En una reciente reunión general de Xbox, se celebró la salida de Phil Spencer y Sarah Bond y la llegada de la nueva CEO Asha Sharma, mientras se discutían los planes para revertir el declive reciente de la marca. Este descenso se ha visto influido por que las consolas Series X y S no han competido con éxito suficiente frente a la PS5 y otros rivales, junto con despidos y la polémica subida de precios de Game Pass.
Sharma delineó tres compromisos clave: primero, entregar grandes juegos, empoderando a los estudios para que hagan su mejor trabajo. Segundo, iniciar un “retorno a Xbox” que comience por la consola, asegurando que sea la experiencia de referencia, accesible, instantánea y fluida para los jugadores. Y tercero, construir pensando en el futuro del juego, adaptándose a esta era de cambios sin precedentes.
En cuanto a juegos, Xbox parece bien preparado, con varios títulos importantes programados para este año y los próximos. En el ámbito de hardware, se anticipa un nuevo Xbox capaz de competir con la PS5 y PS5 Pro, destacando también frente a Steam Machines y posibles consolas portátiles, y funcionando de manera óptima con dispositivos como ROG Xbox Ally y Ally X para potenciar el ecosistema Play Anywhere.

Sharma destacó que lograr estos objetivos requerirá un esfuerzo coordinado, pero se mantiene optimista sobre el futuro de Xbox, promoviendo la colaboración de todo el equipo: estudios, plataforma, marketing y operaciones. Su mensaje enfatizó que el éxito vendrá de trabajar juntos como “Team Xbox”, especialmente con la próxima línea de juegos y eventos como GDC.
Finalmente, aunque el tiempo dirá si este encuentro marca un nuevo capítulo para Microsoft Gaming, la comunidad ya observa con expectativa un año sólido para Series X y S, y la emoción por títulos como Gears of War: E-Day sigue creciendo. Este podría ser el inicio de un renacer para la marca Xbox.





