El cierre de BioWare por parte de Electronic Arts ha provocado una fuerte reacción entre los seguidores de Mass Effect, quienes ahora buscan evitar que la franquicia desaparezca definitivamente. El histórico estudio, responsable de algunas de las aventuras de rol más influyentes de la industria, cerró sus puertas la semana pasada después de más de 30 años de trayectoria. La noticia también estuvo acompañada por la cancelación del próximo Mass Effect, un proyecto anunciado hace seis años que todavía se encontraba en desarrollo. Ante esta situación, los fanáticos han comenzado a organizar diferentes iniciativas para intentar convencer a EA de reconsiderar el futuro de la saga.
La campaña para salvar Mass Effect ha conseguido reunir más de 240,000 firmas y ahora también ha llegado a uno de los lugares más reconocidos de Nueva York: Times Square. Un grupo de seguidores financió la aparición de un anuncio publicitario con el mensaje #SaveMassEffect, acompañado de la expresión Keelah si’yah, perteneciente al idioma de los quarianos dentro del universo del videojuego. La frase hace referencia a la esperanza de encontrar algún día un mundo al que llamar hogar, un mensaje especialmente significativo para una comunidad que acaba de perder al estudio responsable de crear una de sus franquicias favoritas.
Sin embargo, la iniciativa no ha estado libre de controversias, ya que algunos seguidores han cuestionado que la campaña se concentre exclusivamente en Mass Effect y no en BioWare o sus antiguos trabajadores. Una de las principales críticas surgió porque el anuncio de Times Square no incluía ninguna referencia al estudio, lo que llevó a ciertos usuarios a acusar a los organizadores de preocuparse más por la propiedad intelectual que por las personas que hicieron posibles sus videojuegos. La discusión también ha involucrado a seguidores de Dragon Age, otra de las grandes franquicias de BioWare que no ha recibido una movilización comparable después del cierre.
Kala Elizabeth, una de las responsables de organizar la campaña, explicó que la ausencia de BioWare en el anuncio no fue una decisión intencional. Según declaró en redes sociales y posteriormente en una entrevista con IGN, el diseño original sí incluía el nombre del estudio, pero tuvo que modificarse a último momento debido a restricciones relacionadas con los derechos de autor. Esto obligó a preparar una nueva versión del anuncio para conseguir su aprobación. Elizabeth también defendió la iniciativa y señaló que el objetivo es llamar la atención sobre la cancelación de Mass Effect, sin que eso implique ignorar la situación de los desarrolladores afectados.
La preocupación de los seguidores ha aumentado después de que comenzaran a filtrarse materiales del Mass Effect cancelado, incluyendo un tráiler y diferentes detalles sobre el proyecto. Estas revelaciones han permitido conocer parte de lo que BioWare estaba preparando y han intensificado la frustración de quienes esperaban la nueva entrega desde su presentación original. Para los organizadores de la campaña, la cancelación de un videojuego tan esperado, sumada al cierre de su estudio responsable, justifica intentar demostrar a Electronic Arts que todavía existe una comunidad interesada en el futuro de la franquicia.
A pesar de la repercusión de la campaña, el futuro de Mass Effect continúa siendo incierto. La posibilidad de que BioWare retome sus actividades parece complicada después de su cierre, mientras que Electronic Arts conserva los derechos de la franquicia, por lo que cualquier nueva entrega tendría que desarrollarse bajo otra estructura o estudio si la compañía decide continuar con la serie. Por ahora, no existen anuncios que indiquen un cambio de decisión, pero las más de 240,000 firmas y la aparición del mensaje #SaveMassEffect en Times Square demuestran que los seguidores no están dispuestos a despedirse de la saga sin intentar salvarla.





