El éxito de la franquicia Borderlands es indiscutible, especialmente tras la buena recepción del último título, Borderlands 4. Según Randy Pitchford, jefe de Gearbox Entertainment, gran parte de este éxito se debe a que la serie no cuenta con competidores sólidos, y muchos estudios de looter shooters no dedican suficiente tiempo a analizar qué hace que recoger nuevo botín sea realmente satisfactorio.
Uno de los elementos centrales de la jugabilidad de Borderlands son las constantes decisiones que los jugadores toman sobre si un objeto hallado es una mejora. Pitchford destacó que el estudio ha simplificado este proceso a un momento concreto en la interfaz, creando un bucle gratificante que resulta placentero y que mantiene a los jugadores enganchados.
Además, Pitchford señaló que estas decisiones ejercitan un músculo cognitivo fundamental, aplicable más allá de los videojuegos. Según él, este tipo de interacción ayuda al desarrollo de lenguaje, conciencia y habilidades de análisis, funciones estrechamente relacionadas con la corteza prefrontal de los humanos.

En cuanto a la falta de competencia real, Pitchford considera que muchos desarrolladores crean juegos de género por análisis de mercado, no por pasión de diseño. Señaló que si Borderlands enfrentara competidores serios, algo que esperaba tras el primer juego en 2009, no podrían haber competido, lo que demuestra la ventaja de la franquicia en el mercado.
Aunque el Borderlands original fue popular en PC, PS3 y Xbox 360, la franquicia consolidó su base de fans con Borderlands 2. Actualmente, hay pocos competidores de looter shooters, salvo lanzamientos aislados como Outriders o títulos online como Destiny 2, y la mayoría opta por estructuras roguelite como Gunfire Reborn y Risk of Rain 2. Borderlands 4 se lanzó recientemente en PC, PS5 y Xbox Series X/S, y pese a críticas por rendimiento, Gearbox prepara un gran parche y su primer DLC de pago, Bounty Pack 1, el 20 de noviembre.





