Haruhiro Tsujimoto, presidente y director de operaciones de Capcom, explicó que gran parte del éxito que la compañía ha cosechado en los últimos años se debe a un cambio profundo en su filosofía de desarrollo, pasando de un modelo centrado en creadores individuales a uno basado en el trabajo colectivo de equipos.
Durante una entrevista con Famitsu, Tsujimoto fue consultado sobre cómo franquicias históricas de Capcom han logrado mantenerse vigentes durante décadas, incluso cuando los desarrolladores originales ya no están involucrados en ellas. Según el ejecutivo, la respuesta está en una transformación organizacional que comenzó hace años y que redefinió la manera en que la empresa crea sus videojuegos.
El presidente recordó que, durante mucho tiempo, Capcom funcionó de manera similar a otras compañías de la industria, donde cada saga importante estaba estrechamente vinculada a una figura creativa concreta. En ese modelo, si el creador principal abandonaba el proyecto, el futuro de la franquicia quedaba comprometido, ya que la dirección y visión de la serie dependían casi por completo de una sola persona.
Sin embargo, la empresa terminó concluyendo que ese enfoque tenía limitaciones importantes, especialmente a medida que crecía la necesidad de mantener un negocio estable y sostenible. Tsujimoto explicó que Capcom discutió el tema con los responsables de sus principales franquicias y finalmente decidió abandonar el modelo de desarrollo liderado por autores individuales.
Como alternativa, la compañía apostó por una estructura donde cada nuevo juego se construye desde cero mediante la colaboración de equipos completos, incluso aceptando el riesgo de que las ventas pudieran verse afectadas temporalmente durante la transición. Según el directivo, esta decisión terminó transformando radicalmente a Capcom y sentó las bases de su éxito actual.

Uno de los principales beneficios de este sistema, afirma Tsujimoto, es que el conocimiento acumulado durante el desarrollo ya no permanece en manos de una sola persona. En cambio, la experiencia, las metodologías y la identidad de cada franquicia pueden transmitirse a nuevas generaciones de desarrolladores, permitiendo que las sagas mantengan una calidad consistente a lo largo del tiempo.
El ejecutivo también destacó que muchos de los empleados actuales crecieron jugando títulos de Capcom y se unieron a la compañía inspirados por ellos. Gracias a ello, la cultura y la filosofía de sus franquicias se preservan de manera natural. Como ejemplo reciente de este enfoque, señaló a Pragmata, un nuevo proyecto que, según Tsujimoto, representa perfectamente la estrategia de desarrollo centrada en equipos y demuestra cómo la colaboración colectiva se ha convertido en una de las mayores fortalezas de Capcom.





