmó que su próxima CPU para servidores basada en arquitectura Zen 6, con nombre en clave Venice, utilizará el nodo N2 de TSMC, el más avanzado de la compañía. Aún no está claro si los futuros procesadores de consumo usarán ese mismo nodo o uno ligeramente menos avanzado, pero lo que sí es evidente es que el boom de la IA está redefiniendo el mercado de procesadores y el rumbo de la industria.





