Christofer Sundberg, cofundador de Avalanche Studios y CCO de Liquid Swords, ha apagado las esperanzas de un lanzamiento de Just Cause 5 mediante un mensaje en X. El ejecutivo explicó que la próxima entrega principal de la saga está prácticamente descartada, ya que los creadores originales que definieron la serie han seguido adelante. En sus palabras: “#JC5 sería imposible, ya que muy pocos del equipo original todavía están allí”.
Sundberg también hizo un balance de lo que salió mal con Just Cause 4, señalando que las dinámicas internas y presiones externas afectaron la calidad del juego. Admitió que parte de los problemas se debieron a su propio alejamiento del liderazgo creativo hacia roles más corporativos, así como a problemas con el editor y la composición del equipo. Además, lanzó una crítica general sobre Avalanche, indicando que el estudio necesita recuperar la chispa, arriesgarse y hacer juegos que otros consideraron imposibles.
El comentario de Sundberg se dio en medio del interés renovado por Contraband, un proyecto de Xbox desarrollado por Avalanche que salió a la luz en 2021 y luego fue detenido. Sundberg aclaró que él y su equipo fueron los responsables de presentar Contraband a Microsoft en 2017, aunque desde entonces el juego ha sufrido cambios significativos. Este año se confirmó que el proyecto fue archivado, junto con recortes de personal en el estudio.
Según Sundberg, Just Cause no era solo un juego, sino una filosofía de exceso creativo y diversión desenfrenada construida por un equipo específico. Sin ese equipo, una secuela numerada corre el riesgo de convertirse en un simple ejercicio de marca, perdiendo la esencia que caracterizó a la saga.
En definitiva, Sundberg deja claro que Just Cause 5 no se realizará mientras no exista el equipo original, y enfatiza que mantener la identidad y la creatividad de la serie es más importante que lanzar un nuevo título numérico. La marca sigue viva, pero cualquier futuro proyecto dependerá de mantener el espíritu que hizo única a la franquicia.





