El CEO de Saber Interactive, Matthew Karch, considera que la franquicia Saints Row ha llegado a su fin debido a que los juegos de este estilo ya no son financieramente viables. En una entrevista con Game File, explicó que el creciente costo del desarrollo de videojuegos dificulta la producción de títulos con presupuestos similares al del reboot de Saints Row en 2022.
Según Karch, los juegos de Saints Row eran demasiado costosos para lo que ofrecían y carecían de una dirección clara en su desarrollo. Asegura que, tras el fracaso del reboot, es poco probable que alguien quiera financiar una nueva entrega de la saga. Esta falta de visión y rentabilidad habría condenado a la franquicia en el actual panorama de la industria.
A lo largo de su historia, Saints Row pasó por varias reinvenciones, desde su origen como un juego de crimen inspirado en Grand Theft Auto hasta su evolución hacia una propuesta más desenfadada con Saints Row The Third y una experiencia de superhéroes en Saints Row IV. En 2022, el reboot intentó encontrar un equilibrio entre el tono original y el estilo más caótico de sus secuelas, pero no logró captar el interés del público.
Karch también destacó que la inversión en el desarrollo de Saints Row no se traducía en ingresos suficientes para justificar su continuidad. Aunque lamentó el cierre de Volition, el estudio responsable de la saga, afirmó que no era viable mantenerlo en funcionamiento. La tendencia actual de la industria muestra que los juegos con presupuestos millonarios no siempre generan las ganancias esperadas, lo que está afectando a numerosos desarrolladores.

El reinicio de Saints Row en 2022 fue un fracaso comercial, vendiendo solo 1.7 millones de copias hasta mayo de 2024. Su bajo rendimiento, sumado a la crisis interna de Embracer Group, llevó al cierre de Volition en 2023 como parte de un programa de reestructuración. Esta decisión marcó el fin de una de las franquicias más icónicas del género, dejando en el aire cualquier posibilidad de una futura entrega.





