Hombre Lobo es la nueva película de terror dirigida por Leigh Whannell, conocido por Insidious, Saw y, más recientemente, su versión de The Invisible Man. Debo decir que Hombre Lobo estaba en mi lista de películas de terror más esperadas para 2025, y me complace decir que Whannell ha cumplido, no en totalidad pero sí presentando una sorprendentemente emotiva historia que nos lleva a un inquietante viaje de dolor y pérdida.
Estos temas están presentes en toda la película, que no tarda en sumergirnos directamente en la acción después de que una familia – los padres Blake (Christopher Abbott) y Charlotte (Julia Garner), junto a su hija Ginger (Matilda Firth) – sean atacados por una criatura durante la noche. La familia se atrinchera en su casa aislada, tratando de protegerse del peligro exterior, pero sin saberlo, han encerrado el peligro dentro con ellos.
A medida que el cuerpo de Blake comienza a deteriorarse y transformarse en algo monstruoso, el espectador se enfrenta a un terror tanto físico como psicológico. Al igual que en La Sustancia, la película no se oculta ante los detalles sangrientos ni el trauma físico de un ser humano transformándose en algo completamente inhumano. En ese sentido, espera ver uñas arrancadas, mandíbulas rotas y huesos retorciéndose– y todo suena tan espantoso como se ve, gracias a un diseño de sonido que no deja nada a la imaginación y realmente eleva la experiencia. Sin embargo, por más horrible que sea verlo, son los aspectos psicológicos de la transformación de Blake lo que me resultó más aterrador. La pérdida de la identidad es un tema común en muchas ficciones enfocadas en el terror corporal (body horror); quizás mejor representado en la forma en que el personaje de Jeff Goldblum pierde lentamente la razón al perder su humanidad en La Mosca. En Hombre Lobo, Whannell aborda esta metamorfosis traumática desde una perspectiva realmente empática.

Sin entrar en demasiados detalles, Hombre Lobo usa un ingenioso cambio de punto de vista para que experimentemos la transformación de Blake tanto a través de ojos humanos como los de lobo, siendo estos últimos los que generan escenas particularmente angustiantes. A medida que Blake se convierte en una bestia salvaje, ya no puede comprender a su aterrorizada esposa e hija, lo que intensifica aún más la situación. Su incapacidad para comunicarse refleja con astucia la relación ya tensa entre Blake y Charlotte.
En contraste, desde el punto de vista de su esposa e hija, la visión de lo que está ocurriendo desemboca en que Blake se encuentra «enfermo» o que «ha sido contagiado». Esta idea genera un golpe emocional cuando relacionamos lo que le está sucediendo a lo que es vivir con un pariente enfermo. En ese sentido, ver a alguien querido para ti deteriorándose de a pocos, debido a una enfermedad progresiva, es algo que desgasta emocionalmente a cualquier familia. Este es un concepto que Whannell sabe aprovechar bien ya que es imposible no generar cierta simpatía por la situación.
Por otro lado, el propósito de las películas originales de los Monstruos de Universal era asustar, y la criatura en la adaptación de Hombre Lobo lo logra sin duda. Hay sustos efectivos, nuevamente gracias al diseño de sonido, que se disfrutan mejor en una pantalla grande, aunque algunos podrían argumentar que la película depende en exceso de estos momentos. Yo coincido en parte, y para mí, los aspectos psicológicos de la historia son igualmente aterradores, si no más.
Algunos puntos menos destacadas podrían respaldarse en lo predecible que puede volverse por momentos la historia, incluso algunos jump scares que no se sienten del todo necesarios pero que al final están ahí. Si bien no me llegan a sacar de la experiencia, siento que esta concepción más minimalista del mythos del Hombre Lobo, habría funcionado mejor centrándose solo en los temas más importantes.

Por otro lado, el diseño de la criatura generó opiniones divididas cuando se lanzaron los avances, y aunque creo que podría haber sido un poco más, digamos, lobo en ciertos momentos, hasta ahora ninguna película de terror ha logrado capturar al hombre lobo de manera perfecta, y cualquier fallo en este aspecto se compensa fácilmente con la actuación de Abbott como un hombre que pierde su humanidad y a las personas que ama. Puedo perdonar algunos efectos especiales ligeramente defectuosos cuando la historia tienen momentos profundos como esta, demostrando que, a veces, la emoción humana cruda es lo más aterrador de todo.
Hombre Lobo es una excelente manera de comenzar el 2025, y aunque enero no suele ser la temporada del terror por excelencia, ya ha puesto un alto estándar para las películas más aterradoras que esperamos este año.

PUNTOS BUENOS
Christopher Abbott y Julia Garner ofrecen grandes interpretaciones. Los sustos son efectivos, estarás tenso todo el tiempo. Escenas de transformación realmente asquerosas y viscerales. Uso fantástico del sonido y diseño visual a lo largo de toda la película.PUNTOS MALOS
Parece depender en exceso de los jump scares en ciertos momentos. El diseño de la bestia podría ser divisivo. Algo predecible en algunos momentos.CONCLUSIÓN
A pesar de algunos errores claros, la película es profundamente perturbadora y escalofriante. Es mucho más que otra película de hombres lobo.