Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen sigue revelando nuevos detalles de cara a su lanzamiento del 9 de octubre, una expansión que añadirá una gran cantidad de contenido para los fanáticos del RPG de mundo abierto. Además de introducir una nueva región, los jugadores podrán participar en la búsqueda de reliquias para obtener nuevas armas y armaduras, así como explorar 12 nuevas mazmorras repletas de valiosas recompensas.
Uno de los anuncios más esperados llegó de la mano del director Kento Kinoshita y el productor Naoto Oyama, quienes confirmaron durante una sesión de preguntas y respuestas en Steam que el Modo Difícil ya está en desarrollo. Esta modalidad estará pensada para ofrecer un desafío satisfactorio a los jugadores más experimentados, especialmente a aquellos que ya alcanzaron o están cerca del nivel máximo.
Sin embargo, el estudio aclaró que el Modo Difícil no estará disponible junto con el lanzamiento de la expansión. Por ahora, Capcom solo indicó que compartirá más información sobre su funcionamiento y su ventana de estreno en una fecha posterior, por lo que los jugadores deberán esperar un poco más para enfrentarse a este nuevo reto.

Mientras tanto, el equipo también está realizando ajustes en el equilibrio del juego para que la experiencia resulte entretenida tanto para quienes recién comienzan como para los veteranos que ya completaron varias partidas. Aun así, Kinoshita aseguró que la dificultad aumentará progresivamente incluso en el Modo Normal, con enemigos cada vez más desafiantes a medida que se avance en el nuevo contenido.
Además de estas novedades, Dark Arisen promete ofrecer más de 25 horas de contenido adicional entre su historia y las nuevas mazmorras, convirtiéndose en una expansión especialmente atractiva para quienes aún no han jugado la aventura principal. A esto se suma una gran actualización prevista para agosto, que incorporará más mejoras, incluyendo un Modo Rendimiento de 60 FPS para las consolas de actual generación.





