En uno de los primeros Directs de la flamante Nintendo Switch 2 se mostró un juego que pudo haber pasado desapercibido, pero que parecía utilizar los joy-cons de la nueva consola de una forma bastante interesante, simulando una silla de ruedas en un juego de Básquet. El título se anunció como Drag X Drive, muy similar a otros juegos del corte de Rocket League, que saldría durante el verano de la parte norte del globo. Bueno, saltemos unos meses en el tiempo y aquí estamos con el título desarrollado por Nintendo en nuestras manos, así que te cuento si vale la pena.
Drag X Drive es, en palabras simples, un Basquetbol en silla de ruedas de 3 vs 3 que te va a hacer recordar a Rocket League en cuanto al desarrollo de la partida, siendo una fórmula ya conocida y que funciona bastante bien; solo que, en este caso, al igual que en Rematch, adapta el marco del juego de fútbol de carros a su propia disciplina, además de las funcionalidades únicas que tienen los joy-cons de la Nintendo Switch 2.
Apenas entres te encontrarás con un tutorial que te explicará las funciones básicas, sus objetivos, y sobre todo la forma en cómo se juega, ya que utilizará todo el tiempo el sistema de mouse de los controles, colocándolos boca abajo y simulando cada joy-con a un brazo que sujeta una de las ruedas.



Es así, que si mueves los dos mandos hacia adelante acelerarás en línea recta. Movimientos más prolongados y veloces harán que te muevas más rápido y se intensificarán las luces de tu vehículo. Si mueves solo uno de los lados girarás, si mueves ambas en combinación, hacia adelante y atrás al mismo tiempo, girarás en tu propio sitio, y si mueves ambos para atrás retrocederás. Es decir, si te has percatado, que es una simulación exacta de lo que sucedería si estuvieras en una silla de ruedas.
Adicional a ello los controles te permitirán frenar a través de los botones superiores, y para hacer un lanzamiento y encestar la pelota deberás alzar el joy-con izquierdo o derecho y simular el movimiento de lanzamiento como si fueran tus propias manos.
Todo esto, sumado a la respuesta vibratoria como si estuvieras en el terreno de juego al momento de moverte, le da una sensación de inmersión bastante entretenida a Drag X Drive, ya que realmente sientes que estás a cargo de lo que va a suceder en pantalla, al menos en la mayoría de situaciones. Igualmente hay algunos movimientos especiales que no son parte del tutorial pero que te los enseñará el juego en el menú, y botones para mover la cámara a la dirección de la pelota y mandar pequeños mensajes a los demás jugadores, como lo más resaltante.



Una vez superes el tutorial pasarás a un lobby, que es como Nintendo ha organizado las salas para que puedas rotar entre una partida de 3 Vs 3 y algunos minijuegos, ya que estarás ahí con los demás usuarios en lo que parece una buena decisión de agrupar a todos en la misma sala, porque hasta podrás interactuar en el escenario con ellos haciendo la espera menos tediosa pudiendo practicar y demás.
En cuanto a los minijuegos no hay nada destacable, algunas carreras de velocidad con obstáculos o atrapar la pelota lo más rápido posible, pero que en realidad sirven solo como un aperitivo para el plato principal que son las partidas de 3 vs 3.
En estas partidas, como te mencioné, si has jugado Rocket League básicamente podrás hacerte una idea general, solo que aquí debes encestar el balón en la canasta para hacer puntos. Igual que en el básquet hay lanzamientos que contarán como 2 y 3 puntos acorde a la distancia, pero puedes sumar algunos decimales por hacer alguna pirueta o movimiento especial al encestar, lo cual le da un pequeño incentivo a no hacer un lanzamiento simple sino a hacer el juego más vistoso.




Los equipos son presentados como equipo azul y rojo, aunque los avatares son bastante similares y sosos, aunque podrás encontrar por ahí algún que otro ítem que te pueda hacer diferenciar de los demás. Sin embargo, los cambios estéticos no se sienten que valgan la pena, y les hace falta algo de color para hacer la cosa más variada.
Hasta acá he cubierto todo lo que puede ofrecerte el juego, y ahí radica el gran problema, pues se siente que estás pagando, aunque no mucho ($20), por una experiencia con mucho menos contenido que otras opciones que son totalmente gratuitas. Más allá de las partidas no hay un sentido de progresión como un rango de temporada o clasificación, siendo básicamente el mayor atractivo el usar los joy-cons en modo mouse para jugar un rato, lo cual también tiene sus peros.
Sucede que, si bien la experiencia se siente inmersiva, la curva de aprendizaje no es del todo amigable. Haciendo que el juego en un inicio sea frustrante ya que tendrás que acostumbrarte a hacer los movimientos requeridos para poder disfrutar de una partida decente, a eso añade que te generará algo de cansancio muscular en algunas zonas de los brazos, y entonces ya cada vez se hace menos satisfactorio todo. Lo bueno es que cuando alcances cierto nivel de manejo del vehículo encontrarás algunas partidas y jugadas satisfactorias, aunque no estoy del todo seguro que quieras esperar hasta ello y que no habrá mucho más allá de las partidas 3 vs 3 como para que te enganche el seguir jugando.



Drag X Drive me deja con sentimientos encontrados. Por una parte, debo reconocer que el manejo y los controles son algo complicados en cuanto a la escalada para lograr usarlos a un nivel disfrutable, pero a su vez siento que tengo ante mí algo distinto que tiene el potencial de ser algo mucho más entretenido. Lamentablemente la falta de contenido, o excusas para seguir jugando el título no ayudan, así que a menos que realmente te enganche las partidas 3 vs 3 de basquetbol en silla de ruedas, no hay mucho con lo que te vayas a pegar aquí. Sobre todo, cuando hay varias otras experiencias gratuitas que ofrecen un paquete más conciso como experiencia global.

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Drag X Drive brindada por Nintendo para Nintendo Switch 2.
PUNTOS BUENOS
Inmersión de los controles. Lobbies para interactuar con otros jugadores.PUNTOS MALOS
Diseños simples sin mucha diferenciación. Curva de aprendizaje exigente, pero con poca recompensa. Poco contenido.CONCLUSIÓN
Drag X Drive es una idea que puede sorprender y brillar por momentos gracias a sus controles, pero la mayor parte del tiempo no logra darnos una excusa suficiente para mantenernos enganchados a él. La premisa parece tener un potencial que quizá pueda explotarse como una mecánica en otro título.